El mercado de productos básicos en Bolivia ha experimentado un incremento en el costo del pollo, afectando a los consumidores en las principales ciudades del país. Esta situación se ha hecho evidente este sábado, especialmente en los mercados de Santa Cruz, donde el producto terminado ha registrado un alza inmediata tras los anuncios emitidos por el sector productivo.
El detonante de este incremento se originó con el anuncio de los productores, quienes informaron sobre un aumento en el precio del kilo de pollo vivo, fijándolo en 8 bolivianos. Esta decisión en la base de la cadena de producción tuvo un impacto casi instantáneo en los puntos de venta finales. En Santa Cruz, el producto terminado, que hasta el pasado jueves se comercializaba a un precio de 10,50 bolivianos por kilo, ha alcanzado actualmente valores de entre 12 y 12,50 bolivianos.
Para analizar el impacto en puntos específicos, se tomó como referencia el mercado La Ramada nuevo, ubicado en Santa Cruz. En este centro de abasto, el kilo de pollo subió a 12 bolivianos, considerando que durante el transcurso de la semana el precio se mantenía en 10 bolivianos. Esto representa una variación directa de 2 bolivianos por kilo en dicho mercado.
La escalada de precios en los mercados locales no ha sido un hecho aislado, sino que es la consecuencia directa de la información proporcionada por los avicultores sobre el costo del pollo vivo. Ante este escenario, tanto los comercializadores mayoristas como los minoristas se vieron obligados a actualizar sus tarifas de venta. Esta medida fue implementada para poder absorber el ajuste logístico derivado del incremento en la materia prima, tal como había sido anunciado el día viernes.
La situación varía según la región geográfica, aunque la tendencia al alza es generalizada en el eje troncal. En la ciudad de La Paz, el producto se cotiza actualmente en 14 bolivianos el kilo. A pesar de ser uno de los precios más elevados, las comerciantes locales han señalado que existe una tendencia a que el costo se incremente aún más en los próximos días, lo que generaría una presión adicional sobre el presupuesto de los consumidores paceños.
Por otro lado, en el departamento de Cochabamba, el comportamiento del precio ha sido ligeramente distinto, aunque sigue la línea ascendente. En el mercado La Cancha, el precio del pollo sufrió un incremento de 1 boliviano por kilo. No obstante, el valor actual en esta ciudad se sitúa en 11 bolivianos, una cifra que, según los datos disponibles, se encuentra por debajo del promedio registrado en otras épocas.
La incertidumbre sobre la estabilidad de los precios persiste, ya que existen pronósticos a muy corto plazo sobre nuevas variaciones. Una vendedora del sector indicó que se prevé que para el día mañana, domingo, el precio vuelva a subir, estimando un incremento de al menos 2 o 3 bolivianos adicionales por kilo.
Este escenario refleja cómo el ajuste en la etapa de producción del pollo vivo se traslada rápidamente a través de la cadena de comercialización, afectando los precios finales en los mercados de Santa Cruz, La Paz y Cochabamba. Los consumidores enfrentan ahora una realidad donde el acceso a este producto básico requiere una mayor inversión económica, mientras los comerciantes ajustan sus costos operativos para responder a las nuevas tarifas impuestas por los productores avícolas.


