El presidente Noboa presentó recientemente el balance económico correspondiente al primer trimestre de 2026, revelando un crecimiento en las ventas del 9,4%. Este incremento supera las proyecciones habituales para el inicio del año, considerando la tendencia de cautela observada tras los gastos del último trimestre y la espera de indicadores claros para el año en curso. Las ventas totales ascendieron a 63.200 millones de dólares entre enero y marzo de 2026, en comparación con los 57.700 millones de dólares del mismo período en 2025.
Este crecimiento se traduce en una mayor recaudación tributaria, un impulso al empleo y una disminución del desempleo, entre otros indicadores positivos. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha proyectado un crecimiento del 2,5% para la economía ecuatoriana en 2026. Esta cifra es alentadora, especialmente en el contexto de las dificultades económicas globales, la volatilidad de los precios del petróleo y sus derivados, el aumento de los costos de los fertilizantes y los problemas en la cadena logística.
A pesar de estos desafíos internacionales, Ecuador se mantiene en una trayectoria de crecimiento similar a la de sus países vecinos. Este desempeño se atribuye a la atracción de inversión extranjera, particularmente en el sector minero, al aumento de las exportaciones no petroleras (tanto tradicionales como no tradicionales), a una política de apertura comercial estratégica y a la implementación de leyes que fomentan la actividad económica a través de diversos incentivos.
El sector de la construcción también ha experimentado un crecimiento significativo, destacándose por su potencial para generar empleo directo e indirecto. Estas acciones, según el gobierno, buscan sostener y fortalecer la economía del país. El presidente Noboa enfatizó la importancia de tomar decisiones difíciles, incluso a costa de un costo político, para lograr los cambios necesarios en Ecuador.
Cuando se quieren lograr los cambios en un país, es importante tener no solo la voluntad, sino la decisión a pesar del costo político de tomar esas decisiones. Pero si no arreglamos el país desde ya, ¿cuándo lo haremos? , declaró el presidente. Subrayó la necesidad de abordar las problemáticas estructurales que han afectado a Ecuador durante más de 40 años, incluyendo décadas perdidas y una corrupción arraigada.
El mandatario hizo un llamado a la comprensión ciudadana, reconociendo que las decisiones del pasado continúan teniendo consecuencias en el presente. En este sentido, instó a la población a entender que las acciones actuales están dirigidas a corregir errores cometidos en el pasado y a construir un futuro más próspero.
Corregir un país que ha estado más de 40 años en una situación lamentable, que ha atravesado varias décadas perdidas y una corruptela que se ha enquistado en el país, no es de la noche a la mañana; de ahí que sí será importante y vital que los ciudadanos entiendan que nuestras decisiones del pasado nos siguen pasando factura, y por ende, aquellas acciones que tomemos hacia el futuro son para corregir aquellas decisiones que los mismos ecuatorianos tomamos en el pasado , afirmó el presidente Noboa.
El analista económico Jorge Calderón Salazar, de Guayaquil, coincidió en la importancia de la paciencia y la conciencia histórica para alcanzar un futuro prometedor para Ecuador. Tengamos conciencia de la historia, de los errores que cometimos y que para llegar al futuro que esperamos debemos ser pacientes para así disfrutar de un futuro que realmente debe ser prometedor y el que se merecen los ecuatorianos , señaló Calderón.
El gobierno ecuatoriano ha implementado una serie de medidas para impulsar el crecimiento económico, incluyendo la promoción de la inversión extranjera, la diversificación de las exportaciones y la mejora del clima de negocios. Estas políticas buscan crear un entorno favorable para el desarrollo empresarial y la generación de empleo.
La apertura comercial inteligente, negociada y razonada, es un componente clave de la estrategia económica del gobierno. Se busca establecer acuerdos comerciales que permitan a Ecuador acceder a nuevos mercados y aumentar sus exportaciones.
El crecimiento del sector de la construcción se considera un motor importante para la creación de empleo y el dinamismo económico. El gobierno ha implementado incentivos para fomentar la inversión en este sector y facilitar el acceso a la vivienda.
El FMI ha reconocido los esfuerzos del gobierno ecuatoriano para estabilizar la economía y promover el crecimiento. La proyección de un crecimiento del 2,5% para 2026 es un indicador positivo de la confianza en la trayectoria económica del país.
Sin embargo, el gobierno también es consciente de los desafíos que enfrenta Ecuador, incluyendo la volatilidad de los precios del petróleo, la inflación y la deuda pública. Se están implementando medidas para mitigar estos riesgos y garantizar la sostenibilidad de la economía a largo plazo.
El éxito de la estrategia económica del gobierno dependerá de la capacidad de mantener la estabilidad macroeconómica, atraer inversión extranjera, diversificar las exportaciones y mejorar la competitividad del país. También será fundamental contar con el apoyo de la ciudadanía y la colaboración de todos los sectores de la sociedad.











