La empresa fintech venezolana Cashea ha logrado recaudar un total de 100 millones de dólares a través de dos rondas de financiamiento. Este movimiento financiero representa una apuesta estratégica de inversionistas internacionales por el crecimiento y la escalabilidad de la compañía dentro del mercado nacional, consolidando su posición como un actor relevante en la digitalización de los servicios financieros en el país.
Las rondas de financiación fueron lideradas por FinSight Ventures y Spice Expeditions, contando además con la participación activa de fundaciones estadounidenses, diversas firmas de capital de riesgo internacionales e inversionistas provenientes de distintos países de América Latina. Este respaldo global subraya el interés de los mercados externos en el modelo de negocio implementado por la firma venezolana.
El monto total de 100 millones de dólares se desglosa en dos etapas financieras específicas. La primera de ellas fue una ronda de financiación Serie A, la cual alcanzó los 40 millones de dólares. Esta operación, que había permanecido previamente no revelada, fue liderada por Spice Expeditions y se cerró formalmente en marzo de 2026. Un detalle relevante de esta primera fase es su estructura híbrida, ya que comprendió 20 millones de dólares en capital y otros 20 millones de dólares bajo la modalidad de deuda, aportados por Architect Capital.
Posteriormente, la empresa cerró una segunda etapa denominada ronda Serie B, con un monto de 60 millones de dólares, concretada en junio de 2026. Esta ronda fue liderada por FinSight Ventures y contó con el apoyo de Spice Expeditions y Endeavor Catalyst. Asimismo, en este proceso participaron un amplio grupo de fondos de dotación estadounidenses, además de inversionistas internacionales y latinoamericanos, lo que diversifica el origen del capital que ingresa a la organización.
En cuanto al alcance operativo de la fintech, datos publicados por PR Newswire indican que Cashea cuenta actualmente con más de 10 millones de cuentas de consumidores. Esta cifra es particularmente significativa, ya que equivale a más de la mitad de la población adulta de Venezuela. Este crecimiento masivo de la base de usuarios se complementa con una infraestructura comercial robusta, compuesta por una red de 40.000 tiendas afiliadas distribuidas en todo el territorio nacional.
Respecto al destino de los fondos, la empresa ha precisado que el dinero recaudado será invertido «íntegramente» en Venezuela. Los objetivos principales de esta inversión son seguir ampliando el acceso al crédito para la población, así como continuar brindando apoyo tanto a los consumidores como a los comerciantes que forman parte de su ecosistema.
Pedro Vallenilla, cofundador y director ejecutivo de Cashea, señaló que el hecho de que inversionistas globales respalden a la compañía es un voto de confianza hacia una nueva visión de Venezuela. Según Vallenilla, esta visión se basa en una economía de consumo resiliente, donde existan comerciantes prósperos y millones de personas que tengan acceso real al crédito. El ejecutivo recordó que, desde la fundación de Cashea en 2022, la organización ha trabajado con el propósito de apoyar a los venezolanos y a sus empresas durante los momentos más difíciles que ha atravesado el país.
Vallenilla manifestó además que este financiamiento envía una señal clara al mercado global sobre el atractivo del sector privado venezolano para la inversión extranjera. En sus declaraciones, destacó que los consumidores venezolanos han demostrado ser responsables y solventes siempre que tengan acceso a servicios financieros adecuados.
Finalmente, el director ejecutivo puntualizó que este capital no solo fortalece la posición actual de la empresa, sino que otorga la capacidad y la responsabilidad de evolucionar. El plan es ir más allá de su producto principal de cuotas para crear nuevas herramientas que permitan a los venezolanos pagar, ahorrar y comprar de formas innovadoras, proporcionando simultáneamente nuevas herramientas para las empresas que atienden a estos consumidores. Vallenilla definió este proceso como la construcción del tejido financiero de la dinámica de compra y venta en Venezuela.


