La tregua de dos semanas anunciada por Donald Trump respecto a Irán provocó una reacción positiva en los mercados globales, neutralizando una caída previa de más del 1% en Wall Street y anticipando una apertura al alza para el Nasdaq y el S&P 500. Este clima de alivio se espera que impacte también en el mercado local, generando una dinámica de rotación de inversiones.
El anuncio de la tregua, realizado justo antes del vencimiento de un ultimátum, desencadenó una caída superior al 16% en el precio del barril de petróleo. El Brent descendió de USD 110 a USD 91, mientras que el WTI (petróleo de Estados Unidos) experimentó un movimiento similar. Esta reducción en los precios del petróleo tendrá consecuencias directas en las empresas del sector energético locales.
Vista Energy, que había experimentado un fuerte crecimiento en Wall Street impulsado por el aumento del precio del petróleo, superando los USD 70 y acumulando un incremento del 43% en lo que va de 2026, se espera que vea afectada su cotización debido al ajuste del barril. La empresa venía operando con firmeza desde principios de año, pero la caída del petróleo podría revertir esta tendencia.
YPF también se vio beneficiada por el aumento del petróleo, aunque en menor medida, acumulando una suba del 21% en su ADR en Nueva York. Horacio Marin, CEO de YPF, había anunciado que los precios en los surtidores no aumentarían por 45 días. Sin embargo, la caída del petróleo podría llevar a la compañía a considerar una reducción marginal de los precios, a pesar del aumento cercano al 20% implementado el mes pasado.
En contraste con el sector energético, las acciones bancarias han acumulado caídas significativas en lo que va de 2026. A pesar de las expectativas de un repunte tras un 2025 flojo, los papeles bancarios se han visto afectados por balances en rojo y un fuerte aumento de la morosidad crediticia. Banco Macro y Grupo Financiero Galicia han caído un 15% en dólares, mientras que Supervielle ha experimentado una caída del 20%.
Santiago Abdala, director de PPI, recomienda apostar al sector bancario, argumentando que los precios actuales son atractivos considerando el riesgo país de 600 puntos básicos, incluso teniendo en cuenta el aumento de la morosidad. Abdala considera que, con la expectativa de un fin próximo de la guerra, los bancos tienen un mayor potencial alcista que los bonos en dólares.
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, sugiere rotar la cartera de energía y tomar ganancias, trasladando al menos una parte de esos fondos a bancos y empresas exportadoras como Ternium o Aluar. Lazzati también destaca a Loma Negra como una compañía que podría avanzar si la economía muestra una mejoría.
En este escenario, se espera que los ADR bancarios capten el mayor interés de los inversores, especialmente si se produce una rotación parcial de las carteras. La expectativa es que lo peor para los balances ya haya pasado y que, a partir del segundo trimestre, se puedan dejar atrás los números rojos. El aumento de la morosidad parece haber tocado un pico, y tanto Galicia como Macro ya han realizado castigos puntuales tras la incorporación de otras entidades (HSBC e Itaú, respectivamente).
Asimismo, se prevé una recuperación del crédito tanto en dólares como en pesos, lo que implicaría una mayor fuente de ingresos en el futuro cercano. La combinación de estos factores sugiere un panorama más favorable para el sector bancario, que podría beneficiarse de un clima de mayor optimismo y una mejora en las condiciones económicas generales. La rotación de inversiones desde el sector energético, afectado por la caída del petróleo, hacia el sector bancario, con precios atractivos y potencial de crecimiento, se presenta como una estrategia viable para los inversores en el mercado local. La expectativa de una recuperación del crédito y una mejora en los balances bancarios refuerzan esta perspectiva positiva.










