El Banco Central del Uruguay (BCU) anunció la transferencia de US$ 13.254.331 al Fondo de Recuperación de Patrimonio Bancario del ex Banco Comercial S.A., beneficiando a los ahorristas afectados por la crisis financiera de 2002. La decisión, formalizada por el directorio del regulador el pasado 17 de abril de 2026, representa un nuevo paso en la larga y compleja tarea de recuperar activos vinculados a la crisis que golpeó al sistema bancario uruguayo hace más de dos décadas.
Los fondos transferidos provienen del remate judicial y la realización de bienes previamente embargados, resultado directo de las acciones legales y medidas cautelares impulsadas por los servicios jurídicos del BCU. Estas acciones se han dirigido contra individuos, empresas y otras entidades vinculadas a maniobras consideradas dolosas que contribuyeron al deterioro financiero y, finalmente, a la liquidación del Banco Comercial.
El BCU enfatizó que estas actuaciones se llevan a cabo en cumplimiento de su mandato legal de proteger el ahorro público. La totalidad de los recursos recuperados se incorpora al fondo administrado por la Corporación de Protección del Ahorro Bancario (Copab), cuyo funcionamiento se basa en la participación de los propios depositantes del Banco Comercial como cuotapartistas. Esto significa que los ahorristas que sufrieron pérdidas durante la crisis tendrán acceso a una parte de estos fondos recuperados, en función de sus respectivos depósitos.
El organismo regulador subrayó que el proceso de recuperación de activos es continuo y que se están llevando a cabo esfuerzos para ejecutar sentencias judiciales favorables ya obtenidas, así como para implementar nuevas medidas cautelares. Esta estrategia ha permitido mantener un flujo constante de recursos recuperados a lo largo del tiempo, a pesar de los desafíos inherentes a la complejidad de los procesos judiciales y la naturaleza de los activos involucrados.
La crisis financiera de 2002 representó uno de los momentos más críticos en la historia del sistema bancario uruguayo, provocando la liquidación de varias instituciones financieras y generando importantes pérdidas para los depositantes. En respuesta a esta crisis, se establecieron mecanismos como el Fondo de Recuperación de Patrimonio Bancario y la gestión de la Copab, con el objetivo de canalizar los activos recuperados y mitigar las pérdidas sufridas por los ahorristas.
El BCU considera este proceso como un esfuerzo a largo plazo, dada la magnitud de las consecuencias de la crisis de 2002 y la complejidad de los procesos de recuperación de activos. La transferencia de estos US$ 13.254.331 representa un avance significativo, pero el regulador reconoce que aún queda un camino por recorrer para lograr una recuperación completa de los fondos perdidos.
La Corporación de Protección del Ahorro Bancario (Copab) es la encargada de administrar el fondo y distribuir los recursos entre los depositantes del Banco Comercial, siguiendo criterios establecidos en la normativa vigente. La Copab ha informado que se comunicará con los depositantes para informarles sobre los procedimientos para acceder a los fondos recuperados.
El BCU continuará informando sobre los avances en la recuperación de activos y reafirmó su compromiso con la protección del ahorro público y la estabilidad del sistema financiero uruguayo. La recuperación de estos fondos no solo representa un alivio para los ahorristas afectados, sino que también envía un mensaje claro sobre la importancia de la transparencia y la rendición de cuentas en el sistema financiero.
La continuidad de las acciones legales y las medidas cautelares impulsadas por el BCU son fundamentales para asegurar que aquellos responsables de las maniobras dolosas que contribuyeron a la crisis financiera rindan cuentas y que se recuperen la mayor cantidad posible de activos para beneficio de los ahorristas. Este proceso, aunque largo y complejo, es esencial para restaurar la confianza en el sistema financiero y prevenir futuras crisis.
El anuncio del BCU llega en un momento en que la economía uruguaya se encuentra en una fase de recuperación, y la estabilidad del sistema financiero es un factor clave para sostener este crecimiento. La recuperación de activos vinculados a la crisis de 2002 contribuye a fortalecer la confianza de los inversores y a promover un entorno económico más favorable para el desarrollo del país.











