Una grave denuncia ha salpicado la administración del gobernador de Cochabamba, Leonardo Loza, luego de que se revelara que la máxima autoridad departamental habría utilizado un vehículo con procedencia irregular durante una de sus recientes actividades oficiales en la región de Cocapata. La acusación fue formalizada por el excandidato a la Gobernación, Alejandro Mostajo, quien señaló que el automóvil empleado por el mandatario regional posee placas chilenas y se encuentra reportado como robado en el país vecino.
La denuncia de Mostajo no solo se centró en el hecho puntual del uso del vehículo, sino que también incluyó una crítica hacia la gestión de Loza, vinculando este incidente con otras presuntas irregularidades previas. El exaspirante a la Gobernación manifestó su indignación ante lo que considera un patrón de conducta inapropiado por parte de la autoridad. “Es el colmo, de usar indebidamente ambulancias, ahora como si nada, pasea, inspecciona centros mineros en vehículos robados”, sentenció Mostajo, haciendo énfasis en la gravedad de circular en un transporte con antecedentes penales en el extranjero.
Para sustentar estas afirmaciones, se han presentado imágenes que muestran al gobernador Leonardo Loza recorriendo un centro minero en compañía de diversos trabajadores. En las fotografías se observa claramente que la autoridad se desplazaba en una camioneta de color rojo, la cual porta la placa de identificación TZ-WL-35. Tras una verificación realizada en la página "Auto Seguro" de Chile, se constató que dicho vehículo mantiene un "encargo policial vigente". Según los términos técnicos de dicha plataforma, este estado significa que la unidad cuenta con una orden de búsqueda activa debido a una denuncia previa por robo.
El contexto de este desplazamiento se remonta al pasado martes, cuando el gobernador realizó una visita a la zona de Cocapata. Según la información difundida, el propósito del viaje era llevar a cabo una serie de inspecciones en centros mineros de la zona. Fue precisamente durante este recorrido donde se capturaron las imágenes que ahora forman parte de la denuncia pública presentada por Alejandro Mostajo.
Ante el escándalo, la Gobernación de Cochabamba emitió un comunicado para aclarar la situación del mandatario. Desde la institución informaron que la presencia de Leonardo Loza en Cocapata se debió a una invitación extendida por el sector minero de la localidad. De acuerdo con la versión oficial, el gobernador abordó un vehículo particular para realizar los traslados necesarios durante la inspección. Asimismo, la Gobernación subrayó que se desconoce la identidad del propietario del automóvil en cuestión, desligando así la responsabilidad directa de la administración departamental sobre la procedencia legal del vehículo.
Por otro lado, se ha evidenciado que el gobernador Loza utilizó sus redes sociales para documentar su actividad en la zona. El pasado 28 de julio, la autoridad publicó fotografías de su visita a la Cooperativa Minera Jatun Rumi, ubicada en la Central Regional Altamachi. En dicha publicación, el gobernador detalló los compromisos asumidos con el sector productivo, asegurando que se trabajará en la mejora de los caminos y en la gestión de soluciones inmediatas para solventar la falta de diésel, problema que actualmente mantiene paralizadas a diversas cooperativas mineras.
Además de las soluciones logísticas y de combustible, Loza afirmó en su publicación que se impulsará el proyecto de energía trifásica, con el objetivo fundamental de fortalecer la producción minera en la región. Sin embargo, estos anuncios de gestión se han visto opacados por la controversia surgida el 31 de julio, cuando salieron a la luz los datos sobre la placa chilena TZ-WL-35 y el reporte de robo vigente en el sistema de seguridad chileno.
La situación coloca al gobernador de Cochabamba en una posición comprometida, mientras se espera que se esclarezca cómo un vehículo reportado como robado en Chile pudo ingresar al territorio boliviano y terminar siendo utilizado para el traslado de una autoridad pública durante una gira de inspección oficial.

