El mercado financiero chileno ha cerrado la primera mitad del año en una posición desfavorable en comparación con sus pares andinos. El dólar cerró la jornada con un alza de casi 9 pesos, alcanzando un nuevo máximo anual. Este movimiento se ha visto impulsado por el incremento de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y una masiva apuesta de inversionistas extranjeros en contra del peso chileno.
Al analizar el desempeño de la bolsa local, el IPSA registró una rentabilidad del 1,16% medido en dólares tras el cierre del primer semestre. Esta cifra queda significativamente rezagada frente a los resultados de Colombia, donde su índice alcanzó un 20,4%, y Perú, que logró una rentabilidad del 27%. De acuerdo con los análisis, los mercados peruano y colombiano fueron impulsados principalmente por el giro hacia la derecha observado en sus recientes procesos electorales presidenciales.
En el contexto chileno, la expectativa generada por el arribo de José Antonio Kast a La Moneda aún no se ha traducido en un impacto positivo en el mercado. Diversos factores han frenado este impulso, destacando principalmente los efectos derivados de la guerra en Medio Oriente y una economía local que se enfrenta al fantasma de la recesión. Florencia Stefani, gerenta de estudios de LarrainVial, señaló que Chile no ha logrado repuntar en términos de crecimiento, subrayando que el Imacec se ha mantenido débil durante toda la primera mitad del año.
No obstante, existen perspectivas para el segundo semestre. La aprobación de la reforma miscelánea impulsada por el Gobierno podría convertirse en el principal motor para el mercado nacional. Específicamente, la Ley de Reconstrucción promovida por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, podría generar una dinámica favorable. De aprobarse, se prevé la acción simultánea de dos fuerzas: los flujos pasivos, correspondientes a fondos que replican el índice de la bolsa, y los flujos activos, compuestos por inversionistas que toman decisiones propias. Según los expertos, esto sostendría el mercado de manera conjunta por primera vez en un largo periodo.
A nivel global, los catalizadores de inversión actuales están alineados con el desarrollo tecnológico y la inteligencia artificial (IA), donde Estados Unidos, Corea del Sur y Taiwán han sido los grandes ganadores. Para Chile, el ancla externa más positiva es el precio del cobre, que se espera se mantenga sobre los US$ 5 la libra y se acerque a los US$ 6 la libra, niveles que se describen como históricos. A esto se suma un factor interno: la instalación de un gobierno de derecha con un enfoque centrado en el crecimiento y el balance fiscal.
La visibilidad de la bolsa chilena en las carteras globales ha sufrido un deterioro considerable. En 2017, Chile representaba el 1,2% del índice MSCI Emerging Markets, mientras que hoy su peso ha caído al 0,45%, desapareciendo parcialmente del radar del flujo pasivo mundial. Recuperar este peso es fundamental para generar un círculo virtuoso que mejore las valorizaciones y atraiga más flujos. Aunque este proceso podría tardar entre dos y tres años, se estima que la recuperación podría ser más rápida debido a que existen factores alineados, como la discusión en el Congreso de leyes para bajar impuestos y mejorar la permisología. En este sentido, se destaca que los permisos ambientales fueron aprobados de manera significativa a finales de 2025 y principios de este año.
En cuanto a la geopolítica, el cese del alto al fuego con Irán no altera significativamente el panorama para los mercados emergentes, siempre que las expectativas sobre Estados Unidos se mantengan y la Reserva Federal no inicie un incremento excesivo de las tasas de interés. Por otro lado, la propuesta de fondos generacionales de la Superintendencia de Pensiones envía un mensaje de mediano plazo sobre la creación de un mercado más grande con flujos independientes de factores externos.
Respecto a las oportunidades de inversión para el segundo semestre, el sector bancario se posiciona como un sector defensivo con buen desempeño esperado. Asimismo, se ha subido la calificación de la acción de SQM de neutral a sobreponderar, impulsada por los anuncios de Salar Futuro que incrementaron la producción hasta 470 mil toneladas. Latam Airlines también se ve con optimismo debido a un cambio significativo en su estructura de costos post pandemia.
Finalmente, el escenario económico se complementa con otros datos relevantes: la secretaría de Iván Poduje retrasó para el 24 de julio la respuesta a las observaciones de la Modificación a la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC). En el ámbito laboral, el subsecretario Rosende propuso una ampliación del periodo de promediación de la jornada laboral a 16 semanas. En el sector financiero, los multifamily offices crecieron un 12% en 2025. Por último, en el sector salud, se reportó que todas las isapres abiertas tuvieron utilidades, con excepción de Esencial y Vida Tres.


