Un exhaustivo peritaje contable dispuesto por la Justicia en el marco de la causa por presunto enriquecimiento ilícito ha determinado que el nivel de gastos del exintendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, no guarda correspondencia con sus ingresos declarados en blanco durante su desempeño en la función pública. Esta conclusión fue confirmada por fuentes judiciales a LA NACION, basándose en un informe técnico detallado que analiza la evolución patrimonial del funcionario y su entorno.
El documento, que consta de 618 páginas, fue ordenado por el juez Luis Armella y se estructuró sobre la base de 77 puntos específicos de análisis. El peritaje abarcó una amplia gama de erogaciones, incluyendo la adquisición de automóviles, viajes internacionales, propiedades y detalles relativos a su matrimonio con Jésica Cirio, el cual fue celebrado en un lujoso club de polo ubicado en la localidad de Cañuelas. El trabajo fue firmado tanto por peritos oficiales como de parte, quienes coincidieron en la gran mayoría de los puntos analizados, otorgando una solidez técnica a las conclusiones alcanzadas.
La pericia oficial detectó inconsistencias patrimoniales significativas y gastos que carecen de respaldo suficiente en las cuentas tanto de Martín Insaurralde como de Jésica Cirio. Los especialistas del Cuerpo de Peritos Contadores de la Justicia concluyeron que existen diferencias notables entre los ingresos acreditados y los gastos reconstruidos en diversos períodos, identificando además operaciones financieras cuyo origen de los fondos no pudo ser determinado.
Para llegar a estas conclusiones, los peritos realizaron una reconstrucción detallada de la evolución patrimonial de la pareja. Para ello, utilizaron información proveniente de diversas fuentes oficiales y privadas, tales como la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), entidades bancarias, registros de la propiedad inmobiliaria, registros automotores, la Dirección Nacional de Migraciones, compañías aéreas, resúmenes de tarjetas de crédito y toda la documentación ya incorporada al expediente judicial.
Uno de los puntos más críticos del informe se refiere a los viajes internacionales realizados por Insaurralde. Los peritos reconstruyeron decenas de trayectos al exterior, calculando los costos de pasajes, alojamientos, alquileres, consumos y otros gastos turísticos. Tras comparar estas erogaciones con los salarios y recursos provenientes de su actividad como funcionario público, el informe sostiene que, a partir del año 2021, dichos gastos dejaron de tener una correspondencia razonable con los recursos acreditados legalmente.
Un aspecto relevante señalado por los contadores es que el desfasaje detectado se basó únicamente en los gastos que pudieron ser documentados. El informe advierte que, en múltiples ocasiones, no fue posible obtener comprobantes de hoteles, restaurantes, traslados internos, alquileres de vehículos, seguros o actividades recreativas, los cuales son desembolsos habituales en cualquier viaje internacional. Por este motivo, los especialistas sostienen que el gasto real probablemente haya sido muy superior al monto reconstruido en el informe.
Asimismo, la pericia subraya que el cálculo no incluye los gastos cotidianos de mantenimiento personal y familiar, tales como alimentación, vivienda o servicios básicos, lo que sugiere que la brecha entre los ingresos y los egresos podría ser aún más profunda de lo que indican las cifras parciales.
Dentro de los viajes analizados, el informe pone el foco en la estadía de Insaurralde en Marbella junto a la modelo Sofía Clerici y sus recorridos por el Mediterráneo a bordo del yate El Bandido. Los peritos lograron reconstruir parte de los costos asociados a este episodio, incluyendo vuelos, alojamiento, el alquiler de embarcaciones y consumos en comercios de lujo, destacando específicamente una compra en la firma Louis Vuitton. No obstante, se aclara que tampoco en este caso se pudo determinar la totalidad de las erogaciones debido a la falta de documentación suficiente.
En cuanto a Jésica Cirio, la pericia no se centró en un hecho aislado, sino en la evolución de sus recursos a través de distintos ejercicios. Tras analizar sus contratos, actividades comerciales, movimientos bancarios y declaraciones fiscales, los peritos compararon estos ingresos con sus inversiones y gastos. La conclusión fue que en los años 2014, 2017, 2018, 2019 y 2023, las erogaciones superaron los recursos disponibles, sugiriendo que dichos gastos fueron financiados con fuentes de dinero que no pudieron ser identificadas con la documentación reunida.
Además, el informe detectó inconsistencias al contrastar declaraciones impositivas, movimientos bancarios, operaciones inmobiliarias e inversiones, encontrando diferencias que no pudieron ser conciliadas. Varias operaciones carecían de respaldo para establecer con precisión el origen de los fondos utilizados.
Aunque la pericia oficial no determina la existencia de un delito —ya que dicha valoración es responsabilidad exclusiva del juez de la causa—, deja asentadas observaciones de alta relevancia. El expediente, que se activó tras la publicidad del viaje en el Mediterráneo, señala que Insaurralde, mientras era funcionario, efectuó 76 vuelos internacionales, dato que forma parte del pedido de indagatoria presentado por los fiscales.


