El Gobierno de Panamá ha recibido una noticia favorable en el ámbito comercial internacional. El ministro de Comercio e Industria, Julio Moltó, informó que el país centroamericano ha sido excluido de la aplicación de los nuevos aranceles impuestos por el gobierno de Estados Unidos. Esta medida surge en un momento de transición regulatoria, donde la tasa global del 10 %, cuya base legal fue anulada por el Supremo estadounidense, vencía este viernes.
En sustitución de dicha tasa, Estados Unidos ha implementado nuevos gravámenes que oscilan entre el 10 % y el 12,5 %. Estas nuevas cargas impositivas entraron en vigor formalmente a las 00:01 de este viernes. La medida afecta a más de 80 países que, según la administración de Washington, no cuentan con leyes eficaces para impedir la entrada de bienes producidos mediante trabajo forzoso. El fundamento legal de estas sanciones se encuentra en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.
El ministro Julio Moltó calificó este hecho como una "noticia positiva". A través de un mensaje publicado en la red social X, el titular del Ministerio de Comercio e Industria (MICI) explicó que, a partir del 24 de julio, Panamá dejaría de estar sujeto al arancel adicional del 10 %, precisamente debido a que el país no fue incluido en la nueva medida adoptada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés).
Para el ministro Moltó, esta exclusión es un reflejo directo de las relaciones de confianza que mantienen ambas naciones. En su declaración, señaló que este resultado reafirma la sólida relación de amistad y cooperación existente entre Panamá y Estados Unidos. Asimismo, destacó que el hecho evidencia el compromiso mutuo de seguir fortaleciendo los vínculos económicos y comerciales que unen a ambos Estados.
La importancia de este anuncio radica en la posición estratégica de Estados Unidos para la economía panameña. Actualmente, Estados Unidos se consolida como el principal aliado político y comercial de Panamá. Esta relevancia se manifiesta concretamente en el flujo de mercancías, ya que el mercado estadounidense representa el mayor destino para las exportaciones panameñas.
El marco legal que rige este intercambio es el Tratado de Promoción Comercial (TPC), el cual se encuentra vigente desde el año 2012. Este acuerdo ha sido fundamental para reducir las barreras comerciales entre ambas naciones. En lo que respecta a las exportaciones que Panamá envía hacia el mercado estadounidense, el TPC permitió que EE.UU. eliminara, desde la entrada en vigor del tratado, el 97 % de los aranceles aplicables a dichos productos.
De igual manera, el TPC ha tenido un impacto significativo en las importaciones que Estados Unidos realiza hacia Panamá. Desde el inicio del acuerdo, se eliminaron de manera inmediata los aranceles para más del 87 % de los bienes de consumo y bienes industriales estadounidenses que ingresan al territorio panameño. En cuanto al porcentaje restante de productos, el tratado establece un cronograma específico para que la eliminación de los gravámenes se consumen de manera progresiva.
En conclusión, la decisión de la USTR de no incluir a Panamá en la lista de los más de 80 países afectados por los nuevos aranceles de la Sección 301 permite que el país mantenga su competitividad en su principal mercado de exportación. Esta situación consolida la estabilidad comercial basada en el TPC y en la confianza política mutua, evitando que las exportaciones panameñas se vieran impactadas por los nuevos gravámenes del 10 % al 12,5 % aplicados a otras naciones por cuestiones de legislación sobre trabajo forzoso.

