El canciller de Panamá, Javier Martínez-Acha, manifestó formalmente su preocupación por la situación de los ciudadanos panameños que se encuentran actualmente involucrados en el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. Estas declaraciones fueron emitidas este miércoles durante su estancia en La Paz, Bolivia, donde el funcionario se encuentra cumpliendo una agenda oficial.
El anuncio se produjo en el marco de una rueda de prensa concedida a los medios de comunicación bolivianos. Martínez-Acha forma parte de una Misión de Alto Nivel de la Organización de Estados Americanos (OEA), la cual se ha desplazado a Bolivia con el objetivo primordial de entablar diálogos con diversas autoridades y sectores sociales. Esta misión busca abordar la problemática derivada de las protestas y los bloqueos de carreteras que afectaron al país sudamericano entre los meses de mayo y junio.
Durante el encuentro con la prensa, el canciller panameño abordó la delicada situación de sus connacionales en el frente de batalla. Martínez-Acha subrayó que el Gobierno de Panamá siente una profunda preocupación por quienes aún permanecen activos en el conflicto y aseguró que su ministerio está desplegando todas las gestiones necesarias y los esfuerzos a su alcance para facilitar el retorno de estos ciudadanos a su territorio nacional.
Asimismo, el titular de la Cancillería reconoció la trágica realidad de aquellos que no sobrevivieron al conflicto. El canciller señaló que el Estado panameño también está trabajando activamente para lograr la repatriación de los cuerpos de los ciudadanos fallecidos, enfatizando el compromiso del gobierno por brindar una respuesta a las familias afectadas.
En cuanto a las rutas diplomáticas empleadas, Martínez-Acha detalló que la Cancillería de Panamá ha llevado a cabo diversas gestiones coordinadas. Estas acciones se han canalizado a través de la Embajada de Rusia acreditada en Panamá, así como mediante la representación diplomática panameña establecida en Moscú, buscando una vía de comunicación directa con las autoridades rusas para resolver la situación de los nacionales.
Un punto crítico mencionado por el canciller fue la naturaleza del reclutamiento. Según Martínez-Acha, existen indicios de que en muchos de estos casos hubo una intermediación privada. El funcionario explicó que, si bien algunos ciudadanos podrían haber firmado contratos con pleno conocimiento de las condiciones y el destino, existe la posibilidad de que otros no fueran conscientes de la realidad a la que se enfrentaban al aceptar las ofertas.
Respecto al papel de la Organización de Estados Americanos (OEA) en este asunto, el canciller aclaró que, aunque él puede hablar en representación de Panamá, la creación de una instancia multilateral dependería de la voluntad de los Estados miembros. Sugirió que, si los miembros de la OEA lo consideran oportuno, se podría establecer una comisión específica para analizar y abordar el tema de los reclutamientos forzosos o engañosos para esta guerra.
Paralelamente a las declaraciones diplomáticas, el sistema judicial de Panamá ha comenzado a actuar. La Fiscalía de Panamá informó que se han abierto cuatro investigaciones relacionadas con jóvenes panameños que fueron atraídos por ofertas de empleo en el extranjero, las cuales resultaron ser una fachada para terminar integrados en la guerra de Ucrania. De acuerdo con datos oficiales del Gobierno, al menos un nacional panameño ha perdido la vida en el conflicto.
A pesar de que el Ministerio Público no ha precisado si una de estas cuatro investigaciones está vinculada directamente con la muerte confirmada, la Cancillería panameña cifró el pasado viernes que al menos 15 nacionales han partido hacia la guerra en Ucrania.
Este fenómeno de reclutamiento no es exclusivo de Panamá. En Bolivia, la Fiscalía también ha iniciado cuatro investigaciones por el presunto reclutamiento de personas por parte de Rusia. En el caso boliviano, el proceso legal se tipifica bajo el delito de trata de personas con fines de reclutamiento para la participación en conflictos bélicos. Además, la Cancillería boliviana informó la semana pasada que tiene registro de 26 ciudadanos bolivianos vinculados a las Fuerzas Armadas de Rusia.
La tendencia regional se extiende también a otros países de América Latina. En el mes de abril, se dio a conocer que aproximadamente 130 ciudadanos peruanos habrían sido reclutados por Rusia para combatir en el territorio ucraniano, evidenciando un patrón de captación de ciudadanos latinoamericanos para el conflicto europeo.

