En una reciente publicación difundida por el medio El Ciudadano, la autora Damaris Hoyos plantea una reflexión profunda y analítica titulada "Ixtapaluca: El debate de la soberanía local". A través de este texto, se busca desglosar las tensiones y las dinámicas de poder que afectan la autonomía de las localidades, utilizando como base teórica los postulados de uno de los economistas más influyentes en el estudio de las estructuras globales: Immanuel Wallerstein.
El eje central de la argumentación se sostiene sobre la conceptualización del "world-system" o sistema-mundo, una teoría desarrollada por Wallerstein que redefine la comprensión del capitalismo contemporáneo. Según se expone en la fuente, la premisa fundamental es que el capitalismo no debe ser entendido simplemente como la suma de diversas economías nacionales que coexisten y comercian entre sí. Por el contrario, Wallerstein sostiene que el capitalismo opera como un sistema-mundo integral y cohesionado.
Esta perspectiva teórica es crucial para entender el debate sobre la soberanía en Ixtapaluca, ya que implica que las fuerzas económicas y políticas no actúan de manera aislada dentro de las fronteras de un Estado, sino que forman parte de una estructura mayor. De acuerdo con el análisis presentado, este sistema-mundo produce, de manera necesaria e inherente, una división entre "centros" y "periferias". Esta dicotomía no es accidental, sino una consecuencia directa del funcionamiento del sistema capitalista, donde ciertas zonas se consolidan como núcleos de poder y acumulación, mientras que otras quedan relegadas a roles periféricos.
El texto de Damaris Hoyos subraya un punto crítico que, según la autora, ha sido insuficientemente explorado en la academia y la teoría política: la idea de que esta lógica de centro y periferia no se limita exclusivamente a las delimitaciones fronterizas de las naciones. Es decir, la dinámica de dominación y subordinación propia del sistema-mundo no ocurre únicamente entre países ricos y países pobres, sino que puede replicarse a escalas mucho menores, afectando la soberanía local de comunidades y municipios.
En el caso específico de Ixtapaluca, el debate sobre la soberanía local se inserta en este marco conceptual. La discusión no se limita a una cuestión administrativa o jurídica interna, sino que se analiza como el reflejo de una estructura sistémica. Al trasladar la lógica de Wallerstein al plano local, se sugiere que la soberanía de una localidad puede verse comprometida no solo por decisiones gubernamentales directas, sino por la posición que ocupa dentro de esa red de centros y periferias que define el sistema capitalista.
La importancia de este planteamiento radica en que permite visibilizar cómo las fuerzas económicas globales permean las estructuras locales, creando dependencias y jerarquías que a menudo pasan desapercibidas al analizar la política únicamente desde la óptica del Estado-nación. La entrada publicada en El Ciudadano invita a reflexionar sobre cómo la soberanía local es puesta a prueba cuando las delimitaciones geográficas y administrativas ya no son el único factor que determina el control sobre el territorio y sus recursos.
En conclusión, la obra de Damaris Hoyos utiliza la base teórica de Immanuel Wallerstein para proponer que el análisis de la soberanía en Ixtapaluca requiere una mirada que trascienda las fronteras tradicionales. Al entender el capitalismo como un sistema-mundo que genera centros y periferias, se abre la posibilidad de comprender las presiones externas e internas que moldean la realidad de la soberanía local, señalando que la falta de teorización sobre estas dinámicas fuera de las fronteras nacionales ha sido una laguna en la comprensión de los procesos políticos y económicos contemporáneos.


