El embajador de la Federación de Rusia en Bolivia, Dmitry Vérchenko, se ha pronunciado públicamente respecto a las graves denuncias sobre el presunto reclutamiento de ciudadanos bolivianos para integrarse a las filas del conflicto armado que mantiene su país con Ucrania. Estas declaraciones surgen en un momento de alta tensión, luego de que el Ministerio Público de Bolivia decidiera abrir una investigación formal a raíz de las denuncias interpuestas por los familiares de dos jóvenes que habrían sido captados para combatir en el exterior y de quienes se presume que han fallecido.
En un contacto directo con los medios de comunicación locales, Vérchenko abordó la problemática señalando que la existencia de combatientes extranjeros es un fenómeno global. Según el diplomático, “en todo el mundo existen mercenarios que luchan por dinero”, reconociendo que en el actual escenario bélico también se ha registrado la presencia de personas provenientes de diversos países de América Latina. A pesar de este reconocimiento sobre la participación de extranjeros, el embajador fue enfático al descartar cualquier tipo de vinculación de la misión diplomática rusa en Bolivia con los sistemas de reclutamiento.
Vérchenko manifestó desconocer si existen actualmente ciudadanos bolivianos participando activamente en el conflicto armado. Ante esta incertidumbre, el embajador indicó que cualquier información oficial y detallada sobre la presencia de nacionales bolivianos en la zona de guerra debe ser solicitada formalmente por la Cancillería boliviana al Ministerio de Defensa de la Federación de Rusia, siguiendo los canales diplomáticos correspondientes.
Paralelamente a estas declaraciones, la Fiscalía boliviana ha puesto en marcha una investigación este martes. El proceso judicial se centra en las denuncias públicas realizadas por las familias de dos jóvenes ciudadanos: José María Soleto, de 29 años, e Iván Valdivia, de 28 años. De acuerdo con los testimonios recogidos, ambos habrían sido reclutados por Rusia en el mes de abril con el objetivo de ser trasladados al frente de batalla en Ucrania.
La tragedia humana detrás de este caso se refleja en el relato de los familiares. El último contacto que José María Soleto e Iván Valdivia tuvieron con sus seres queridos fue el pasado 3 de junio. Poco tiempo después de esa última comunicación, las familias recibieron una notificación escueta donde se les informaba sobre el fallecimiento de los dos jóvenes, sin proporcionar detalles adicionales sobre las circunstancias de su muerte.
Paola Bazán, esposa de José María Soleto, expresó su angustia y desesperación en declaraciones brindadas a la agencia de noticias EFE, lamentando la falta de transparencia en la información. “Hasta ahora no sabemos ni una información sobre los dos que se han ido a Rusia; no sabemos nada. Solamente nos dieron la noticia de que ellos habían fallecido”, afirmó Bazán, quien junto a otras familias, ha solicitado la intervención urgente de las autoridades nacionales para esclarecer la situación real de los jóvenes y gestionar la repatriación de sus cuerpos.
Este escenario coincide con advertencias previas emitidas por el Estado boliviano. En junio pasado, la Embajada de Bolivia en Rusia publicó un comunicado de prensa alertando a la ciudadanía sobre la circulación de anuncios de empleo vinculados a conflictos bélicos. Dichas ofertas, que prometían cuantiosas sumas de dinero, fueron calificadas por la representación diplomática como un “alto riesgo de estafa promovida por intermediarios inescrupulosos”. Asimismo, la Embajada advirtió que la incorporación a estas actividades representaba un “máximo riesgo contra la integridad física y la vida de las personas”, exhortando a los ciudadanos a abstenerse de cualquier contacto con estos oferentes y a realizar las denuncias pertinentes.
Por su parte, el viceministro de Gestión Consular, Héctor Huanca, brindó detalles adicionales en una entrevista con el canal estatal Bolivia TV. Huanca señaló que, basándose en la información proporcionada por los familiares, se presume que hay aproximadamente 16 ciudadanos bolivianos que podrían encontrarse en la zona del conflicto, aunque aclaró que estos datos aún están en proceso de confirmación oficial.
Ante la gravedad de los hechos, la Cancillería boliviana ha activado los protocolos de protección y asistencia consular a través de su Embajada en Rusia. Como medida inmediata, se ha enviado una nota oficial al gobierno ruso solicitando información detallada y veraz sobre los jóvenes que habrían perdido la vida en el conflicto, buscando dar respuestas a las familias afectadas.

