La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, viajará la próxima semana a Barcelona para participar en una reunión de líderes progresistas convocada por el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez. Este viaje, el primero de un presidente mexicano a España en ocho años, marca el fin de un periodo de distanciamiento provocado por diferentes interpretaciones de la historia común, según fuentes diplomáticas.
Sheinbaum anunció el viaje durante su conferencia de prensa diaria, anticipando que daría una nota , como se conoce en México a las noticias relevantes. Voy a ir a Barcelona , confirmó este viernes, el 18, la próxima semana . La presidenta detalló que asistirá a una reunión de un grupo de gobiernos progresistas, donde estarán presentes los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; Colombia, Gustavo Petro; Uruguay, Yamandú Orsi; y el anfitrión, Pedro Sánchez.
La visita se enmarca en una serie de gestos de acercamiento entre ambos países después de un periodo de virtual congelación de las relaciones diplomáticas. El origen de la crisis fue una carta enviada por el antecesor y mentor de Sheinbaum, Andrés Manuel López Obrador, al rey Felipe VI, en la que solicitaba disculpas por los abusos cometidos contra los pueblos indígenas durante la Conquista de América. La falta de respuesta del Monarca fue interpretada por López Obrador como una ofensa. Sheinbaum continuó con esta postura al no invitar al rey Felipe VI a su toma de posesión en 2024, lo que resultó en la ausencia de representación española en la ceremonia.
Durante los últimos años, ambos gobiernos han buscado superar este desacuerdo, considerado absurdo dada la estrecha relación personal, económica y cultural entre España y México, el país hispanohablante más poblado del mundo. La última visita de un presidente mexicano en funciones a España fue en 2018, cuando Enrique Peña Nieto se reunió en Madrid con el entonces presidente Mariano Rajoy y los Reyes. Un año después, en enero de 2019, Pedro Sánchez viajó a México y se reunió con López Obrador.
Un punto de inflexión se produjo el pasado 16 de marzo, cuando Felipe VI, durante su visita a la exposición La mitad del mundo. La mujer en el México indígena en Madrid, reconoció que hubo mucho abuso y controversias éticas en la colonización de América por parte de los conquistadores españoles. Aunque se trató de una conversación informal con el embajador mexicano en España, Quirino Ordaz, y otras autoridades, fue un gesto significativo. Hay cosas que, cuando las estudiamos, las conocemos, dices: bueno, en nuestro criterio de hoy en día, con nuestros valores, pues obviamente no pueden hacernos sentir orgullosos, pero hay que conocerlo y en su justo contexto, no con excesivo presentismo moral, sino con un análisis objetivo y riguroso , declaró el Monarca en un vídeo difundido por la Casa Real.
Este gesto, interpretado como una maniobra para reconocer el dolor de los pueblos originarios sin llegar a una disculpa formal, llevó a Felipe VI a romper un silencio institucional sobre un tema delicado en las relaciones bilaterales. Poco después, la presidenta Sheinbaum invitó públicamente al Rey al Mundial de fútbol que se inaugurará en México en junio. Aunque la invitación se realizó el 3 de febrero, Sheinbaum la hizo pública después de las declaraciones del Monarca.
La carta original de López Obrador, enviada en marzo de 2019, exigía a la Corona española un gesto de reparación hacia los pueblos indígenas de México por los acontecimientos ocurridos durante la Conquista y la época virreinal. La respuesta del gobierno español fue un rechazo con toda firmeza . Desde entonces, las relaciones diplomáticas se mantuvieron en un punto muerto, que se ha ido superando en los últimos meses gracias a iniciativas culturales, como el encuentro entre los ministros de Cultura de ambos países en la Feria del Libro de Guadalajara en México o el premio Princesa de Asturias otorgado al Museo Nacional de Antropología de México.
La reunión a la que asistirá Sheinbaum, denominada Global Progressive Mobilisation , tiene como objetivo ser una alternativa necesaria a las fuerzas conservadoras y de extrema derecha y hacer que las soluciones progresistas sean visibles y creíbles, demostrando que son la clave para la prosperidad de la humanidad , según su página web. El evento contará con la participación de 116 ponentes de más de 40 países, incluyendo políticos de alto nivel en activo y retirados, activistas y académicos. Este encuentro representa una oportunidad para fortalecer la cooperación entre gobiernos progresistas y abordar desafíos globales desde una perspectiva de izquierda.












