La multinacional energética Naturgy ha presentado sus resultados correspondientes al primer semestre del año, revelando un crecimiento sólido en sus beneficios y una ambiciosa estrategia de expansión. La compañía ha alcanzado un beneficio de 1.215 millones de euros hasta junio, lo que representa un incremento del 5,9 % en comparación con el mismo periodo de 2025. Junto a estas cifras, la entidad ha puesto sobre la mesa un dato clave para su futuro inmediato: dispone de una capacidad financiera situada entre los 10.000 y los 12.000 millones de euros para afrontar hipotéticas adquisiciones.
Esta capacidad de inversión se enmarca en lo que la compañía define como una «nueva fase» de crecimiento. Si bien a finales de abril ya se había adelantado que se analizaban compras para reforzar su posición, especialmente en el sector eléctrico y en mercados estratégicos como Estados Unidos y Europa Occidental, la presentación de las cuentas semestrales ha permitido detallar la envergadura de este plan. La multinacional busca proyectos que encajen en su visión estratégica, priorizando aquellos que permitan el fortalecimiento de su infraestructura energética.
Durante una conferencia con analistas, el presidente de Naturgy, Francisco Reynés, ha precisado que la inclinación principal de la compañía es reforzarse en el negocio de la electricidad. No obstante, ha dejado la puerta abierta a opciones selectivas dentro del sector del gas, siempre y cuando se trate de negocios regulados o que permitan aprovechar la integración vertical. Reynés ha insistido en que la apuesta geográfica se centra en Norteamérica y Europa, debido a la estabilidad de sus divisas fuertes, aunque ha subrayado que cualquier operación de compra deberá respetar estrictamente el criterio de disciplina financiera, aclarando que la empresa no tiene urgencias por ejecutar estas adquisiciones.
En términos de solvencia, Naturgy ha reportado una mejora en su estructura financiera. La deuda se redujo un 4,6 % durante el primer semestre, situándose en los 11.745 millones de euros. Asimismo, la ratio de deuda neta sobre ebitda ha descendido hasta las 2,2 veces, una cifra que, según la propia compañía, le otorga una capacidad importante para acometer nuevas oportunidades de crecimiento. Este escenario financiero se ve respaldado por un panorama accionarial ahora despejado, tras la autoopa y la salida de los fondos CVC y GIP, lo que ha elevado el capital flotante al 46 %. Esta nueva configuración cuenta con el aval de sus principales accionistas, CriteriaCaixa e IFM.
Las perspectivas para el cierre del ejercicio son optimistas. Naturgy ha elevado sus previsiones de ganancias para este año, estimando que superarán los 2.100 millones de euros, lo que supondría un nuevo récord para la firma, que el año pasado ya había obtenido un beneficio histórico de 2.023 millones. En cuanto al ebitda, la previsión se ha situado por encima de los 5.500 millones, un 5 % más de lo previsto inicialmente, mientras que se espera finalizar el año con una deuda neta de unos 13.000 millones de euros.
Analizando los datos del primer semestre, el beneficio bruto de explotación (ebitda) alcanzó los 2.975 millones de euros, un 4,5 % más que en el mismo periodo de 2025, mientras que los ingresos totales ascendieron a los 10.097 millones de euros, un incremento del 1,4 %. En cuanto al desglose por negocios, las redes de distribución aportaron 1.514 millones al ebitda, un crecimiento del 13,2 %, mientras que el área de mercados de la energía aportó 1.490 millones, reflejando un descenso del 2,4 %. Por su parte, la inversión total ascendió a 844 millones de euros, un 5,9 % menos que el año anterior, destinados principalmente a proyectos de generación renovable y desarrollo de redes.
Como consecuencia de estos resultados, el consejo de administración ha aprobado el pago de un primer dividendo a cuenta del ejercicio 2026 de 0,6 euros por acción, el cual se abonará el próximo 29 de julio.
En el plano operativo y geopolítico, Francisco Reynés ha señalado que prevé un aumento de la capacidad del gasoducto Medgaz, que transporta gas argelino a España, entre 0,5 y 1 bcm (mil millones de metros cúbicos) para este invierno. Este movimiento coincide con el reciente acuerdo político entre España y Argelia para incrementar las importaciones, en un marco de recuperación de las relaciones bilaterales.
Sin embargo, Naturgy ha emitido una advertencia sobre el suministro energético en el continente. La compañía ha asegurado que las reservas de gas de la Unión Europea se encuentran en su nivel más bajo de los últimos cinco años y podrían alcanzar un mínimo de diez años. Esta situación, sumada al veto al gas ruso y la inestabilidad en el estrecho de Ormuz, plantea un riesgo de escasez para el próximo invierno.
Finalmente, la compañía ha mirado hacia 2027, ratificando que ganará al menos 1.900 millones de euros y que su ebitda superará los 5.300 millones incluso en el peor escenario posible. Este escenario contempla la interrupción del suministro de gas de la compañía rusa Yamal LNG, ya que Naturgy se prepara para cumplir con el veto de la Unión Europea a las importaciones de gas natural licuado procedente de Rusia, previsto para enero de 2027.

