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China desata tensiones en el Pacífico tras prueba de misil balístico lanzado desde submarino

China llevó a cabo una prueba de un misil balístico lanzado desde un submarino en el Océano Pacífico, lo que provocó desató de Nueva Zelandia y Australia.

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China desata tensiones en el Pacífico tras prueba de misil balístico lanzado desde submarino
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China ha desatado una fuerte tensión diplomática en el Pacífico tras realizar la prueba de un misil balístico lanzado desde un submarino. Aunque Beijing sostiene que se trató de un ejercicio anual rutinario y legal, gobiernos de Australia, Japón y Nueva Zelandia calificaron la acción como desestabilizadora y una amenaza a la paz regional. Nueva Zelandia denunció específicamente que el lanzamiento ocurrió en la Zona Libre Nuclear del Pacífico Sur, advirtiendo que estas maniobras no deben normalizarse. Expertos señalan que la capacidad de estos proyectiles podría alcanzar el territorio estadounidense, evidenciando la estrategia de disuasión nuclear y el rápido rearme militar de la potencia asiática.

China ha provocado una ola de críticas y preocupación diplomática en la región del Pacífico luego de llevar a cabo una inusual prueba de un misil balístico lanzado desde un submarino este lunes. El ejercicio militar, desarrollado en aguas del Océano Pacífico, ha sido calificado por gobiernos de Oceanía y Asia como una acción que amenaza la paz y la estabilidad regional.

De acuerdo con un comunicado oficial emitido por el capitán Wang Xuemeng, portavoz de la Marina del Ejército Popular de Liberación, un submarino de la fuerza naval china ejecutó el lanzamiento de un misil estratégico equipado con una ojiva simulada hacia alta mar. El portavoz aseguró que el proyectil impactó con precisión dentro de las aguas que habían sido designadas previamente para dicha operación.

Wang Xuemeng subrayó que este lanzamiento no fue un acto aislado o improvisado, sino que formaba parte integral del programa anual de entrenamiento militar de China. Asimismo, el capitán afirmó que las "naciones pertinentes" fueron notificadas con antelación sobre la realización de la prueba, insistiendo en que la operación se llevó a cabo en total conformidad con el derecho y la práctica internacionales, y que no estaba dirigida contra ningún país u objetivo específico.

A pesar de las justificaciones de Beijing, que no especificó el modelo exacto del misil utilizado, la comunidad internacional ha analizado el alcance de esta capacidad. Expertos en misiles señalan que la Marina del Ejército Popular de Liberación opera dos tipos de misiles balísticos lanzados desde submarinos: el JL-2 y el JL-3. Este último es particularmente relevante, ya que posee un alcance suficiente para alcanzar el territorio continental de Estados Unidos desde aguas cercanas a la costa china, incluyendo el Mar de China Meridional. Para estas operaciones, China cuenta con el submarino Tipo 094, también conocido como clase Jin, del cual opera seis unidades.

La reacción de Nueva Zelandia fue contundente. El ministro de Asuntos Exteriores, Winston Peters, denunció que el misil fue disparado contra aguas de la Zona Libre Nuclear del Pacífico Sur, una zona establecida en 1986 mediante el Tratado de Rarotonga. China es firmante de los protocolos II y III de dicho pacto desde 1987; el Protocolo II insta a los signatarios a no utilizar ni amenazar con el uso de armas nucleares contra naciones o territorios de la zona, mientras que el Protocolo III prohíbe estrictamente los ensayos nucleares en dicha área.

Peters calificó el hecho como "indeseable y preocupante", enfatizando que Nueva Zelandia y sus vecinos del Pacífico no tienen interés en que China utilice el Pacífico Sur como un campo de pruebas para su capacidad misilística. Además, el ministro recordó que este evento evoca lo sucedido en 2024, cuando el Ejército Popular de Liberación lanzó un misil balístico intercontinental en la región, advirtiendo que estos actos no deben normalizarse ni convertirse en rutina.

Por su parte, la ministra de Asuntos Exteriores de Australia, Penny Wong, describió la prueba como "desestabilizadora para la región". Wong situó el lanzamiento en el contexto de un proceso de rápido rearme militar por parte de China, criticando la falta de transparencia y de garantías sobre las intenciones de Beijing. La funcionaria australiana indicó que esperaría que China explicara formalmente sus propósitos detrás de estas maniobras. En sintonía, el Gobierno japonés expresó sus "serias preocupaciones" ante la intensificación de las actividades militares chinas e instó a Beijing a reconsiderar la realización de estas pruebas.

No obstante, el análisis geopolítico indica que las pruebas de misiles son prácticas comunes entre las potencias nucleares. Como ejemplo, la Marina de Estados Unidos realizó en septiembre pasado cuatro pruebas de su misil balístico Trident frente a las costas de Florida. De igual manera, India probó un misil balístico lanzado desde submarino en diciembre, y Rusia llevó a cabo un ejercicio similar en octubre.

China ha estado reforzando activamente su flota de submarinos de propulsión nuclear. En septiembre de 2024, el país disparó un misil DF-31B con capacidad nuclear desde la isla de Hainan hacia mar abierto, cerca de la Polinesia Francesa, marcando la primera prueba de un misil balístico intercontinental (ICBM) en mar abierto en 44 años. Además, informes del Departamento de Defensa de Estados Unidos señalan que, en diciembre de 2024, China lanzó varios ICBM en rápida sucesión desde una base en el oeste del país, demostrando su capacidad de lanzamiento múltiple desde silos.

Finalmente, el informe del Departamento de Defensa de Estados Unidos de diciembre de 2025 sobre el poder militar chino sugiere que el Ejército Popular de Liberación considera estas pruebas como una opción estratégica para ejecutar operaciones de disuasión nuclear de intensidad media a alta.

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