La empresa Ingemar, vinculada con el contrabando de más de 15 millones de litros de combustible proveniente de Estados Unidos con destino a México, ha logrado mantener la operatividad de sus actividades de importación gracias a una serie de estrategias legales. De acuerdo con información pública proporcionada por la Secretaría de Energía, la compañía cuenta actualmente con cuatro permisos vigentes, los cuales fueron obtenidos tras un prolongado litigio jurídico que se extendió durante cuatro años.
La situación legal de Ingemar es compleja, ya que la empresa ganó diversos juicios de amparo que obligaron a las autoridades competentes a permitirle la importación de hidrocarburos, a pesar de las irregularidades detectadas en sus operaciones. Esta protección judicial ha sido el mecanismo clave para que la compañía continúe operando en el sector energético mexicano.
En paralelo a estos procesos judiciales, la Fiscalía General de la República (FGR) ha avanzado en diversas indagatorias relacionadas con el denominado "huachicol ferroviario". Estas investigaciones han puesto bajo la lupa al ex gobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel. Según los hallazgos de la FGR, la organización investigada habría llevado a cabo un esquema sistemático de defraudación en las aduanas del estado de Tamaulipas.
Las indagatorias revelan que, en el periodo comprendido entre enero y julio de 2025, la organización habría ejecutado un total de 4 mil 238 operaciones de importación. Estas actividades se concentraron específicamente en las aduanas de Nuevo Laredo, Ciudad Camargo, Matamoros y Reynosa. El modus operandi consistía en una manipulación deliberada de los reportes de carga: mientras que cada carrotanque declaraba transportar cargamentos de 10 mil litros, la realidad era que las unidades trasladaban 110 mil litros de gasolinas o diésel, multiplicando así el volumen real de combustible ingresado al país sin el debido control.
En cuanto a los detalles técnicos de las autorizaciones, la empresa Ingemar, identificada con el Registro Federal de Contribuyentes ING180809AU5, posee un primer permiso definitivo para la importación de combustible, registrado bajo el número 1701C123000151. Esta autorización, que tiene como fecha de vencimiento el 26 de diciembre del presente año, le permite importar gasolina con un octanaje superior o igual a 87, pero inferior a 92, por una cantidad máxima permitida de 216 millones de litros.
La segunda autorización fue obtenida mediante un juicio de amparo, según informaron fuentes del Gabinete de Seguridad. Este permiso, identificado originalmente con el número 1701C123000152 y actualmente mantenido bajo el registro 27101299, se destina a la importación de gasolina con octanaje superior o igual a 92, pero inferior a 95. Aunque su vigencia expiraba formalmente el 26 de diciembre de 2024, la empresa sigue operando bajo este esquema con una autorización de hasta 102 millones 240 mil litros.
Asimismo, la compañía dispone de una tercera autorización, la número 1701C123000153. Al igual que la anterior, su vencimiento estaba programado para el 26 de diciembre de 2024; sin embargo, gracias a la protección judicial, se mantiene en ejecución el permiso número 27101999 03. Esta licencia específica es para la importación de aceite, diésel y sus mezclas, con un contenido de azufre inferior o igual a 15 partículas por millón, permitiendo la entrada de hasta 173 millones 280 mil litros.
Finalmente, Ingemar cuenta con un cuarto permiso, registrado con el número 1701C123000154, con vencimiento el 26 de diciembre de 2024. Este documento autoriza la importación de turbosina, keroseno y sus respectivas mezclas, hasta por una cantidad máxima de 7 millones 200 mil litros.
Este entramado de permisos, sostenidos en gran medida por amparos judiciales, ha permitido que Ingemar continúe sus actividades de importación a pesar de estar vinculada a investigaciones federales por contrabando y defraudación aduanera en el estado de Tamaulipas.


