En una nueva jornada de violencia en la Franja de Gaza, el Ejército israelí llevó a cabo un ataque aéreo durante la madrugada de este miércoles que resultó en la muerte de tres integrantes de una misma familia, entre los que se encontraba una niña de apenas 6 años de edad. El incidente ocurrió en la localidad de Deir Al Balah, situada en el centro del enclave palestino, donde un misil lanzado desde un helicóptero militar impactó directamente contra el apartamento donde residía el núcleo familiar.
De acuerdo con la información proporcionada por el Hospital de los Mártires de Al Aqsa y la Defensa Civil gazatí, el ataque se registró aproximadamente a las 2:30 de la madrugada, hora local. El misil alcanzó la residencia de la familia Abu Qassem, ubicada en las proximidades de la rotonda de Al Baraka. La fuerza del impacto y la naturaleza del proyectil provocaron un incendio inmediato en la vivienda, el cual se propagó rápidamente por el interior del apartamento.
Equipos de rescatistas de la Defensa Civil informaron que el fuego fue especialmente intenso, extendiéndose por más de una hora antes de que las unidades de emergencia lograran controlarlo y extinguirlo por completo. Durante las labores de rescate, los equipos pudieron extraer con vida a otra niña que se encontraba en el interior del inmueble al momento de la explosión.
Por su parte, el Hospital de los Mártires de Al Aqsa confirmó la recepción de los tres cadáveres correspondientes a los padres y la hija de la familia. El personal médico del centro señaló que las víctimas presentaban quemaduras graves derivadas del incendio provocado por el misil. En una descripción detallada de la situación, el centro médico aseguró que la temperatura del fuego fue tan elevada que las bolsas para cadáveres utilizadas para trasladar a las víctimas se derritieron debido al calor extremo.
Las víctimas mortales han sido identificadas como Omar Sami Ahmed Abu Qassem, de 33 años, su esposa Asmaa Ghazi Abu Qassem, cuya edad no ha sido reportada, y su hija pequeña, Habiba Omar Sami Abu Qassem, de 6 años.
Consultado sobre este operativo, el Ejército israelí justificó la acción afirmando que el edificio impactado era una ubicación utilizada por el grupo islamista Hamás, aunque la fuerza militar no proporcionó más detalles específicos sobre la naturaleza de dicha utilización ni pruebas adicionales sobre el objetivo del ataque.
Este hecho se suma a una serie de operativos militares ejecutados el día martes en diversos puntos de la Franja de Gaza. Durante esa jornada, se registró la muerte de 13 personas. Uno de los ataques más significativos tuvo lugar en el norte del enclave, donde un bombardeo contra un puesto policial resultó en la muerte de siete personas. Entre las víctimas se encontraba el jefe de policía de Yabalía.
Tras aquel ataque en el norte, el Ejército israelí sostuvo que el responsable policial eliminado era el jefe de la seguridad militar del batallón de Yabalía perteneciente a Hamás. Asimismo, las fuerzas israelíes afirmaron que otros tres hombres fallecidos en ese mismo operativo también formaban parte del grupo islamista.
En el balance de los ataques del martes, también se reportó la muerte de un niño de 9 años en la zona sur de Gaza y el fallecimiento de una mujer durante el bombardeo a la comisaría de Yabalía. Según el recuento difundido por grupos de informadores gazatíes que recopilan estadísticas de los centros hospitalarios, el total de fallecidos que ingresaron en los hospitales el martes fue de 13 personas; todas fueron víctimas de fuego israelí, a excepción de una persona que murió debido a heridas sufridas previamente.
En cuanto a las cifras globales, el Ministerio de Sanidad de Gaza ha proporcionado datos actualizados sobre el impacto humano del conflicto. Según esta fuente, desde el alto el fuego del 10 de octubre, la cifra de muertos asciende a 1.110 personas, mientras que el número de heridos alcanza los 3.599 y se han rescatado 800 cuerpos, sin incluir las víctimas registradas en las horas más recientes.
En una perspectiva más amplia, la misma institución sanitaria señala que, desde el inicio de la ofensiva israelí el 7 de octubre de 2023, la cifra acumulada de fallecidos se eleva a 73.233 personas y la de heridos a 173.707, reflejando la magnitud de la crisis humanitaria en la región.


