ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • viernes, 17 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Temen la muerte de más de 500 refugiados rohinyás tras desaparecer dos embarcaciones frente a las costas de Myanmar

Se teme que más de 500 personas que huían de la violencia en Myanmar hayan muerto tras la desaparición de dos embarcaciones en el mar agitado frente a la costa del país, según dos organismos de migración de la ONU.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Temen la muerte de más de 500 refugiados rohinyás tras desaparecer dos embarcaciones frente a las costas de Myanmar
Puntos clave

La ONU ha lanzado una alerta urgente tras la desaparición de dos embarcaciones frente a las costas de Myanmar, donde se teme que hayan muerto más de 500 personas. Los pasajeros, mayoritariamente de la minoría perseguida rohinyá, huían de la violencia sistemática y la sangrienta guerra civil que desangra al país. Este desastre ocurrió en medio de condiciones climáticas extremas y rutas marítimas letales, evidenciando la desesperación de miles de refugiados que no encuentran seguridad ni soluciones sostenibles. La OIM y el ACNUR instan a la comunidad internacional a redoblar las labores de rescate y a combatir las redes de trata de personas para evitar más tragedias humanas.

Dos organismos de las Naciones Unidas han emitido una alerta urgente tras la desaparición de dos embarcaciones en aguas agitadas frente a la costa de Myanmar, un incidente que podría haber resultado en la muerte de más de 500 personas que intentaban huir de la violencia imperante en el país. La noticia fue difundida a través de un comunicado conjunto publicado el pasado jueves por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

De acuerdo con la información proporcionada por los organismos internacionales, las embarcaciones zarparon a finales de junio desde el estado de Rakáin, ubicado en el oeste de Myanmar. La gran mayoría de los pasajeros eran miembros de la minoría rohinyá, un grupo étnico musulmán apátrida que ha sido blanco de persecución y violencia auspiciada por el Estado durante décadas. Estados Unidos ha llegado a calificar estas acciones contra la población rohinyá como actos de genocidio.

El reporte detalla que las dos embarcaciones sufrieron destinos trágicos en momentos distintos. Una de ellas, que presuntamente transportaba a 250 personas, perdió contacto con el exterior poco después de iniciar su travesía. Por otro lado, se cree que la segunda embarcación, con aproximadamente 280 pasajeros a bordo, se hundió el pasado 8 de julio frente a la costa de Ayeyarwady, en Myanmar.

La crisis de los rohinyás es profunda y prolongada. Human Rights Watch indica que aproximadamente 630,000 personas de esta minoría continúan viviendo en el estado de Rakáin. Previamente, más de un millón de rohinyás se vieron obligados a cruzar la frontera hacia Cox’s Bazar, en Bangladesh, donde actualmente permanecen confinados en campamentos hacinados y bajo condiciones precarias.

Esta tragedia ocurre en un contexto de extrema inestabilidad política y social. Myanmar se encuentra sumido en una sangrienta guerra civil desde hace más de cinco años, conflicto que se desencadenó tras el derrocamiento del gobierno electo por parte de la junta militar en 2021. Según datos del grupo de monitoreo de conflictos ACLED, los enfrentamientos han dejado al menos 100,000 personas muertas.

Específicamente en el estado de Rakáin, la situación humanitaria se ha agravado debido a la escalada de los combates entre la junta militar y el grupo rebelde conocido como el Ejército de Arakán, el cual mantiene el control de gran parte de dicho estado. Esta violencia persistente empuja a muchos refugiados a emprender travesías marítimas extremadamente peligrosas en embarcaciones precarias con el único fin de buscar seguridad y protección.

Un detalle alarmante señalado por la OIM y el ACNUR es que algunos de los pasajeros que se teme hayan fallecido habían viajado previamente a Rakáin desde los campamentos de refugiados en Cox’s Bazar. Además, estos viajes se llevaron a cabo fuera de la temporada habitual de navegación, un periodo en el que las condiciones del mar son significativamente más peligrosas. El riesgo se vio incrementado por las recientes lluvias torrenciales e inundaciones que han azotado la región.

La inestabilidad climática también ha dejado huellas trágicas en tierra firme. La semana pasada, las lluvias torrenciales provocaron inundaciones y deslizamientos de tierra mortales en Cox’s Bazar, destruyendo refugios y causando la muerte de más de una docena de personas, entre ellas niños.

Aunque los naufragios aún no han sido confirmados oficialmente, la OIM y el ACNUR manifestaron su "profunda preocupación por la pérdida de vidas, potencialmente devastadora". Hasta la fecha, se ha informado que cerca de 300 personas han muerto o han sido reportadas como desaparecidas en la bahía de Bengala y el mar de Andamán.

En el comunicado, los organismos subrayaron que estos informes evidencian el impacto devastador de los desplazamientos y los conflictos prolongados, resaltando la falta de soluciones sostenibles para las comunidades rohinyás. Explicaron que la combinación de la escalada del conflicto en Myanmar, la deteriorada situación humanitaria y las limitadas oportunidades y asistencia en los campos de Bangladesh impulsan a más personas a arriesgarse en rutas marítimas que son consideradas unas de las más mortíferas del mundo.

Finalmente, la ONU instó a la comunidad internacional y a los gobiernos regionales a redoblar los esfuerzos para evitar más muertes. Las demandas incluyen la intensificación de las operaciones de búsqueda y rescate, la garantía de acceso a la protección y el asilo, así como el combate frontal contra las redes de trata de personas y el tráfico ilícito.

Cobertura en Video