El Gobierno nacional avanzó en la reducción de déficit en empresas estatales, pero aún enfrenta desafíos significativos. Si bien algunas compañías lograron revertir años de pérdidas, un grupo considerable continúa generando números rojos que impactan en las arcas del Estado, según datos oficiales de la Oficina Nacional de Presupuesto de la Secretaría de Hacienda correspondientes al año 2025.
De las 32 empresas no financieras bajo administración estatal, 12 presentaron resultados financieros negativos, acumulando un déficit total de $328.771 millones. En contraste, 20 compañías lograron un superávit financiero, alcanzando un resultado positivo combinado de $1.231.923 millones. Esto resultó en un saldo financiero general positivo de $903.152 millones para el conjunto de las empresas estatales en 2025.
A pesar del resultado positivo agregado, los déficits persistentes de las 12 empresas siguen representando una carga financiera considerable para el gobierno. La compañía con el peor desempeño fue Operadora Ferroviaria S.A., con un déficit de $109.725 millones. Este resultado contrasta con el año anterior, cuando la empresa había logrado un resultado positivo de $81.537 millones. El revés se atribuye a un aumento en las erogaciones corrientes, principalmente los gastos operativos, y en menor medida, a un incremento en los gastos de capital relacionados con inversiones directas.
La Administración de Infraestructura Ferroviaria (ADIF), también conocida como Trenes Argentinos, se ubicó en segundo lugar entre las empresas deficitarias, con $85.603 millones en rojo. El déficit de ADIF se explica por el aumento de los gastos de capital destinados a la realización de obras de infraestructura ferroviaria, incluyendo señalización, vías, pasos a nivel y obras civiles.
Belgrano Cargas y Logística S.A. reportó un déficit de $41.925 millones, a pesar de los esfuerzos por aumentar el tonelaje transportado. La estructura de costos fijos y la necesidad de reparaciones en ramales estratégicos superaron los ingresos de la compañía. Ante esta situación, el gobierno autorizó la privatización de la empresa a través de un proceso de desintegración vertical, que incluye la venta de material rodante y la concesión de las vías y talleres ferroviarios.
Fuera del sector ferroviario, Casa de Moneda S.A.U. registró un déficit de $37.554 millones debido a la caída en la demanda de servicios de impresión. El Estado reasignó funciones y transfirió actividades como la impresión de pasaportes y documentos de control fiscal a otros organismos, lo que afectó los ingresos de la empresa.
Agua y Saneamientos Argentinos (AYSA), la empresa proveedora de agua potable y cloacas para la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, cerró el ejercicio con un saldo negativo de $18.001 millones. A pesar de la implementación de una adecuación tarifaria, los gastos corrientes aumentaron significativamente, mientras que los recursos de capital disminuyeron, impactando negativamente en el resultado financiero. El gobierno también habilitó la venta del 90% de las acciones estatales en AYSA, buscando avanzar hacia su privatización.
Otras empresas con déficits notables incluyen Yacimiento Carbonífero de Río Turbio (YCRT) con $17.044 millones, la Fábrica Argentina de Aviones Brig. San Martín (Fadea) con $16.137 millones, y Desarrollo del Capital Humano Ferroviario (Decahg) con $1.613 millones. También registraron pérdidas financieras FFMM ($652 millones negativos), Constructora de Viviendas de la Armada (Coviara) (-$236 millones), Radio y Televisión Argentina (RTA) (-$141 millones) y Tandanor (-$140 millones).
El proceso de saneamiento fiscal también se reflejó en la reducción de la dotación de personal en las empresas estatales. La reducción total de empleados en el subsector de empresas públicas no financieras fue considerable durante 2025. Las empresas con mayores recortes de personal fueron Operadora Ferroviaria (2.404 despidos, pasando de 22.585 a 20.181 empleados), Correo Argentino (663 despidos) y Casa de Moneda (537 despidos, reduciendo su personal de 1.260 a 723 empleados).
En contraste, algunas empresas estatales destacaron por su desempeño positivo. Energía Argentina S.A. (Enarsa) lideró el ranking con un resultado financiero positivo de $324.024 millones, impulsado por transferencias de capital de la Administración Nacional por $345.063,8 millones. El Correo Oficial de la República Argentina registró un superávit de $248.673 millones, mientras que la Administración General de Puertos (AGP) obtuvo un saldo positivo de $212.555 millones.
Estos resultados reflejan un panorama mixto en la gestión de las empresas estatales, con avances en la reducción de déficit en algunos casos, pero con desafíos persistentes en otros. La estrategia del gobierno de reducir costos, privatizar empresas deficitarias y fortalecer aquellas con buen desempeño busca mejorar la eficiencia y la sostenibilidad financiera del sector público.






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