La interna política dentro del Gobierno nacional ha sumado un nuevo y disruptivo episodio de confrontación pública, evidenciando que las tensiones entre los máximos referentes del Ejecutivo no dan tregua. En esta oportunidad, la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, utilizó su cuenta de la red social X para lanzar duras críticas contra el Ministerio de Defensa, poniendo en el centro del debate la compra de una aeronave para la Fuerza Aérea que estaría marcada por presuntas irregularidades, sobreprecios y una notable falta de transparencia en su gestión.
El cruce se originó a partir de una investigación periodística que reveló los detalles de la adquisición de un avión modelo Embraer ERJ-140LR. Según los datos que circularon y que fueron reaccionados por la vicepresidenta, la Fuerza Aérea habría abonado la suma de 4.085.000 dólares por la unidad. Este monto ha generado una fuerte polémica, ya que casi duplica el valor de un modelo similar ofrecido por la competencia, el cual se tasaba en aproximadamente 2.300.000 dólares.
La gravedad de la situación no radica únicamente en la diferencia económica, sino también en el proceso administrativo. La denuncia señala que la licitación fue inusualmente breve, extendiéndose por menos de dos meses, y que se realizaron modificaciones en el pliego de condiciones que terminaron favoreciendo directamente a la empresa adjudicada, Regional One Inc. Además, se ha puesto bajo la lupa el método de pago, el cual se habría efectuado mediante cuentas "escrow", un sistema de depósito internacional que, según se indica, reduce la visibilidad de los movimientos de fondos.
La reacción de Victoria Villarruel fue tajante y directa. "Gravísimo. Varios años atrás por mucho menos, renunciaban todos los implicados. Mientras los sueldos del personal militar están en el subsuelo y su obra social totalmente quebrada. ¿A quién responden estos uniformados?", cuestionó la vicepresidenta. Con este mensaje, Villarruel no solo apuntó contra el actual titular del Ministerio de Defensa, el general Carlos Presti, sino que también salpicó políticamente la Casa Rosada y al propio presidente Javier Milei, con quien mantiene un vínculo roto desde hace meses, limitándose actualmente a sus funciones legislativas en el Senado.
El malestar de la vicepresidenta se profundiza al contrastar el gasto en la aeronave con la crisis presupuestaria que atraviesa el sector militar. Según el planteo de Villarruel, la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) registra un déficit financiero severo, lo que ha derivado en la suspensión de prestaciones esenciales y la acumulación de deudas con diversos proveedores médicos. A esto se suma que los salarios del personal militar se encuentran en niveles mínimos históricos en relación con la inflación actual.
Por otro lado, el estado técnico del avión ha sumado más combustible al escándalo. Informes técnicos realizados en los Estados Unidos señalaron que la nave presenta problemas críticos de corrosión, pérdidas de aceite, un desgaste avanzado y la falta de equipamiento necesario. Un dato particularmente llamativo es que la aeronave ya se encontraba pintada con los colores oficiales de la Fuerza Aérea antes siquiera de que concluyera el proceso legal de compra.
Ante estas revelaciones, el exministro de Defensa y actual diputado nacional, Luis Petri, salió a dar sus declaraciones para desligarse de las responsabilidades directas. Citando la investigación del diario Clarín, Petri afirmó haber tomado conocimiento de los hechos a través de la investigación del periodista Federico Teijero. En sus palabras, el exfuncionario aseguró: "Denuncié yo mismo este hecho en noviembre del 2025 cuando tomé conocimiento de la investigación periodística de Federico Teijero, que recién se publicó hoy. Hice la correspondiente denuncia penal en la Justicia Federal, antes de dejar mi cargo como Ministro de Defensa".
Finalmente, se ha revelado que este caso no es un hecho aislado. Actualmente, la Justicia investiga otras cuatro operaciones similares de compra de aeronaves realizadas por la Fuerza Aérea desde el año 2021. Entre las naves cuestionadas por inconsistencias en sus precios y procesos administrativos se encuentran un Boeing 737-700 (matrícula T-99), un Saab SF-340 (matrícula T-34) y otros dos Embraer ERJ-140LR (matrículas T-95 y T-96), lo que sugiere un patrón de irregularidades financieras en el área de Defensa.


