El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) ha presentado los primeros indicadores de la actividad económica correspondientes al mes de mayo, revelando un panorama de resultados mixtos para los sectores productivos. Mientras que algunas industrias clave han logrado retomar su senda de crecimiento o mantener una tendencia positiva, el sector pesquero ha registrado una contracción significativa que impacta los índices globales del periodo.
Uno de los puntos más críticos del informe es la situación de la producción pesquera, la cual experimentó una caída del 73.1% durante el mes de mayo. Este desplome se encuentra directamente vinculado a las paralizaciones que afectaron la primera temporada de pesca de anchoveta. Según los datos proporcionados, las condiciones climáticas adversas generadas por el Fenómeno de El Niño fueron el factor determinante que impidió el desarrollo normal de las actividades extractivas en este rubro.
El impacto es especialmente evidente al analizar la captura de anchoveta, un recurso que resulta esencial para la industria de producción de harina y aceite de pescado. En mayo, la extracción de esta especie alcanzó apenas las 31,771 toneladas. Esta cifra representa una disminución drástica en comparación con el mismo mes del año anterior, donde se registraron 1.33 millones de toneladas, lo que se traduce en una caída porcentual del 97.6% en la captura de este recurso estratégico.
No obstante, no todos los segmentos de la pesca resultaron afectados. En contraste con la crisis de la anchoveta, la pesca destinada al consumo humano directo mostró un desempeño favorable, registrando un crecimiento del 4.5%. Este avance fue impulsado principalmente por un incremento en la extracción de diversas especies destinadas tanto al consumo fresco como a los procesos de elaboración de conservas, lo que permitió amortiguar parcialmente la caída general del sector.
Por otro lado, el sector de hidrocarburos emerge como uno de los puntos positivos del reporte. Tras atravesar tres meses consecutivos de resultados negativos, esta actividad logró retomar el crecimiento en mayo con un avance del 3.24%. Este repunte fue posible gracias a un incremento en el volumen de producción de gas natural, que creció un 14.2%, y de líquidos de gas natural, que aumentaron en un 10.4%. Sin embargo, este crecimiento se vio parcialmente atenuado por una caída del 17.5% en la producción de petróleo crudo.
La recuperación de los hidrocarburos se atribuye a la normalización de los procesos operativos. Durante los meses anteriores, el sector enfrentó restricciones significativas; en marzo, se registró una deflagración en el ducto de Camisea y, en abril, se llevó a cabo un mantenimiento temporal en la planta de Melchorita, situaciones que limitaron la capacidad productiva. El crecimiento observado en mayo fue liderado por la mayor producción de empresas como Pluspetrol, específicamente en los lotes 56 y 88, además de los aportes de Aguaytía Energy, Olympic Perú y UNNA Energía.
En paralelo, el sector energético también mostró señales de mejora. La producción de electricidad creció un 5.47% en mayo. Este resultado fue impulsado principalmente por una mayor generación proveniente de fuentes termoeléctricas y energías renovables, específicamente la eólica y la solar. En contraposición a este avance, se observó una disminución en la generación de energía hidroeléctrica.
Finalmente, el consumo interno de cemento, un indicador clave para medir el dinamismo de la construcción, mantuvo su evolución favorable. En mayo, este indicador aumentó un 7.97%, logrando así cinco meses consecutivos de crecimiento sostenido. De acuerdo con el INEI, este desempeño positivo se sustenta en el avance de diversas obras de vivienda e infraestructura ejecutadas por empresas del sector privado, sumado al impulso de los proyectos de autoconstrucción de viviendas, consolidando la resiliencia de este rubro frente a la volatilidad de otros sectores económicos.


