En una jornada clave para la agenda legislativa del Gobierno, la senadora y jefa de bloque de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, mantuvieron una reunión este jueves en el Senado. El objetivo central del encuentro fue definir los ajustes finales al proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, una iniciativa que busca blindar el derecho a la propiedad pero que ha enfrentado resistencias en la Cámara alta.
Esta reunión surge como una respuesta directa a los contratiempos vividos en la sesión de la semana pasada. En aquella oportunidad, Bullrich se vio obligada a convocar a un cuarto intermedio debido a la falta de consenso con los sectores de la oposición, lo que paralizó momentáneamente el avance de la norma. Ante este escenario, el Ejecutivo y el bloque oficialista buscaron coordinar una estrategia que permita llegar al próximo 6 de agosto con un texto consensuado que evite nuevas interrupciones en el recinto.
El ministro Sturzenegger acudió personalmente al despacho de la senadora para trabajar sobre el documento final. Según informaron fuentes presentes en la reunión, los cambios introducidos al dictamen original son calificados como "mínimos". Las fuentes aclararon que estas modificaciones no alteran sustancialmente la esencia del proyecto, sino que buscan pulir detalles para facilitar su viabilidad política sin traicionar los principios libertarios que sustentan la propuesta.
Al finalizar el encuentro, Patricia Bullrich se mostró optimista respecto al futuro de la ley, asegurando que "creemos que va a salir". La senadora explicó que, para llegar a esta versión del texto, se tuvieron en cuenta diversos aportes provenientes de gobernadores y senadores dialoguistas, quienes han mantenido una postura constructiva en las negociaciones. Bullrich destacó que el Gobierno ha sabido escuchar las propuestas de los mandatarios provinciales y de sus representantes en el Senado, integrando observaciones que permitan un consenso más amplio.
Uno de los puntos más sensibles y discutidos del proyecto es la distinción entre la propiedad privada y la soberanía nacional. Al respecto, Bullrich fue categórica al afirmar que la idea original del proyecto permanece intacta. Subrayó que el texto establece que un Estado extranjero no puede, bajo ninguna circunstancia, comprar ni un milímetro de tierra argentina, asegurando así que la soberanía del país se encuentra absolutamente resguardada.
Por otro lado, la senadora aclaró que el proyecto avanzará en permitir que ciudadanos extranjeros puedan adquirir tierras en el territorio nacional. Según Bullrich, este derecho está amparado por el concepto de propiedad definido en la Constitución Nacional. En sus declaraciones, argumentó que un ciudadano extranjero que reside en Argentina posee los mismos derechos y responsabilidades que un nacional, lo que incluye la facultad de comprar tierras, departamentos o incluso fábricas.
Un momento determinante de la jornada fue cuando se consultó a la senadora sobre la posibilidad de regular la cantidad de hectáreas que los extranjeros podrían adquirir. Bullrich fue tajante al rechazar la implementación de límites cuantitativos. Explicó que no puede haber limitaciones en la cantidad de hectáreas, ya que esto no entraría en la categoría de soberanía, sino de propiedad. Para ilustrar su punto, comparó la compra de tierras con la adquisición de inmuebles urbanos, señalando que así como no existen limitaciones en la cantidad de departamentos que una persona puede poseer, tampoco deberían existir restricciones en la cantidad de hectáreas. Para la senadora, la soberanía consiste en defender los activos estratégicos de la Nación, no en limitar el derecho de propiedad individual.
En la reunión también participaron figuras técnicas clave, como la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy, junto a representantes de los equipos técnicos del Ministerio de Desregulación y de los bloques federales. Estos últimos fueron los encargados de trasladar las observaciones y preocupaciones planteadas por los gobernadores de las distintas provincias.
El Gobierno apunta ahora a que el 6 de agosto se logre la aprobación definitiva del texto. La estrategia de Bullrich ha consistido en negociar cambios con la oposición dialoguista, pero siempre manteniéndose dentro de los límites ideológicos de La Libertad Avanza. Con la convicción de haber elaborado una "buena ley con aportes de todos", la senadora cerró su intervención manifestando tranquilidad y confianza en que la iniciativa, redactada originalmente por el ministro de Desregulación, finalmente sea sancionada.


