ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • jueves, 26 de marzo de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Brasil en la Trampa: Inflación, Intereses y Desigualdad Creciente

Brasil en la Trampa: Inflación, Intereses y Desigualdad Creciente

Un nuevo estudio exhaustivo, Caminhos do Desenvolvimento: Estabilizar, Crescer, Incluir , revela un diagnóstico preocupante sobre la economía brasileña: un ciclo vicioso de desequilibrio fiscal, inflación, altos intereses, desigualdad y políticas sociales ineficaces. La investigación, coordinada por los economistas Marcos Mendes, Fernando Veloso y Vinícius Botelho, y con la contribución de 56 investigadores, advierte que reformas aisladas no serán suficientes para romper con este patrón de crecimiento medíocre, pobreza persistente y creciente desigualdad.

El estudio, publicado por el Centro de Debate de Políticas Públicas (CDPP), se divide en tres libros que abordan los problemas fiscal, la productividad y las políticas sociales, junto con un volumen de resumen general. Los coordinadores del estudio enfatizan la necesidad de abordar estos tres problemas de manera simultánea e integrada para lograr un desarrollo sostenible.

El principal problema identificado es el desequilibrio fiscal crónico. Según Marcos Mendes, investigador asociado del Insper, Brasil necesita un resultado primario de alrededor del 3,5% del PIB para estabilizar el crecimiento de la deuda pública. Sin embargo, actualmente se registra un déficit primario del 0,5% del PIB, lo que implica un ajuste necesario de 4 puntos porcentuales del PIB. Mendes señala que este es el ajuste más grande necesario para estabilizar la deuda desde principios de siglo, comparable solo a momentos de crisis severas como 2009, 2014 y la pandemia.

La situación actual se agrava por la prevalencia del interés privado sobre el interés público en las decisiones políticas, lo que dificulta la implementación de reformas efectivas. El fracaso del Techo de Gastos y el posible fracaso del Arcabou o Fiscal demuestran la incapacidad de la sociedad brasileña para crear instituciones que prioricen el bienestar colectivo.

La inflación, impulsada por el desequilibrio fiscal, erosiona el poder adquisitivo de los más pobres, mientras que los altos intereses benefician a los más ricos, exacerbando la desigualdad. Para abordar esta desigualdad, aumenta la demanda de más políticas asistenciales, lo que a su vez agrava el déficit público, retroalimentando el ciclo vicioso.

Otro factor clave es la baja productividad, que se ha mantenido estancada durante cuatro décadas. Fernando Veloso, director de Investigación del Instituto Mobilidade e Desenvolvimento Social (IMDS), describe el ambiente de negocios brasileño como caro para todo el mundo y barato para algunos . Señala que existen excepciones en el sistema tributario y en el acceso al crédito, beneficiando a grupos específicos a expensas de la eficiencia económica general.

Veloso argumenta que la falta de dinamismo se debe a un sistema que protege a los menos productivos, impidiendo que los recursos se dirijan a las empresas con mayor potencial de crecimiento. Esta ineficiencia genera inseguridad jurídica y complejidad, dificultando la inversión y el desarrollo.

Para superar la llamada trampa de la renta media , Veloso enfatiza la necesidad de una estrategia integral que incluya la integración comercial. Destaca que todos los países que han logrado escapar de esta trampa se han abierto a la importación y la exportación, a diferencia de Brasil, que ha retrocedido en este aspecto después de una reforma en los años 90.

En cuanto a las políticas sociales, Vinícius Botelho, gerente de asuntos económicos en la Confederación Nacional de las Instituciones Financieras, señala que, aunque la inversión en programas sociales ha aumentado significativamente, el porcentaje de familias vulnerables sigue siendo elevado. Botelho explica que las políticas sociales han perdido eficiencia y no están entregando los resultados esperados en relación con la inversión realizada.

El estudio revela que las puertas de salida de los programas de transferencia de renta no están funcionando adecuadamente. Botelho argumenta que es necesario crear programas que apoyen la mejora de la calidad de vida de las familias que han salido de la transferencia de renta, brindándoles oportunidades para generar ingresos y alcanzar la autonomía.

Mendes añade que, en total, los recursos destinados a programas sociales superan los R$ 440 mil millones. Si bien estos programas reducen la pobreza, podrían ser mucho más efectivos si se rediseñaran para brindar a las familias la posibilidad de volverse autónomas y productivas, rompiendo así el ciclo vicioso de pobreza, improductividad y desequilibrio fiscal.

En resumen, el estudio Caminhos do Desenvolvimento presenta un panorama sombrío de la economía brasileña, pero también ofrece un amplio menú de medidas que podrían contribuir a posibles reformas en el futuro. Sin embargo, los coordinadores del estudio enfatizan que la clave para superar los desafíos actuales radica en la capacidad de la sociedad brasileña para crear instituciones que prioricen el interés público sobre el privado, y en la implementación de reformas integradas que aborden los problemas fiscal, de productividad y social de manera simultánea. La tarea es enorme, pero esencial para lograr un desarrollo sostenible y equitativo en Brasil.

¿Te gusta estar informado?

Recibe las noticias más importantes de Latinoamérica directamente en Telegram. Sin Spam, solo realidad.

Unirme Gratis