La Comisión Nacional de Valores (CNV) ha concluido la implementación de un ambicioso paquete de reformas normativas que redefine el esquema de aprobación de trámites y expande significativamente la integración de herramientas digitales en el mercado de capitales argentino. El Directorio del organismo aprobó este miércoles las resoluciones generales definitivas N° 1145, 1146, 1147 y 1148, cerrando un proceso de consulta pública que culmina en lo que la entidad ha denominado el “big bang” regulatorio.
Esta reforma integral tiene como objetivos primordiales la simplificación del acceso a la oferta pública, la reducción de los tiempos administrativos y la aceleración en la emisión de diversos instrumentos financieros. El pilar fundamental de este cambio radica en la modificación del sistema de autorizaciones: a partir del próximo viernes, una parte considerable de los trámites que anteriormente requerían una autorización previa y discrecional de la CNV comenzarán a operar bajo esquemas de autorización automática.
En términos operativos, la CNV busca migrar de un modelo basado en la revisión exhaustiva previa a uno fundamentado en la presentación de información, la responsabilidad directa de los participantes del mercado y un esquema de control posterior. Al respecto, el presidente de la CNV, Roberto E. Silva, describió la medida como un “verdadero Big Bang normativo en el mercado de capitales argentino basado en la desregulación y simplificación”, subrayando que la intención es eliminar trabas, simplificar procesos y modernizar las regulaciones vigentes.
Uno de los puntos más destacados del paquete es la creación del nuevo Régimen de Oferta Pública con Autorización Automática por su Mediano Impacto Ampliado. Este esquema permitirá que las empresas emisoras puedan acceder a montos de financiamiento superiores sin tener que atravesar los procedimientos de revisión previa. No obstante, la CNV ha sido enfática en señalar que esta agilidad no conlleva una disminución en los estándares de información; las compañías deberán continuar manteniendo niveles de transparencia comparables a los exigidos en el Régimen General.
En paralelo, la reforma introduce flexibilidades significativas en la operatoria cotidiana de diversos actores, incluyendo a emisoras de Programas Globales, Obligaciones Negociables (ON), Emisores Frecuentes, PyME CNV y Fideicomisos Financieros. A través de las RG N° 1146 y 1149, se han simplificado los procedimientos relativos a las prórrogas, los aumentos de monto y las modificaciones en los términos y condiciones de los instrumentos.
Específicamente, los trámites de autorización previa para prórrogas de Programas Globales y cambios en las condiciones serán reemplazados por un procedimiento automático. Este se activará mediante la presentación de la documentación correspondiente a través de la plataforma de Trámites a Distancia (TAD) y su posterior difusión en la Autopista de la Información Financiera (AIF). El organismo advirtió que esta mayor velocidad conlleva una responsabilidad más rigurosa para las emisoras sobre la veracidad y calidad de la información publicada. Según Silva, el objetivo es lograr un mercado “libre, abierto y dinámico”, aclarando que dicha libertad implica necesariamente la responsabilidad de quien la ejerce. Asimismo, se determinó que aquellos trámites iniciados antes de la vigencia de la nueva resolución serán autorizados automáticamente.
El alcance de la reforma se extiende también a las ON autónomas, al Régimen de Emisor Frecuente y a los Programas Globales PyME CNV. En el caso de las PyMEs, se ha eliminado la exigencia de autorización previa para la emisión de clases o series, permitiéndose además prórrogas automáticas. En lo que respecta a los Fideicomisos Financieros, se suprime la autorización previa para prórrogas, modificaciones de términos y condiciones, aumentos de monto y las actualizaciones de suplementos anuales vinculados a emisiones frecuentes.
El tercer eje estratégico de este paquete es la ampliación del Régimen de Tokenización mediante la RG N° 1150. La CNV ha habilitado la representación digital de valores negociables emitidos bajo cualquier régimen de autorización automática, incluyendo los de bajo impacto y el nuevo régimen de mediano impacto ampliado. Anteriormente, la tokenización estaba restringida a instrumentos específicos como acciones, Obligaciones Negociables, CEDEAR, valores representativos de deuda, certificados de participación de fideicomisos financieros y cuotapartes de ciertos fondos comunes cerrados.
Con la nueva normativa, el universo de activos tokenizables se expande, permitiendo la representación digital de más valores negociables bajo esquemas automáticos. Esta medida incluye a los Fondos Comunes de Inversión (FCI) Cerrados que admitan emisiones con autorización automática, superando la limitación anterior que solo contemplaba a los fondos cerrados de crédito. Además, se incorpora la representación digital de cuotapartes de FCIA ETF y CEVA ETP, aunque se aclaró que los demás FCIA no podrán acceder a este régimen. Finalmente, el sandbox regulatorio, espacio destinado a la experimentación normativa, ha sido prorrogado hasta el 31 de diciembre de 2027.
En resumen, la CNV ha consolidado un esquema de desregulación centrado en acortar los plazos de llegada al mercado, trasladar la responsabilidad informativa a los emisores y potenciar la digitalización. El desafío futuro residirá en garantizar que la celeridad en la emisión de instrumentos conviva con una supervisión efectiva y la protección adecuada de los inversores.


