La economía argentina enfrenta un panorama complejo, con la morosidad en los préstamos a familias superando el 10% y ejerciendo una creciente presión sobre el sistema bancario. Este aumento en la morosidad, que supera las expectativas iniciales, no se atribuye a decisiones individuales de crédito sino a un contexto macroeconómico desafiante que afecta la capacidad de pago de los deudores. Mientras los bancos tradicionales intentan mantener el orden, la atención se centra en las fintech, especialmente en Ualá, que se encuentra bajo la lupa debido a versiones sobre una mora que alcanzaría el 40%. Aunque fuentes del sector indican que la cartera activa se sitúa entre el 17% y el 20%, los ratios siguen siendo elevados, lo que ha llevado a la compañía a buscar una inyección de capital de US$ 195 millones para sostener su crecimiento.
El informe de la consultora 1816 confirma que esta tendencia es generalizada, ya que las 25 principales entidades financieras del país registraron un aumento de la mora en créditos a hogares en enero. Este deterioro no es aislado y refleja una situación preocupante en el sistema financiero argentino. La caída de ingresos, más que la falta de solvencia, es el principal problema que enfrentan los bancos, lo que podría desencadenar un efecto “bola de nieve” en la economía.
En el frente corporativo, se observan movimientos significativos. Las acciones de Adecoagro han experimentado un aumento impulsado por el interés renovado de grandes bancos de inversión como Bank of America y Morgan Stanley en activos ligados al agro. Este interés refleja una percepción positiva sobre el potencial del sector agrícola argentino.
Paralelamente, crecen las versiones sobre una posible venta de Vassalli, una empresa emblemática de la industria nacional. Las negociaciones estarían avanzadas y podrían concretarse entre fines de marzo y principios de abril, marcando otro cambio de manos en la compañía. Este movimiento podría indicar una reestructuración en el sector industrial argentino.
Desde Santa Fe, la empresa rosarina ZLT ha inaugurado el Parque Industrial Vaca Muerta en Añelo, consolidando su presencia en uno de los polos energéticos más importantes del país. Además, ha avanzado con la compra de terrenos en San Juan, apostando al desarrollo minero y evaluando nuevos proyectos. Gino Zavanella, de ZLT, destacó el rol de las empresas santafesinas en el desarrollo de Vaca Muerta, resaltando la importancia de la inversión privada en el crecimiento del sector energético.
El Consejo Empresario de Santa Fe ha intensificado la presión para acelerar la reforma del Código Procesal Laboral, con el objetivo de reducir los costos asociados a la “industria del juicio”. Esta demanda expone tensiones políticas y resistencia de sectores profesionales, así como cuestionamientos al sistema de ART. La reforma laboral es un tema clave en la agenda económica argentina, y su aprobación podría tener un impacto significativo en la competitividad de las empresas.
En el sector transporte, una nueva aerolínea, Joy, impulsada por el ex Southern Winds Juan Maggio, planea reconfigurar la conectividad regional. La compañía comenzará a operar rutas regionales desde junio con una propuesta federal, aunque Rosario no estará en la primera etapa. La llegada de Joy podría aumentar la competencia en el mercado aerocomercial y mejorar la conectividad entre diferentes regiones del país.
El grupo financiero Rosental avanza en su diversificación con el lanzamiento de su propia unidad de servicios cloud, Datic, apostando a la tecnología como nuevo motor de crecimiento. Esta iniciativa refleja la creciente importancia del sector tecnológico en la economía argentina y la necesidad de las empresas de adaptarse a las nuevas tendencias.
En el ámbito internacional, la Justicia estadounidense suspendió el rastreo de activos soberanos que impulsaban los fondos demandantes, un fallo clave apoyado por Washington que alivia la presión macroeconómica y descomprime el riesgo país a nivel local. Este fallo representa un alivio para Argentina, que se había visto afectada por las demandas de los fondos buitre.
La Reserva Federal reflejó un escenario global más incierto y presiones persistentes sobre los precios, lo que podría tener implicaciones para la política monetaria argentina. La incertidumbre global y la inflación son factores clave que influyen en las decisiones de política económica.
Finalmente, se destaca la realización de un remate de la cosecha con fines solidarios y benéficos, demostrando el compromiso social de las empresas del sector agropecuario. La empresa oriunda de Arroyito (Cba) también se destaca en los agronegocios, contribuyendo al desarrollo económico de la región. La escalada geopolítica desplazó a los fundamentos agrícolas tradicionales y pasó a ser el principal motor de precios, generando incertidumbre en el mercado. La falta de estrategias sanitarias adecuadas en la ganadería genera pérdidas millonarias que impactan en eficiencia, rentabilidad y calidad, lo que subraya la necesidad de mejorar las prácticas en el sector. Una encuesta revela que los CFO en Argentina enfocarán su estrategia 2026 ante un escenario económico más previsible, lo que indica una mayor confianza en el futuro. Mantener un animal en casa ya demanda una inversión comparable a los gastos operativos de un negocio, lo que refleja el creciente costo de vida. Una interrupción en las compras de Irán a Brasil podría inundar los mercados globales, generando una dura y directa competencia para nuestros granos. Los precios minoristas de la carne vacuna y el pollo registraron fuertes aumentos, superando la inflación mensual, lo que afecta el poder adquisitivo de los consumidores. Un informe del Banco advirtió que la inflación argentina permanece “atrapada” en torno al 3% mensual, lo que dificulta la planificación económica. El anuncio de Uber sobre su décimo aniversario en el país y la llegada de nuevos desembarcos comerciales chinos y estadounidenses forman parte de la estrategia oficial para bajar precios y aumentar la competencia, en medio de tensiones con la industria nacional. Distintos informes sectoriales coinciden en que la industria funciona actualmente muy por debajo de su capacidad instalada, lo que sugiere un potencial de crecimiento.


