El mercado financiero se encuentra a la espera de la decisión de política monetaria que el Banco Central entregará hoy a las 18 horas. Existe un consenso unánime entre los analistas y expertos, quienes anticipan que el ente rector mantendrá la Tasa de Política Monetaria (TPM) en un 4,5%. En este punto no hay discusiones técnicas, y la visión mayoritaria sostiene que, para lo que resta del presente año, no existe margen para que la institución reduzca la tasa rectora.
Samuel Carrasco, economista jefe para Chile de Credicorp Capital, coincide con la expectativa de mantención de la TPM. Sin embargo, advierte que el comunicado oficial podría adoptar un tono más "hawkish", es decir, más restrictivo. Según Carrasco, existen factores que podrían presionar la inflación, tales como la depreciación reciente del peso chileno, el posible aumento en los precios de los alimentos derivado de las lluvias y un nuevo incremento en el costo de los combustibles. Estos elementos podrían generar una mayor persistencia inflacionaria, lo que obligaría a elevar las proyecciones de inflación a corto plazo y, consecuentemente, limitaría la posibilidad de retomar los recortes de tasas.
En cuanto a las proyecciones a largo plazo, el economista de Credicorp Capital plantea como escenario base que la TPM se sitúe en 4,5% al cierre del año 2026. Según su análisis, este nivel probablemente se mantendría durante gran parte de 2027, lo que sugeriría que las presiones inflacionarias que se observan actualmente tendrían un carácter mayoritariamente transitorio.
En sintonía con esta visión, Rodrigo Cruz, economista de Banco Santander, también prevé una mantención de la tasa en 4,5%. Su argumentación se basa en el tensionamiento del conflicto en Medio Oriente, el cual ha provocado un aumento en los precios del petróleo y sus derivados. A esto se suma el impacto potencial de los temporales sobre los precios de los productos agrícolas. Si bien Cruz considera que estos factores son transitorios, reconoce que elevan las presiones sobre la inflación, razón por la cual sostiene que el Banco Central mantendrá la tasa rectora en 4,5% durante todo el 2026.
Por su parte, Andrés Pérez, economista jefe de Itaú, se suma a la postura de sus colegas. Pérez espera que el Consejo del Banco Central mantenga la tasa en 4,5% de forma unánime, entregando un mensaje basado en la "dependencia de los datos" (data dependent). Este análisis se enmarca en un contexto donde los riesgos inflacionarios de corto plazo han crecido debido al repunte de los precios internacionales del petróleo. Para el resto del año, el economista de Itaú no vislumbra la probabilidad de ningún otro movimiento por parte del ente rector.
A estas voces se añade Rodrigo Montero, decano de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Autónoma. Montero considera altamente probable que no se observen nuevos movimientos en la TPM durante lo que queda de 2026. Aunque reconoce que la economía ha experimentado una ralentización, atribuye este fenómeno esencialmente a factores de oferta, cuyos efectos deberían disiparse durante la segunda mitad del año.
No obstante, existe una visión ligeramente distinta. Felipe Alarcón, aunque espera que la tasa se mantenga en la reunión de hoy, se distancia de la mayoría al proyectar una baja de 25 puntos base (situando la tasa en 4,25%) en los próximos meses. Esta posibilidad estaría sujeta, según Alarcón, a que se logre despejar la incertidumbre inflacionaria provocada por el shock de los combustibles.
Paralelamente al debate sobre la tasa, los expertos han analizado las perspectivas de crecimiento económico. Existe coincidencia en que junio marcará el fin de la racha de caídas en el Imacec. Sin embargo, advierten que la recuperación prevista para el segundo semestre no será suficiente para superar un crecimiento anual del 1,5% para este 2026, cifra que se ubicaría por debajo de las proyecciones emitidas por el Ministerio de Hacienda.
Rodrigo Cruz proyecta para el Imacec de junio un crecimiento cercano al 2,5%, destacando que la minería se verá favorecida por una menor base de comparación, superando las caídas de dos dígitos de meses anteriores. Para el cierre del año, estima un crecimiento del PIB en torno al 1%.
Andrés Pérez, por su parte, prevé un crecimiento del Imacec de junio del 1,4% interanual. Con este dato, su escenario asume que la economía habría evitado caer en una recesión técnica durante los dos primeros trimestres del año. Para el PIB anual, Pérez proyecta un 1,5%, aunque advierte un sesgo a la baja debido al lento inicio del año, tendencia que, según indicadores líderes, se habría prolongado.
Finalmente, Samuel Carrasco también prevé un PIB de 1,5% para el año. No obstante, matiza que si la actividad económica no muestra una aceleración significativa en el segundo semestre, el crecimiento del PIB podría tener dificultades para superar el 1% en 2026. A pesar de ello, mantiene una visión más optimista para 2027, proyectando una expansión cercana al 3%.


