El núcleo del poder en Argentina atraviesa días de marcada tensión. La situación judicial y política del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ha provocado movimientos sutiles pero significativos en el entorno presidencial. Funcionarios y personas cercanas a Javier y Karina Milei se han reunido con ambos, por separado, para expresar su profunda preocupación por los escándalos permanentes que rodean a Adorni y que, según consideran, mantienen atrapado al Gobierno.
Las respuestas ante estos planteos han revelado un matiz divergente entre los hermanos Milei. Mientras que el Presidente reaccionó con gritos, asegurando que no permitiría que "lleven puesto" a Adorni ni a ningún funcionario que haga las cosas bien, Karina Milei se mostró receptiva por primera vez. La hermana del mandatario solicitó tiempo hasta el 2 de julio para pensar la situación y evaluar cómo se desarrollan los hechos. Para quienes acceden a la intimidad de Olivos, este gesto indica que, aunque Karina sigue defendiendo al funcionario, ha "entreabierto la puerta" a una posible salida.
La resistencia más tenaz para sostener a Adorni, quien enfrenta acusaciones de enriquecimiento ilícito, radica en el propio Presidente. Javier Milei no solo lo defiende, sino que ha quedado vinculado a sus contradicciones. El 29 de abril, desde el palco del Congreso, Milei alentó públicamente al jefe de Gabinete mientras este brindaba explicaciones sobre su situación patrimonial. Sin embargo, cuarenta y dos días después, Adorni presentó una declaración jurada y dio una entrevista televisiva que contradijeron sus propias palabras previas.
Otro episodio crítico ocurrió el 6 de mayo, cuando Patricia Bullrich instó a Adorni a presentar su declaración jurada de manera rápida y contundente. En respuesta, Milei irrumpió en la señal de LN+ para afirmar que había visto los papeles de Adorni y que todos los números estaban en orden. No obstante, el ministro revelaría más de un mes después que, en realidad, nunca le mostró dicha documentación al líder libertario. Este hecho plantea interrogantes sobre si el Presidente mintió a sabiendas o fue víctima de engaños por parte de su coordinador de ministerios.
Actualmente, el apoyo mediático a las versiones de Adorni sobre el incremento de su patrimonio y el financiamiento de sus viajes y casas —con un sueldo mensual inferior a los tres millones de pesos— se ha reducido casi exclusivamente a Milei y la diputada Lilia Lemoine. En este contexto, el Presidente llamó personalmente a Adrián Ravier para ofrecerle el puesto de nuevo vocero presidencial.
En el ámbito legislativo, la oposición impulsará en Diputados una sesión para emplazar a las comisiones a tratar un dictamen para la interpelación. Adorni ha manifestado nerviosismo ante una nueva presentación en el recinto, el cual se prevé hostil debido a las mentiras hilvanadas anteriormente. El riesgo final es la moción de censura, un mecanismo constitucional que requiere mayoría absoluta (129 diputados y 37 senadores) para apartar al funcionario. Fuentes cercanas a Adorni indican que el jefe de Gabinete teme que, de dejar el Gobierno, el proceso judicial se acelere y pueda terminar en prisión.
Internamente, el círculo de confianza de Adorni se ha reducido a Aimé Ayelén Vázquez y Mara Gorini, mano derecha de Karina Milei. Se han reportado fuertes discusiones entre Gorini y Adorni. Además, ha surgido un vínculo financiero cuestionable: la productora Foggia Group, fundada por Gorini y su marido Marcelo Dionisio, contrató a la consultora Más BE de Bettina Angeletti, esposa de Adorni, por un monto de 55 millones de pesos.
A pesar de estas crisis, Milei mantiene márgenes de popularidad gracias a logros macroeconómicos como la acumulación de reservas, la baja del riesgo país y la reducción de la inflación. Sin embargo, sectores liderados por Axel Kicillof y diversos gobernadores sostienen que estos avances no llegan a la población, que sufre el retraso de los salarios y un aumento de la mora bancaria, que alcanzó el 12,1% en abril, el máximo en más de 20 años.
Finalmente, el estratega Jaime Durán Barba ha mantenido reuniones secretas con tres aspirantes a la presidencia para 2027. Aunque estos candidatos subestiman a Milei y creen que será fácil ganarle, Durán Barba les advirtió que el camino hacia la reelección del mandatario parece, más bien, allanado debido al comportamiento de quienes buscan correrlo del trono.


