Los mercados globales experimentaron una jornada de extrema volatilidad este lunes, influenciada por la escalada de tensiones bélicas en Medio Oriente. La jornada comenzó con un fuerte aumento en el precio del petróleo, superando los US$ 100 el barril, un nivel no visto desde el inicio de la guerra en Ucrania en 2022, lo que provocó caídas generalizadas en las bolsas de valores. Sin embargo, una intervención inesperada del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, logró revertir la tendencia, calmando a los inversores y moderando el rally del crudo.
Durante la madrugada, el temor a una prolongación del conflicto y a sus consecuencias económicas impulsó al petróleo al alza. El Brent llegó a cotizar a más de US$ 100 el barril, lo que generó preocupación en los mercados, especialmente en Estados Unidos, que depende en gran medida de las importaciones de petróleo. Mark Matthews, director de investigación para Asia de Julius Baer, señaló que el alto precio del petróleo ejerce una presión significativa sobre Washington para encontrar una solución diplomática al conflicto. “Todo depende de la duración de la guerra”, afirmó.
La incertidumbre reinante llevó a los inversores a deshacerse de sus posiciones en acciones, buscando refugio en activos más seguros. Las bolsas europeas y asiáticas abrieron con pérdidas significativas. El índice Euro Stoxx 50 disminuyó 0,6%, mientras que el FTSE 100 de Londres bajó 0,3%. En Asia, el Nikkei japonés sufrió una caída aún mayor, perdiendo 5,2%, seguido por el Hang Seng de Hong Kong (-1,4%) y el CSI 300 de China continental (-1%).
Sin embargo, el panorama cambió drásticamente durante la tarde, tras una entrevista concedida por Donald Trump a la cadena CBS. Aunque el contenido específico de sus declaraciones no fue detallado en la información disponible, su impacto fue inmediato. El petróleo Brent borró sus ganancias matutinas, cayendo más de 5% hasta los US$ 87,56 por barril al cierre de la sesión.
En Wall Street, la reacción fue igualmente positiva. El Nasdaq avanzó 1,4%, el S&P 500 ganó 0,8% y el Dow Jones subió 0,5%, revirtiendo las pérdidas iniciales. La intervención de Trump pareció infundir confianza en los inversores, sugiriendo una posible vía para la desescalada del conflicto.
En Chile, la bolsa también experimentó una recuperación similar. El S&P IPSA revirtió las caídas de la mañana y ganó 1,1% hasta los 10.428,64 puntos, impulsado por las acciones de Enel Chile (3,9%), Bci (3,7%) y SQM-B (3,1%). Otros nombres destacados que contribuyeron al alza fueron Santander (2,8%) y Banco de Chile (2,4%). El IPSA había retrocedido más de 5% la semana pasada, por lo que la recuperación de este lunes fue especialmente bienvenida.
Jorge Tolosa, operador de renta variable de Vector Capital, explicó que la subida del IPSA podría estar relacionada con la liquidación de posiciones por parte de algunos inversores y la identificación de oportunidades de compra a precios atractivos. “También podría haber expectativas de que el Gobierno de EEUU e Israel van a acabar con este conflicto pronto, aunque ha seguido extendiéndose”, agregó.
Sin embargo, no todas las noticias fueron positivas. El dólar continuó al alza en Chile, alcanzando nuevos máximos del año en 10 jornadas de enfrentamientos y de la mano de la escalada de los precios del petróleo. La paridad dólar-peso subió $2,6 hasta los $915,3, llegando a superar los $925 en las pantallas de Bloomberg durante la mañana.
Diego Barnuevo, analista de mercados de Ebury, señaló que el peso chileno es una de las divisas más afectadas por el conflicto, debido a la posición de Chile como importador neto de petróleo y a la caída del precio del cobre ante una posible menor demanda global.
En el frente de la renta fija, el rendimiento del Bono de Tesorería en UF (BTU) a cinco años cayó cerca de 10 puntos base, perdiendo la marca de 2% por primera vez desde octubre de 2024. La tasa a 10 años también bajó a niveles mínimos de 2,2%. Marco Gallardo, subgerente de renta fija en BICE Inversiones, explicó que esta lectura es favorable para la UF, aunque el mercado ha cambiado abruptamente hacia expectativas de mayor inflación.
En otros ámbitos, la corredora Latam recomendó invertir guiado por su cartera, encabezada por Latam y Banco de Chile. El sector inmobiliario también mostró resiliencia, con el CEO de una firma destacando el enfoque en el desarrollo de proyectos DS49 y de renta, alineados con una estrategia de crecimiento en segmentos contra cíclicos.
La situación sigue siendo fluida y los mercados permanecerán atentos a cualquier novedad en el conflicto de Medio Oriente y a las políticas económicas que adopten los gobiernos para mitigar sus efectos. La intervención de Trump ha proporcionado un respiro temporal, pero la incertidumbre persiste y la volatilidad podría regresar en cualquier momento. Los inversores deberán actuar con cautela y diversificar sus carteras para protegerse de los riesgos asociados a este escenario geopolítico complejo.


