Rizobacter, empresa perteneciente al grupo Bioceres Corp, ha alcanzado un resultado favorable en su reciente operación de reestructuración financiera. La compañía logró una tasa de adhesión superior al 86% en la oferta destinada al canje de obligaciones negociables por un monto total de USD 42,68 millones. Esta maniobra estratégica permitirá a la firma extender los vencimientos de sus compromisos financieros hasta el año 2029, brindando un respiro necesario en un periodo marcado por la incertidumbre tras la reciente declaración de quiebra de Bioceres S.A.
El anuncio de este resultado se produjo una vez completada la segunda operación consecutiva de la empresa en el mercado de capitales. Según informó la compañía, el objetivo central de esta estrategia es adecuar su perfil financiero para evitar posibles incumplimientos en sus obligaciones y consolidar una estructura económica más sostenible a largo plazo.
En términos técnicos, el comunicado oficial de la firma, especializada en la producción y comercialización de insumos tecnológicos y biológicos para el sector agrícola, detalló que la operación involucró las Obligaciones Negociables (ON) Series IX y X, específicamente las Clases A y B de cada una de estas emisiones. Como contrapartida, se propuso la emisión de nuevas Obligaciones Negociables bajo la Serie XI, estructuradas en Clases A, B y C. Estas nuevas obligaciones cuentan con una tasa anual del 9% y tienen como fecha de vencimiento el 3 de septiembre de 2029. Asimismo, la oferta incluyó un pago inicial del 20% del capital para aquellos participantes, programado para el 28 de junio, sujeto al cumplimiento de las condiciones previamente establecidas.
Gerónimo Watson, director de la compañía, destacó la importancia de este logro señalando que el resultado refleja la confianza del mercado tanto en la empresa como en el camino estratégico que están implementando. Watson subrayó que la adhesión alcanzada permite a Rizobacter seguir avanzando con una mayor previsibilidad financiera, permitiendo que la organización mantenga su foco principal en la operación y el desarrollo del negocio.
Esta operación no es un hecho aislado, sino que representa el segundo éxito consecutivo de Rizobacter en el mercado de capitales. Semanas atrás, la empresa ya había registrado una adhesión superior al 75% en el canje de la ON Serie VIII Clase B, por un monto aproximado de USD 3,8 millones, extendiendo también sus vencimientos hasta septiembre de 2029. La firma enfatizó que ambas operaciones forman parte de un plan integral orientado a extender plazos y mejorar la previsibilidad financiera. En paralelo a estas gestiones en el mercado de capitales, Rizobacter ya ha logrado alcanzar acuerdos en términos similares con una parte importante de las entidades bancarias con las que opera, siguiendo el mismo esquema de adecuación y extensión de vencimientos.
Para comprender el contexto actual, es necesario remontarse al origen de la empresa. Rizobacter fue fundada en 1977 en Pergamino por Ricardo Yapur. En el año 2016, Bioceres Crop Solutions (BIOX) tomó el control mayoritario de la firma tras la adquisición del 50,01% de sus acciones. Desde entonces, el grupo inició un proceso de expansión global, logrando presencia en más de 25 mercados y realizando adquisiciones significativas, como la de ProFarm Group por un valor de USD 243 millones. La estructura corporativa se diversificó con la presencia de Bioceres Group Limited en el Reino Unido, Bioceres S.A. en Argentina y la cotización de BIOX en el Nasdaq.
Sin embargo, este crecimiento se vio afectado por una serie de crisis que comenzaron con la sequía de 2022 y la posterior caída de los precios internacionales. El punto crítico llegó en 2025, cuando Bioceres S.A. fue declarada en quiebra en Santa Fe. Este proceso judicial ha estado acompañado de profundas disputas internas y acusaciones cruzadas entre las gestiones.
Por un lado, el empresario uruguayo Juan Sartori, quien asumió el control de la compañía en 2025, y su círculo cercano, responsabilizan a la administración anterior por un deterioro económico y financiero profundo. Según estas fuentes, las pérdidas del ejercicio cerrado al 30 de junio de 2025 habrían alcanzado los USD 180 millones, superando los USD 130,3 millones del año previo. Además, cuestionan una decisión de desconsolidación intencional de BIOX que, a juicio de Sartori, provocó una pérdida de aproximadamente USD 350 millones en el patrimonio neto de Bioceres.
Por otro lado, fuentes cercanas a Federico Trucco, ex CEO y actual responsable de BIOX, sostienen que la nueva administración no tuvo una intención real de cumplir con los compromisos financieros. Aseguran que la estrategia de Sartori buscaba incrementar su participación accionaria en BIOX aprovechando la caída de la cotización, la cual pasó de USD 7 a fines de julio a USD 0,62 por acción, tras diversas ventas de emergencia impulsadas por el empresario uruguayo.
Finalmente, el impacto de esta crisis alcanzó a ProFarm Group. La empresa, adquirida en 2022, terminó siendo cedida a acreedores estadounidenses tras la ejecución de garantías por USD 55 millones, lo que permitió que el fondo Jasper Lake se hiciera con la compañía por una suma aproximada de USD 15 millones.


