El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) de Perú realizó este domingo la proclamación oficial de los resultados de las elecciones presidenciales. A través de este acto administrativo, el organismo electoral confirmó que la candidata conservadora Keiko Fujimori, representante de Fuerza Popular, y el candidato de tendencia izquierdista Roberto Sánchez, quien integra Juntos por el Perú, serán quienes disputen la presidencia de la República en la segunda vuelta electoral programada para el próximo mes de junio.
El anuncio se produce más de un mes después de que se llevara a cabo la jornada de votación los días 12 y 13 de abril. Para llegar a este punto, el JNE esperó a que culminara la proclamación por jurisdicción de los 60 Jurados Electorales Especiales, proceso que finalizó en la víspera del anuncio oficial.
La contienda que se desarrollará el 7 de junio se presenta como una suerte de reedición de la campaña electoral de 2021. En aquella oportunidad, Keiko Fujimori, hija del exautócrata Alberto Fujimori (quien gobernó entre 1990 y 2000), se enfrentó al docente rural Pedro Castillo. Cabe recordar que Castillo fue posteriormente destituido en el año 2022 y condenado a prisión bajo cargos de conspiración para la rebelión. Para la líder de Fuerza Popular, esta nueva oportunidad llega tras haber sufrido tres derrotas consecutivas en procesos de segunda vuelta.
Respecto a los tiempos del proceso, el JNE aclaró que la proclamación en torno a mediados de mayo es una práctica habitual, habiéndose repetido en las últimas cuatro elecciones generales. No obstante, la autoridad electoral subrayó que el proceso actual presentó una complejidad mayor debido a que se registró un récord de 35 candidatos y a que existió la posibilidad de realizar el recuento de votos en diversas mesas electorales. El acta final de proclamación fue debidamente firmada por el pleno del JNE y por los personeros de las organizaciones políticas que estuvieron presentes en la ceremonia.
Aunque la proclamación suele considerarse un trámite burocrático, en esta ocasión el evento captó una atención considerable debido a la mínima diferencia de votos entre el segundo y el tercer lugar. Roberto Sánchez obtuvo el 12,04 % de los sufragios, mientras que el exalcalde de Lima, Rafael López Aliaga, alcanzó el 11,91 %. Esta diferencia, que equivale a poco más de 21.000 votos, ha generado tensiones políticas. López Aliaga ha denunciado la existencia de sabotaje y fraude, aunque hasta el momento no ha presentado evidencias concretas que sustenten dichas acusaciones.
Tras conocerse la proclamación oficial, el aspirante de ultraderecha utilizó la red social X para manifestar que no aceptará los resultados. López Aliaga aseguró que impugnará el proceso, calificando lo sucedido como un "grave delito de traición a la patria".
Mientras López Aliaga organizaba algunas marchas de protesta en semanas recientes, los dos candidatos clasificados al balotaje, Fujimori y Sánchez, han iniciado formalmente sus actividades de campaña. Ambos han comenzado a desarrollar actos proselitistas y han entablado conversaciones para coordinar la fecha y el lugar donde se llevarán a cabo los debates entre sus respectivos equipos y sus personas.
En paralelo, se han registrado movimientos estratégicos con otras fuerzas políticas. Keiko Fujimori sostuvo una reunión el pasado sábado con el expresidente Pedro Pablo Kuczynski. Kuczynski fue quien venció a Fujimori en las elecciones de 2016 y terminó renunciando anticipadamente en 2018, cuando el Congreso, dominado por la mayoría fujimorista, se disponía a destituirlo. A través de sus redes sociales, Fujimori compartió una fotografía del encuentro y afirmó que es necesario priorizar la reconciliación, el diálogo y la unidad de los peruanos para combatir el caos y la inestabilidad.
Por su parte, Roberto Sánchez, quien se define como "castillista", realizó el sábado un recorrido por Puente Piedra, uno de los distritos más poblados y extensos de la capital. Durante su visita, Sánchez denunció que existe una "colusión" entre el poder político y diversas redes criminales.
Finalmente, la Misión de Observación Electoral de la OEA emitió un comunicado saludando la proclamación de los resultados. De cara a la segunda vuelta, el organismo internacional instó a los actores sociales, políticos y a las autoridades a conducir el proceso con un alto sentido de responsabilidad democrática. La OEA hizo énfasis en la importancia de evitar las amenazas, las confrontaciones y cualquier tipo de discurso que pueda generar divisiones sociales en el país.


