El mercado cambiario registró una tendencia a la baja durante el mes de julio, observándose un retroceso de la divisa estadounidense tanto en el escenario global como en el ámbito local. Este comportamiento se produjo a pesar de un clima de incertidumbre generalizado entre los inversionistas, quienes se encuentran inquietos ante diversas crisis y riesgos latentes que persisten en el entorno financiero internacional.
En el plano global, el dólar experimentó una caída del 1% durante julio. En el caso específico del Perú, la moneda estadounidense descendió desde una cotización de S/ 3.409 hasta alcanzar los S/ 3.399. Este movimiento ocurrió incluso frente a factores que habitualmente actúan como refugio para la divisa, tales como el recrudecimiento de la guerra en Irán, un conflicto que amenaza con propagarse y que representa una amenaza constante para el control de la inflación a nivel mundial. Asimismo, el dólar no encontró soporte en los temores sobre un posible estallido de una burbuja financiera derivada de la valorización desorbitada de las empresas líderes en Inteligencia Artificial (IA), un riesgo señalado por diversos analistas.
El factor determinante en este retroceso fue la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). La institución mantuvo estable su tasa de interés, un indicador fundamental sobre el cual orbitan la gran mayoría de los activos financieros en todo el mundo. Si bien la Fed reafirmó que no tolerará niveles de inflación que se alejen de su meta establecida, también comunicó que permanecerá a la espera de mayor información y certezas antes de proceder a elevar dicha tasa.
A este escenario se sumó la publicación del índice de precios de gastos de consumo personal el pasado jueves, un indicador inflacionario central para la Fed. La combinación de estos eventos redujo las probabilidades de que se produzca un alza próxima en las tasas de interés de Estados Unidos, lo que provocó un debilitamiento del dólar y, simultáneamente, impulsó el atractivo de los activos de riesgo.
Desde una perspectiva analítica, Félix Olivares, executive director sales & trading head de BTG Pactual Perú, sostiene que existe un factor gravitante adicional: una creciente percepción de que Estados Unidos está perdiendo credibilidad. Según Olivares, esta pérdida de confianza no se debe a los datos económicos del país, los cuales mantienen su solidez, sino al desenvolvimiento de su administración, lo que ha terminado afectando la dinámica de los mercados.
Esta percepción de riesgo sobre Estados Unidos no es el resultado de un evento aislado, sino de la concurrencia de diversos factores. Entre ellos, el ejecutivo destaca el manejo de la guerra en Irán, caracterizado por marchas y contramarchas, así como la revelación de un fondo del cual se beneficia el presidente Donald Trump en pleno ejercicio de sus funciones, situación que afecta la institucionalidad del país.
Adicionalmente, prevalece la expectativa de que el gobierno estadounidense no tenga la intención de subir la tasa de interés en el corto plazo, siempre y cuando el incremento en los precios del petróleo provocado por la guerra se mantenga como un shock de oferta y no se transforme en mayores expectativas inflacionarias. Bajo estas premisas, Olivares anticipa que el dólar podría debilitarse aún más.
En el contexto peruano, se observan vientos favorables para el mercado del nuevo Gobierno, sumado a flujos apreciables de divisas que ingresan al país gracias al comercio exterior. Olivares considera que, dadas estas condiciones, la divisa en el Perú debería cotizar actualmente por debajo de los S/ 3.399. No obstante, señala que las intervenciones del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) han impedido que la cotización caiga por debajo de los S/ 3.38. El ejecutivo enfatiza que el mercado respeta la gestión del BCRP, lo que dificulta que se rete dicha tendencia.
Finalmente, las proyecciones para el mes de agosto sugieren que el billete verde tendería a situarse en un rango entre S/ 3.36 y S/ 3.40. Olivares advierte que, si el BCRP decide dejar de intervenir en el mercado cambiario, la moneda podría bajar incluso más. En caso de que el dólar se ubique en la parte baja de dicho intervalo, se estaría alcanzando el punto más bajo registrado en lo que va del año.


