El régimen de Irán restableció un control estricto sobre el estrecho de Ormuz en respuesta al bloqueo impuesto por Estados Unidos a los puertos iraníes, según informó este sábado el Cuartel General Central. La medida, que implica restricciones al tránsito en una de las principales rutas energéticas por donde circula el 20% del petróleo mundial, se produce tras un breve período de reapertura con paso limitado y gestionado de algunos buques como gesto de buena fe durante las negociaciones.
El teniente coronel Ebrahim Zolfagari, portavoz del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, declaró en un comunicado difundido por la agencia Tasnim que el control del estrecho de Ormuz ha vuelto a su estado anterior y esta vía estratégica se encuentra bajo una estricta gestión y control por parte de las Fuerzas Armadas . Zolfagari explicó que Teherán había autorizado previamente el paso de algunos buques petroleros y comerciales como un intento de distensión, pero que esta medida se revocó debido a la continuidad del bloqueo estadounidense, al que calificó de reiterado incumplimiento por parte de Washington.
Mientras Estados Unidos no restablezca la plena libertad de tránsito de las embarcaciones desde Irán y hacia Irán, la situación en el estrecho de Ormuz permanecerá bajo un control riguroso , afirmó Zolfagari, dejando claro que la normalización del tránsito marítimo depende de la postura de EEUU. El control implica que el tránsito por el estrecho se realizará según rutas designadas y con autorización de Irán , según indicó el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, en su cuenta de X. Qalibaf advirtió que el estrecho no permanecerá abierto si el bloqueo estadounidense persiste, denunciando además afirmaciones falsas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el paso marítimo y las negociaciones de paz.
Con estas mentiras no ganaron la guerra y, sin duda, tampoco lograrán nada en las negociaciones , expresó Qalibaf, quien lideró la delegación iraní en las recientes conversaciones con EEUU en Islamabad. La postura del Parlamento iraní refleja la creciente tensión y desconfianza hacia las promesas de Washington.
Por su parte, Donald Trump declaró el viernes en un acto en Arizona que el estrecho está completamente abierto para el comercio, y sugirió la posibilidad de ingresar en Irán para extraer el uranio enriquecido junto con la República Islámica. Esta propuesta fue rechazada de inmediato por el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, quien aseguró en una entrevista televisiva que el uranio no saldrá del país . La firme negativa de Teherán a la propuesta de Trump subraya la determinación del régimen iraní de mantener el control sobre sus recursos naturales y su programa nuclear.
La situación en el estrecho de Ormuz se enmarca en un contexto regional de alta tensión, con el conflicto entre Israel e Irán como telón de fondo. Israel ha registrado las primeras 24 horas sin ataques aéreos desde el inicio de la guerra con Irán el 28 de febrero, tras una serie de lanzamientos de misiles, drones y cohetes por parte de Irán, Hezbollah en Líbano y los hutíes en Yemen. Las sirenas antiaéreas no se han activado desde la madrugada del viernes, cuando se registró una falsa alarma en una comunidad fronteriza con Líbano.
Durante el conflicto, las principales zonas urbanas de Israel, como Jerusalén y Tel Aviv, así como localidades del sur y del norte, activaron protocolos de emergencia, obligando a los habitantes a buscar refugio en búnkeres y habitaciones protegidas. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó este viernes que Israel mantiene sus objetivos en el frente norte, en particular el desmantelamiento del grupo terrorista Hezbollah, y advirtió de que la campaña no ha concluido.
Desde Beirut, el presidente del Líbano, Joseph Aoun, señaló que las negociaciones con Israel atraviesan una etapa delicada y crucial y llamó a consolidar la responsabilidad nacional en este momento en el que la atención internacional se centra en el país, con el objetivo de fortalecer el alto el fuego. La situación en Líbano es particularmente sensible, ya que el país se encuentra en una profunda crisis económica y política, y el conflicto con Israel podría agravar aún más la situación.
El restablecimiento del control estricto sobre el estrecho de Ormuz por parte de Irán representa una escalada en la tensión con Estados Unidos y sus aliados, y podría tener consecuencias significativas para el comercio mundial de petróleo. La comunidad internacional observa con preocupación la evolución de la situación, y se teme que el conflicto se extienda a otras regiones. La clave para la desescalada reside en la voluntad de ambas partes de retomar las negociaciones y encontrar una solución diplomática que garantice la seguridad y la estabilidad en la región. La continuidad del bloqueo estadounidense y la falta de avances en las conversaciones podrían llevar a una mayor radicalización de las posiciones y a un aumento del riesgo de conflicto.










