Irán informó este jueves sobre la ejecución de ataques contra instalaciones y tropas de Estados Unidos ubicadas en Jordania, Kuwait e Irak. Estas afirmaciones fueron difundidas a través de comunicados emitidos por los medios estatales iraníes, aunque hasta el momento ni el Pentágono, ni el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), ni las autoridades jordanas han emitido una respuesta oficial ante estas declaraciones.
De acuerdo con la información proporcionada por los medios oficiales de Teherán, el Ejército iraní señaló que los objetivos de sus ataques en Jordania fueron los sistemas de comunicación militar y los depósitos de combustible situados en la base de Azraq, lugar donde, según la versión iraní, operan fuerzas estadounidenses.
En una línea similar, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) aseguró haber alcanzado un radar de alerta temprana C-RAM en la base aérea Ali Al Salem, situada en Kuwait. Asimismo, el CGRI informó que atacó una zona de concentración de tropas estadounidenses en Umm Qasr, Irak. Para llevar a cabo estas acciones, Teherán utilizó una operación combinada que integró el uso de misiles y drones.
Además de las acciones militares, el CGRI lanzó un llamado a la población de Kuwait para que rechace la presencia de las fuerzas militares de Estados Unidos en su territorio. La organización sostuvo que las operaciones estadounidenses dirigidas contra Irán se estaban ejecutando desde suelo kuwaití, justificando así la necesidad de eliminar dicha presencia.
El CGRI precisó que esta ofensiva fue una respuesta directa a los recientes bombardeos efectuados por Estados Unidos contra el sur de Irán. Estas acciones fueron identificadas como parte de la octava oleada de la denominada “Operación Nasr 2”, en la cual participaron fuerzas navales y aeroespaciales iraníes.
Por su parte, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos habían confirmado horas antes la finalización de la quinta oleada de ataques contra objetivos en Irán. Según el reporte del CENTCOM, las fuerzas estadounidenses atacaron centros de mando, emplazamientos de defensa aérea, capacidades de misiles y drones, así como instalaciones de vigilancia costera. El objetivo declarado de estas operaciones es reducir la capacidad del régimen iraní para amenazar a los tripulantes de buques comerciales que transitan por el estrecho de Ormuz.
El CENTCOM detalló que se utilizaron municiones de precisión para alcanzar los objetivos en diversas ubicaciones, destacando que entre los puntos atacados se encontraba la zona de Bandar Abbas.
Esta nueva escalada militar ocurre en el marco del restablecimiento del bloqueo naval sobre las costas y puertos iraníes confirmado por Washington. El Pentágono anunció que, como parte de estas restricciones, se procedió al desvío de dos buques mercantes que, según la versión estadounidense, intentaron eludir las limitaciones impuestas por el gobierno de los Estados Unidos.
En el plano político, Donald Trump ha endurecido su retórica contra Teherán. En una entrevista concedida a Fox News, advirtió que la campaña militar podría expandirse en los próximos días si el régimen iraní no accede a retomar las negociaciones. Trump fue enfático al declarar que “la próxima semana la situación será muy mala para ellos”.
A pesar de la tensión bélica, los canales diplomáticos continúan abiertos, aunque muestran signos de deterioro. Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní y principal negociador del régimen, sostuvo que el memorando suscrito previamente con Washington ha perdido su vigencia. Esta decisión se debe, según Ghalibaf, al restablecimiento del bloqueo naval por parte de Estados Unidos.
El negociador iraní afirmó que un memorando de entendimiento solo tiene sentido cuando sus cláusulas son válidas y se cumplen estrictamente. En este sentido, sostuvo que si Irán no obtiene ningún beneficio del acuerdo, no existen motivos para seguir respetándolo.
El foco principal de esta confrontación sigue siendo el estrecho de Ormuz, un paso estratégico vital para el comercio mundial de gas y petróleo. Irán ha vuelto a imponer restricciones al tránsito por esta vía tras acusar a Estados Unidos de incumplir los compromisos acordados, mientras que Washington ha respondido con nuevas operaciones militares y el mantenimiento del bloqueo naval sobre los puertos iraníes.

