Una denuncia anónima ha puesto en el centro del debate al vicepresidente de Energías para la Transición de Ecopetrol, Bayron Triana Arias, y a su familia, por presuntos conflictos de interés relacionados con empresas del sector energético que participan en negocios donde podría tener influencia. La denuncia, que ha circulado en altos niveles del sector de hidrocarburos y ha llegado a la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) y otros organismos de control, detalla un entramado de relaciones empresariales y familiares que levantan interrogantes sobre la transparencia en la toma de decisiones dentro de la petrolera estatal.
El documento anónimo señala la posible existencia de conflictos de intereses no declarados en proyectos de gasificación considerados estratégicos para el país. Según la denuncia, Triana llegó a Ecopetrol poco después de la asunción de Ricardo Roa como presidente de la compañía, ocupando primero el cargo de gerente de Estrategia y luego asumiendo la vicepresidencia en mayo de 2025.
La investigación de SEMANA revela que la esposa de Triana, Ana María López Tobón, llegó a Hocol, filial de Ecopetrol, en diciembre de 2025 como gerente de Entorno encargada. Además, ambos cónyuges son fundadores de empresas actualmente activas que prestan servicios a otros actores del sector energético.
La primera empresa en cuestión es JTL Consultores, fundada por Triana el 18 de abril de 2018 en Bogotá, y posteriormente trasladada a Tunja bajo el nombre de Enlighten S. A. S. Inicialmente, Triana fue el accionista único, pero en diciembre de 2020, María Angélica Hernández Rodríguez adquirió la totalidad de las acciones. Sin embargo, en julio de 2024, Triana recuperó el 100% de la propiedad de la empresa.
Enlighten S. A. S., según documentos internos, tiene como objetivo principal la prestación de servicios de asesoría, acompañamiento y consultoría en gestión, planeación, análisis, estructuración y evaluación en materia de energía eléctrica, gas, combustible, minería e hidrocarburos.
Paralelamente, la esposa de Triana fundó Decisiones Inteligentes D-Avante S. A. S. el 1 de agosto de 2017. Ambas empresas iniciaron sus operaciones en el mismo domicilio en el barrio Ciudad Salitre y comparten un objeto social casi idéntico, abarcando los mismos sectores energéticos y la gestión ambiental. Estas compañías son conocidas en el sector como proveedoras de servicios de asesoría a empresas como Air-e y la Empresa de Energía del Putumayo.
La red de conexiones se extiende a las primas de Triana, María Fernanda Espinel Arias y Juli Paola Espinel Arias. Juli Paola está casada con John Jairo Rincón Chingate, fundador de Duck Energy S. A. E. S. P., una empresa que actualmente gestiona los proyectos energéticos GD Blanca Energy III y Granja San Pelayo en la región Caribe. En febrero de 2025, Duck Energy amplió su ámbito de acción para incluir la comercialización, el transporte y la distribución de gas combustible y gas natural.
María Fernanda Espinel, por su parte, fue la primera representante legal de JTL Consultores, la empresa fundada por Triana, y también tuvo participación en Duck Energy. Además, formó parte de la constitución de Julia RD S. A. E. S. P., otra empresa del sector energético. Inicialmente, Espinel poseía el 20% de las acciones de Julia, pero en julio de 2018 vendió su participación a JTL Consultores, consolidando el control de Triana sobre la empresa.
Las empresas Duck, Enlighten y Julia han mantenido vínculos comerciales comunes, incluyendo relaciones con Vache S. A. S. E. S. P., donde han ocupado cargos de alto nivel personas con experiencia en el sector, como Einstein Richard Mauricio Gómez Machado. Gómez Machado ha sido accionista y presidente de Vache y, desde febrero de 2025, ocupa el cargo de director general de Regasificadora del Pacífico S. A. S., una contratista de Ecopetrol.
Ante estas interrelaciones, el denunciante solicita a la SIC que investigue una posible colusión, argumentando que la participación directa o indirecta de personas con posiciones relevantes en entidades públicas o empresas estratégicas del sector energético podría facilitar la coordinación de intereses, el intercambio de información estratégica o el direccionamiento de oportunidades de negocio, distorsionando las condiciones de competencia en el mercado.
Consultado por SEMANA, el vicepresidente de Energías para la Transición de Ecopetrol, Bayron Triana Arias, negó la existencia de un conflicto de interés en relación con su participación en Enlighten, argumentando que declaró su condición de accionista al ingresar a la petrolera. Mi condición de accionista no implica, por sí misma, la existencia de relaciones comerciales con terceros distintos a los propios del objeto social de la compañía , afirmó.
Respecto a la participación de su esposa en Di Avante, Triana aseguró que actualmente no mantiene ningún vínculo societario o comercial con la empresa. En cuanto a la actividad económica de sus primas y el esposo de una de ellas, Triana manifestó que desconoce su situación actual.
No existe ningún tipo de conflicto de interés propio ni de mi cónyuge, incluyendo relaciones de afinidad. Tampoco mi participación como miembro de junta directiva, exdirectivo o accionista en otras empresas del sector antes de ingresar al grupo empresarial , sostuvo.
Triana también aseguró haber declarado de forma oportuna los posibles conflictos de interés y haber adoptado las medidas necesarias, incluida la separación de los asuntos respectivos. He declarado de manera oportuna los posibles conflictos de interés y, cuando corresponde, he adoptado las medidas necesarias, incluida la separación de los asuntos respectivos. También es importante resaltar que ninguna de las empresas mencionadas tiene, ni ha tenido, algún tipo de relación comercial o contrato con el Grupo Ecopetrol o sus filiales, ni tiene registro vigente en Ecopetrol , concluyó.
La Superintendencia de Industria y Comercio ha recibido la denuncia, pero aún no ha iniciado una investigación formal. Sin embargo, la compleja red de vínculos entre empresas y personas cercanas a uno de los funcionarios más influyentes de Ecopetrol plantea serias dudas sobre la transparencia de numerosos acuerdos y negocios que permanecen desconocidos para el público.










