El Gobierno peruano ha decretado una serie de medidas drásticas en respuesta a la crítica escasez de Gas Natural Vehicular (GNV) que afecta a Lima y Callao, tras la fuga detectada en el distrito de Megantoni, en Cusco. Las acciones, anunciadas el viernes 6 de marzo por la presidenta del Consejo de Ministros, Denisse Miralles, buscan mitigar el impacto de la crisis energética y asegurar el abastecimiento prioritario a hogares y servicios esenciales.
A partir del lunes 9 de marzo, el sector público implementará el teletrabajo de manera obligatoria, mientras que se insta al sector privado a priorizar esta modalidad durante una semana. Esta medida, según el Gobierno, tiene como objetivo reducir la demanda de transporte y combustible, aliviando la presión sobre el suministro restringido de gas natural. Paralelamente, las instituciones educativas de todos los niveles –colegios, institutos y universidades– en Lima y Callao suspenderán las clases presenciales y pasarán a la modalidad a distancia del 9 al 13 de marzo, anticipando dificultades de transporte para estudiantes y docentes.
La crisis energética se originó a raíz de una deflagración ocurrida el pasado domingo 1 de marzo, causada por una rotura en el canal transportador de gas natural cerca de la empresa Transportadora de Gas del Perú (TGP). El incidente ha generado una emergencia técnica que requiere reparaciones urgentes, con un plazo estimado que ha motivado las medidas anunciadas. El ministro de Trabajo, Óscar Cáceres, justificó la promoción del teletrabajo como la opción más sensata, considerando el tiempo necesario para solucionar el daño ocasionado.
El Poder Ejecutivo ha priorizado el abastecimiento de GNV a los hogares y servicios esenciales, aprobando un dispositivo para liberar reservas de combustible y flexibilizando las exigencias en la mezcla con biocombustibles, con el fin de ampliar la oferta disponible. Además, se ha dispuesto un aumento temporal del Vale FISE (Fondo de Inclusión Social Energético) de S/20 a S/30 por 30 días, para ayudar a más de 1.3 millones de hogares en situación de pobreza a adquirir balones de gas de 10 kg. Esta medida busca mitigar el impacto del incremento de precios en la economía familiar.
El Gobierno también ha implementado un proceso de racionalización del recurso, buscando optimizar su distribución y asegurar su continuidad durante la emergencia. La prioridad se centra en las familias y servicios críticos como salud, transporte masivo y otras industrias esenciales. El Decreto Supremo N.° 002-2026-EM establece una nueva jerarquía para la distribución del GNV en este contexto de emergencia.
En un esfuerzo por aliviar la carga económica de los taxistas que han convertido sus vehículos a GNV, el ministro de Economía, Gerardo López, anunció una compensación de S/120 por vehículo, beneficiando a 165.000 taxistas. Esta medida busca mitigar el impacto del incremento en los precios de los combustibles alternativos.
La fiscalización en los grifos se intensificará a través del Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (INDECOPI), con el objetivo de prevenir la especulación y el acaparamiento de combustibles. Asimismo, el Organismo Supervisor de la Inversión de Energía y Minería (Osinergmin) reforzará la supervisión tanto del abastecimiento como de la distribución del hidrocarburo. El Gobierno ha advertido que revisará el Código de Protección al Consumidor para tipificar el acaparamiento durante la emergencia como una infracción grave, con la aplicación de sanciones a quienes incurran en estas prácticas.
Sin embargo, las medidas adoptadas por el Gobierno no han sido recibidas con unanimidad. La Sociedad de Comercio Exterior del Perú (COMEX PERÚ) expresó su rechazo, argumentando que la paralización parcial de la actividad educativa, productiva y económica es inaceptable. La organización criticó la falta de previsión del Estado ante este tipo de problemáticas, señalando que las decisiones tomadas cargan los costos de las malas políticas públicas a estudiantes, familias, empresas y trabajadores.
La crisis del GNV ha provocado un aumento en los precios de la gasolina en diversos grifos de la capital, superando en algunos casos los S/19 por galón, según el reporte de Facilito de Osinergmin. La República también ha registrado un incremento en los precios de los combustibles.
Ante este panorama, el Gobierno ha instado a la población a mantener la calma y a utilizar el GNV de manera responsable, priorizando su uso en servicios esenciales. Se espera que las reparaciones del gasoducto se completen en los próximos días, permitiendo restablecer el suministro normal de GNV y revertir las medidas implementadas. La situación sigue siendo monitoreada de cerca por las autoridades, quienes aseguran estar tomando todas las medidas necesarias para garantizar el abastecimiento energético del país y proteger a la población. La transparencia en la información y la coordinación entre los diferentes sectores del gobierno serán cruciales para superar esta crisis y evitar que se repita en el futuro. La población espera soluciones efectivas y a largo plazo que aseguren la estabilidad del suministro energético y eviten interrupciones en las actividades cotidianas.


