En el marco de una investigación judicial que busca determinar las responsabilidades detrás de la distribución de combustible defectuoso, la Fiscalía ha procedido a la aprehensión de Carlos Alfredo Cuéllar Pinto. El implicado se desempeñaba como el gerente de Producción de Derivados e Industrializados de YPFB, ocupando un cargo estratégico dentro de la estructura operativa de la empresa estatal de hidrocarburos.
La medida cautelar fue ejecutada el día de ayer, derivado de las indagaciones que el Ministerio Público lleva adelante sobre el caso denominado «gasolina desestabilizada», también referido en el proceso como el caso de la ‘gasolina basura’. Esta situación ha generado una gran preocupación debido a que el suministro de este combustible causó daños técnicos y mecánicos en miles de vehículos en diversas regiones del país, afectando a una cantidad considerable de usuarios.
De acuerdo con la información proporcionada por las autoridades, Carlos Alfredo Cuéllar Pinto enfrenta cargos específicos relacionados con el incumplimiento de deberes y conducta antieconómica. El cargo de incumplimiento de deberes se orienta a analizar si el gerente omitió o ejecutó incorrectamente las funciones inherentes a su cargo, mientras que la imputación por conducta antieconómica busca determinar si sus acciones o decisiones administrativas provocaron un perjuicio económico al Estado o a la entidad que dirigía.
Como parte de las diligencias investigativas, el Ministerio Público llevó a cabo allanamientos en las oficinas correspondientes. Estos operativos de allanamiento tuvieron como objetivo la recolección de evidencia documental y digital que permita esclarecer cómo se permitió la circulación de combustible en mal estado y quiénes fueron los responsables de autorizar o supervisar la salida de este producto hacia las estaciones de servicio.
La investigación se centra en la cadena de mando y en los procesos de control de calidad que debieron aplicarse antes de que la gasolina llegara a los tanques de los ciudadanos. El hecho de que miles de vehículos resultaran dañados convierte este caso en un punto crítico para la fiscalía, que busca establecer la trazabilidad del combustible desestabilizado y las negligencias administrativas que pudieron haber ocurrido en la Gerencia de Producción de Derivados e Industrializados.
Tras su aprehensión, se ha dispuesto que el exgerente sea trasladado a la ciudad de La Paz. Este traslado es fundamental para que el imputado sea puesto a disposición de las autoridades judiciales competentes en la sede de gobierno, donde se llevarán a cabo las audiencias correspondientes y se definirán las medidas cautelares definitivas mientras continúa la etapa investigativa del proceso penal.
El caso de la ‘gasolina basura’ ha puesto bajo la lupa los protocolos de industrialización y derivados de YPFB, ya que el impacto directo en el parque automotor nacional ha generado un perjuicio material cuantioso. La Fiscalía mantiene el foco en determinar si hubo una omisión deliberada de los estándares de calidad o si se trató de una serie de errores administrativos que encajan en los delitos de conducta antieconómica.
Hasta el momento, las acciones del Ministerio Público se han centrado en asegurar que las pruebas recolectadas en los allanamientos sean debidamente procesadas para sustentar la imputación contra Cuéllar Pinto. El proceso seguirá su curso legal en La Paz, donde se analizarán los informes técnicos sobre la gasolina desestabilizada y se contrastarán con las responsabilidades asignadas al gerente de Producción de Derivados e Industrializados.


