Este viernes 24 de julio de 2026, el mercado cambiario en Colombia registró un movimiento significativo al abrir la jornada con el dólar cotizando en $3.195 pesos. Esta cifra representa una disminución de $24,31 en comparación con la Tasa Representativa del Mercado (TRM), la cual se situó para el día de hoy en $3.219,31. Durante el transcurso de la sesión, la divisa estadounidense mostró una volatilidad contenida, alcanzando un nivel mínimo de $3.186 y un techo máximo de $3.195.
El dato más relevante de esta jornada es que el valor de la moneda estadounidense ha tocado mínimos que no se presentaban desde julio de 2019. Este retroceso sitúa al peso colombiano en una posición de fortaleza frente al dólar que no se observaba desde hace siete años, un hecho que ha captado la atención de diversos analistas financieros y actores del mercado económico nacional.
Desde la perspectiva de los expertos, un dólar más barato podría generar un escenario favorable para el ingreso de capital extranjero al país. No obstante, advierten que el impacto real de esta tendencia dependerá de la interacción con otros factores económicos globales y locales. A pesar de la caída actual, las predicciones para el cierre del año sugieren que habrá un ligero repunte de la divisa, aunque se espera que este no sea significativo. Las proyecciones indican que el dólar cerraría el presente año en un rango comprendido entre los $3.400 y los $3.500 pesos.
Sobre las causas de este fenómeno, Corficolombiana ha señalado que la caída del dólar frente al peso es el resultado de una tendencia bajista que ya se ha mantenido durante aproximadamente un año y medio. Según la firma, es probable que esta tendencia se mantenga en el mediano plazo debido a factores estructurales que continúan favoreciendo la revaluación de la moneda colombiana.
Uno de los componentes fundamentales de este comportamiento es el fortalecimiento del denominado "carry trade". Esta estrategia de inversión ha sido impulsada por la expectativa de que la Reserva Federal de los Estados Unidos mantenga la estabilidad de sus tasas de interés, mientras que Colombia continúa ofreciendo rendimientos altos para los inversionistas internacionales, haciendo que el peso sea un activo más atractivo.
En contraste, el Grupo Cibest de Bancolombia ofrece una visión promedio para el año. Según sus análisis, el precio del dólar en Colombia promediará los $3.878 a lo largo de 2026. Esta proyección se fundamenta en la debilidad global de la divisa estadounidense y en la expectativa de que se realicen ajustes al alza en las tasas de interés nacionales.
Es importante recordar a los usuarios y ciudadanos que, previo a realizar cualquier transacción cambiaria, las casas de cambio no fijan sus precios basándose estrictamente en los valores establecidos por las entidades oficiales, por lo que existen variaciones en la tasa de compra y venta.
En el contexto de las materias primas, los precios del petróleo este viernes cotizan por encima de los US$100 por barril. Este incremento marca la cuarta semana consecutiva de subidas en el precio del crudo, impulsada principalmente por la preocupación internacional ante una posible escalada en el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán.
Sin embargo, la caída del valor del dólar no es noticia positiva para todos los sectores. El escenario actual representa un desafío considerable para los sectores exportadores. De manera puntual, el sector floricultor se ve seriamente afectado, ya que recibe sus ingresos en dólares pero la mayor parte de sus costos operativos se evalúan en pesos colombianos. A esta presión cambiaria se le suma la reciente implementación de un arancel adicional del 12,5% para las exportaciones colombianas hacia Estados Unidos, lo que encarece sus productos en el mercado norteamericano.
Finalmente, en el panorama gubernamental y legal, el Gobierno de Abelardo de la Espriella ha definido sus primeras prioridades de trabajo con el sector azucarero. Asimismo, en el ámbito judicial, la Corte Suprema ha avalado el despido de trabajadores que realizaron el retiro anticipado de sus cesantías sin presentar los soportes correspondientes, cerrando así un debate sobre la legalidad de dichos retiros.

