El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se pronunció este jueves 30 de julio de 2026 sobre la situación legal de su hijo, Fábio Luís Lula da Silva, conocido popularmente como Lulinha. En una entrevista concedida al podcast “Inteligência Ltda.”, conducido por Rogério Vilela, el mandatario afirmó que su hijo reside actualmente en España y sostuvo que no es necesario que este se pronuncie públicamente sobre lo que calificó como una “campaña difamatoria” y una serie de “mentiras” dirigidas hacia él.
Durante la conversación, Lula argumentó que su hijo ha sido utilizado sistemáticamente como una herramienta para intentar socavar sus campañas electorales desde el año 2006. El presidente relató cómo, a lo largo de los años, han surgido diversas historias falsas sobre el patrimonio de Lulinha, mencionando ejemplos absurdos como supuestas propiedades de todo el ganado de empresas como Friboi o JBS, e incluso la invención de que poseía un coche de oro.
Para ilustrar la naturaleza de estos ataques, el mandatario recordó un episodio ocurrido en 2006 relacionado con Roberto Civita, el entonces dueño de la Editora Abril. Lula narró que, durante una visita al hospital donde se encontraba internado Civita, el empresario admitió frente a testigos —entre ellos la fallecida Marisa Letícia y el doctor Kalil— que había mentido sobre el hijo del presidente en una campaña difamatoria sin haber probado ninguna de sus afirmaciones. Según el presidente, este tipo de experiencias justifican el silencio de su hijo ante las acusaciones públicas.
Sin embargo, la postura defensiva del mandatario coincide temporalmente con un desarrollo judicial crítico. En la misma fecha de las declaraciones, el ministro André Mendonça, del Supremo Tribunal Federal, autorizó la apertura de un inquérito para investigar si Fábio Luís Lula da Silva incurrió en delitos de tráfico de influencias y corrupción. Dicha investigación está siendo llevada a cabo por la Policía Federal.
El núcleo de la investigación judicial se centra en la presunta actuación de Lulinha para favorecer al lobista Antônio Carlos Camilo Antunes, apodado “Careca do INSS”, en gestiones comerciales relacionadas con el Ministerio de Salud. La Policía Federal sospecha que ambos mantuvieron negocios en el sector de la cannabis medicinal. Antunes es señalado como uno de los principales responsables de desvíos de pensiones y jubilaciones investigados en la operación “Sem Desconto”.
Según los datos del caso, el lobista habría contratado a la empresaria Roberta Luchsinger, quien mantiene una relación de amistad con Lulinha, con el objetivo de prospectar negocios de cannabis medicinal con el gobierno federal a través de la empresa World Cannabis, propiedad de Antunes. La sospecha principal es que Lulinha habría intervenido para facilitar que el lobista fuera recibido en el Ministerio de Salud, buscando cerrar un contrato millonario entre los años 2024 y 2025 para la venta de medicamentos de canabidiol al Estado, aunque dicho contrato finalmente no fue firmado.
A pesar de la gravedad de las sospechas, Lula fue enfático al asegurar que no habrá privilegios para su hijo. “Si mi hijo fuera acusado de cualquier cosa, sería tratado como el hijo de cualquier persona. Como yo, no habrá ningún privilegio. Jamás pediré a un juez que no haga lo correcto”, sentenció el presidente. Asimismo, afirmó que Lulinha le jura diariamente su inocencia y que, en caso de ser juzgado, regresará a Brasil para enfrentar el proceso y probar su inocencia, tal como él mismo lo hizo en el pasado.
El presidente vinculó este proceso con el trauma personal y familiar derivado de la operación Lava Jato, la cual resultó en su propia prisión en abril de 2018. Lula mencionó que su hijo es plenamente consciente del sufrimiento causado por aquel proceso, citando el impacto emocional de ser llamado “ladrón” en televisión y el fallecimiento de su esposa, Marisa Letícia, en 2017, evento que el mandatario atribuyó a las consecuencias de dicha operación judicial. “Él sabe que mi mujer murió por causa de la desgracia de la Lava Jato. Él no tiene el derecho de errar”, añadió Lula.
Finalmente, la defensa de Fábio Luís Lula da Silva ha respondido a estas novedades indicando que, hasta el momento, no tienen conocimiento formal sobre el pedido realizado por la Policía Federal.


