La convención del Partido Socialista Brasileño (PSB) celebrada en São Paulo el pasado viernes 31 de julio sirvió como escenario para la confirmación de sus candidaturas de cara a los comicios de 2026. El evento, que tuvo lugar en el plenario de la Asamblea Legislativa de São Paulo (Alesp), estuvo marcado por una agenda que combinó la defensa de la soberanía nacional, la reivindicación del derecho al voto de las mujeres y una serie de duras críticas dirigidas hacia la gestión del actual gobernador, Tarcísio de Freitas.
Durante la jornada, se confirmó la conformación de la chapa encabezada por Fernando Haddad (PT) para la gobernación, quien contará con Márcio França (PSB) como candidato a vicegobernador. En su intervención, França lanzó un desafío directo a la campaña de reelección de Tarcísio de Freitas, asegurando que la disputa no sería entre "niños", sino entre "hombres". En un tono distendido, França hizo referencia a un episodio mediático ocurrido durante las elecciones municipales de 2024, bromeando que en esta ocasión "ni siquiera harán falta las cadeiradas de Datena".
El mencionado José Luiz Datena, quien se postula como diputado federal por el PSB, tomó la palabra inmediatamente después de França. El presentador utilizó su espacio para reflexionar sobre el incidente de la "cadeirada" lanzada a Pablo Marçal en 2024. Aunque manifestó arrepentimiento por el acto, Datena sostuvo que la agresión fue una medida necesaria para defenderse de acusaciones que calificó como infundadas. Para cerrar su intervención con un toque de humor, el candidato levantó una silla mientras decía: "Márcio dijo que no hace falta, pero por si acaso". Esta acción provocó que el público presente en la Alesp coreara repetidamente la palabra "cadeirada".
Por su parte, Fernando Haddad centró gran parte de su discurso en cuestionar la administración de los servicios públicos bajo el mando de Tarcísio de Freitas. Haddad denunció que el gobernador ha estado intimidando a los alcaldes para que se adhieran al proceso de privatización de Sabesp. Según el candidato, las invitaciones al Palacio de los Bandeirantes se limitan a anuncios de transferencias obligatorias, ya que los fondos discrecionales no llegan. Haddad señaló que lo que es una obligación legal es celebrado por la gestión estatal como si fuera un favor personal, ejerciendo presión sobre los mandatarios municipales, incluso sobre aquellos que cuentan con autarquías o empresas de saneamiento básico que funcionan correctamente.
Esta postura fue respaldada por Marina Silva (Rede), candidata al Senado en la misma chapa que Haddad, França y la exministra Simone Tebet (PSB). Silva reveló que los candidatos han tenido que organizar agendas cerradas con los alcaldes, debido a que estos temen sufrir represalias por parte del gobernador Tarcísio de Freitas si se muestra su apoyo a la coligación opositora. Haddad concluyó sus reflexiones advirtiendo sobre el peligro de dejarse llevar por "pasiones políticas irracionales", "ceguera deliberada" e "ideología barata", asegurando que tales actitudes impiden abordar la situación crítica del estado.
La convención también contó con la presencia de Geraldo Alckmin, candidato a la vicepresidencia de la República, quien enfocó su discurso en la importancia del sufragio femenino. Alckmin hizo referencia a las críticas emitidas por sectores bolsonaristas, específicamente mencionando al empresario Paulo Figueiredo, quien habría cuestionado la calidad del voto de las mujeres. Para contrarrestar estas ideas, Alckmin evocó la Revolución de 1932, recordando que los combatientes dieron su vida por una Constitución que incluyó, entre sus primeros puntos fundamentales, el derecho al voto para las mujeres, quienes anteriormente carecían de este derecho.
Finalmente, la deputada federal y candidata a la reelección, Tabata Amaral (PSB), enfatizó la necesidad de proteger la soberanía nacional. Amaral lanzó una crítica severa contra el senador Flávio Bolsonaro (PL), afirmando que, en lugar de trabajar en el territorio, el parlamentar se ha aliado con figuras internacionales que ella describió como "lo peor del mundo", citando específicamente a Donald Trump en Estados Unidos, Javier Milei en Argentina y Binyamin Netanyahu en Israel.


