El sector agropecuario de Argentina, reconocido como uno de los principales productores y exportadores de alimentos a nivel global, ha dado inicio a su tradicional exposición anual. La 138 edición de la Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria Internacional, conocida popularmente como la Expo Rural, se desarrolla en la ciudad de Buenos Aires y permanecerá abierta al público hasta el próximo 26 de julio.
Este año, el evento cuenta con la participación de aproximadamente 400 expositores que representan a los sectores más diversos de la industria. La muestra abarca desde maquinaria agrícola de última generación y automóviles hasta productos veterinarios y una amplia gama de servicios diseñados específicamente para el sector rural, consolidándose como una plataforma integral de negocios y exhibición.
Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), entidad que organiza este encuentro desde 1875 y que se posiciona como una de las mayores patronales agropecuarias del país, destacó la importancia del evento. Según Pino, el campo actúa como un elemento unificador debido a que representa el sector más competitivo y productivo de la nación argentina.
Uno de los pilares fundamentales de la feria es la exhibición y premiación de la genética animal. Para esta edición, se ha registrado la participación de 2.580 ejemplares, lo que supone un incremento del 10 % en comparación con la edición anterior. El predio, denominado la "arena de Palermo", alberga animales de un centenar de razas, incluyendo bovinos, caprinos, equinos, ovinos y porcinos. Además, se destaca el regreso de las aves tras cuatro años de ausencia en la muestra.
La Expo Rural no es solo un evento técnico; es un espacio donde convergen las tradiciones gauchescas, los paseos familiares, las mesas de negocios y la actividad política. Con una asistencia de 1,3 millones de personas en 2025, el predio se convierte en un escenario estratégico donde dirigentes de diversos partidos políticos buscan estrechar vínculos con el sector agropecuario, dada su influencia en la economía y la sociedad.
Tradicionalmente, el sector ha utilizado este espacio para amplificar sus reclamos ante el gobierno de turno, especialmente durante periodos de crisis económica. Sin embargo, el clima de esta edición parece ser distinto. Si bien el campo continúa solicitando mejoras en infraestructura y cambios en la política tributaria, el sector atraviesa actualmente la bonanza de una campaña agrícola récord y mantiene una relación positiva con el presidente Javier Milei.
La expectativa máxima se centra en el acto de cierre, programado para el 26 de julio, donde se ha confirmado la presencia del mandatario. El año pasado, durante su visita, el jefe de Estado anunció una reducción de los derechos de exportación para productos agropecuarios, medida que fue celebrada por los productores. No obstante, el sector rural sigue esperando la eliminación total de estos tributos, conocidos en Argentina como retenciones.
Al respecto, Nicolás Pino señaló que, aunque el presidente no ha adelantado la naturaleza de sus posibles anuncios, existe la costumbre de que quien hace uso de esa tribuna traiga noticias relevantes para el sector.
El peso de la actividad agropecuaria en la economía argentina es determinante. Según datos de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), en 2025 las cadenas agroindustriales aportaron el 22 % del Producto Interno Bruto (PIB) del país, cifra que equivale a 126.548 millones de dólares. Asimismo, estas cadenas son responsables del 60 % de los ingresos por exportaciones, alcanzando los 52.904 millones de dólares en 2025, y generan empleo para 4,2 millones de personas, lo que representa el 22 % del trabajo privado en Argentina.
En el mercado global, Argentina mantiene posiciones dominantes. Es el primer exportador mundial de aceite de soja, así como de aceite y jugo de limón. Ocupa el segundo lugar en la exportación de harina de soja, el tercero en maíz, el cuarto en aceite de girasol y leche en polvo, y el quinto en porotos de soja. Finalmente, el impacto fiscal es significativo, ya que el sector aporta el 96 % de la recaudación por derechos de exportación, sumando unos 5.769 millones de dólares en 2025.


