Venezuela atraviesa uno de sus momentos más críticos tras ser azotada por dos fuertes terremotos de magnitud 7.1 y 7.5 el pasado miércoles. La magnitud de estos eventos telúricos ha provocado una crisis humanitaria profunda, con un saldo provisional de 589 personas fallecidas y 2.980 heridos, según el reporte más reciente entregado por la presidenta encargada del país, Delcy Rodríguez. Ante este escenario de devastación, la solidaridad internacional se ha manifestado a través del envío de misiones de rescate, entre las cuales destaca la participación del Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá.
Dentro de la delegación colombiana enviada para apoyar las labores de socorro, resalta la presencia de Dastan, un perro especializado en búsqueda y rescate. El canino, un pastor belga malinois de ocho años, se ha convertido en una pieza fundamental de la misión humanitaria, ya que su entrenamiento y capacidades son determinantes para localizar a personas que aún podrían encontrarse atrapadas bajo los escombros de las estructuras colapsadas.
Dastan no es un improvisado en estas labores. Fue entrenado desde que era un cachorro específicamente para detectar personas con vida sepultadas bajo escombros. Su labor consiste en recorrer áreas de difícil acceso, zonas donde la maquinaria pesada no puede ingresar debido a la inestabilidad del terreno o la estrechez de los espacios. Gracias a su agudo sentido del olfato, el canino puede señalar con precisión a los rescatistas los puntos exactos donde existen probabilidades de encontrar sobrevivientes, una capacidad que resulta vital durante las primeras horas posteriores a una tragedia de esta escala, cuando cada minuto cuenta para salvar vidas.
Para llevar a cabo este trabajo de alta complejidad, Dastan opera en una coordinación permanente y estrecha con su guía. Esta relación se ha construido sobre bases de confianza, disciplina y un entrenamiento continuo, elementos que resultan indispensables para operar en escenarios de alto riesgo donde la seguridad tanto del canino como del humano está comprometida.
La trayectoria de Dastan en desastres naturales es amplia. Este canino ya había demostrado su valía en misiones internacionales previas, habiendo participado en la búsqueda de personas desaparecidas tras el terremoto que sacudió a Haití en el año 2010. Sobre su desempeño, Jhon Fredy Díaz, quien fue su guía y formó parte de su proceso de crianza, destacó en conversación con El Tiempo las cualidades excepcionales del animal. Díaz describió a Dastan como un perro muy activo, veloz y ágil, resaltando que posee una energía inagotable y que su especialidad es encontrar exclusivamente a personas que se encuentran con vida.
Mientras tanto, la situación en Venezuela sigue siendo alarmante. La funcionaria Delcy Rodríguez informó que, aunque los organismos de socorro han logrado rescatar a decenas de personas con vida, la actividad sísmica no ha cesado, registrándose hasta el momento 214 réplicas. El impacto ha sido especialmente severo en La Guaira, lugar donde se ubicó el epicentro del movimiento telúrico y donde numerosas edificaciones colapsaron totalmente. Los daños se extendieron también hacia Caracas y otras regiones del territorio nacional, afectando a miles de ciudadanos.
La magnitud de la tragedia se refleja también en la cifra de personas desaparecidas. De acuerdo con la plataforma ciudadana Desaparecidos Terremoto Venezuela, hasta el jueves se habían reportado un total de 40.223 personas cuyo paradero es desconocido. De este grupo, las autoridades y voluntarios han logrado localizar a 2.843 personas, pero aún permanecen 37.380 ciudadanos sin contacto, lo que mantiene la urgencia de las labores de búsqueda en la que participa Dastan y los otros 10 integrantes del Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá.
No obstante, la ayuda internacional ha enfrentado algunos obstáculos. El pasado viernes, un grupo de 22 expertos en atención de desastres viajó hacia el país hermano con la intención de sumarse a las operaciones. Sin embargo, se ha reportado que, debido a directrices diplomáticas establecidas entre los gobiernos de ambos países, no se les habría permitido el ingreso al territorio venezolano.
A pesar de las dificultades logísticas y diplomáticas, la misión de Dastan y sus compañeros bomberos continúa. El esfuerzo se concentra ahora en las zonas más afectadas, donde la esperanza de hallar más sobrevivientes se mantiene viva gracias al olfato y la tenacidad de los caninos rescatistas.


