Las autoridades peruanas han intensificado los controles en los establecimientos de venta de combustibles ante la creciente preocupación por la especulación de precios y el posible acaparamiento, en un contexto de crisis energética nacional. La intervención conjunta entre el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) y el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) busca garantizar el abastecimiento y proteger los derechos de los consumidores.
Las inspecciones, que se están llevando a cabo simultáneamente en diversas regiones del país, se centran en verificar la coherencia entre los precios exhibidos al público – ya sea en paneles, tótems digitales u otros sistemas de aviso – y los montos que efectivamente se cobran al momento de la compra. María del Carmen Perea, representante de Indecopi, explicó que el objetivo principal es asegurar la transparencia en la comercialización de combustibles y evitar prácticas desleales que puedan perjudicar a los ciudadanos.
“Estamos realizando acciones de fiscalización en grifos de todo el país para verificar que los precios informados a los consumidores a través de los tótems u otros medios sean los mismos que se les cobran al momento de comprar combustible”, afirmó Perea. Hasta el momento, la mayoría de los establecimientos inspeccionados han cumplido con la normativa, pero Indecopi ha advertido que cualquier inconsistencia detectada será sancionada con rigor. “En la mayoría de los casos hemos verificado que la información de la lista de precios coincide con la que se muestra en las islas de despacho. De no ser así, se trataría de una infracción y el establecimiento podría ser sancionado”, añadió.
Paralelamente, Osinergmin está realizando verificaciones exhaustivas de los inventarios de combustibles en los grifos, así como de los precios reportados y las condiciones en las que se realiza la comercialización al público. Jaime Bravo, vocero de Osinergmin, destacó la importancia de este monitoreo operativo permanente para garantizar la estabilidad del mercado y prevenir posibles desabastecimientos. “Osinergmin está realizando una supervisión operativa a nivel nacional, visitando establecimientos de venta al público para verificar los stocks e inventarios de combustible, así como los precios que reportan y la forma en que se están comercializando”, mencionó.
En un contexto marcado por la escasez de Gas Natural Vehicular (GNV) y Gas Licuado de Petróleo (GLP), los precios de la gasolina, el gasohol y el diésel han experimentado incrementos significativos en diversos grifos de Lima y Callao. El aumento de la demanda por parte de los conductores, sumado a las restricciones en el suministro de GNV y GLP, ha generado una presión al alza sobre el mercado, lo que ha llevado a algunos establecimientos a ajustar sus tarifas.
La Asociación de Grifos y Estaciones de Servicio del Perú ya había advertido sobre este escenario, atribuyendo los aumentos a las consecuencias de la fuga y deflagración de gas registrada en el yacimiento de Camisea, en Cusco. El incidente obligó al Gobierno a implementar medidas de racionamiento del GNV, lo que ha exacerbado la tensión en el suministro de combustibles. Carlos Puente, director del gremio, explicó que el impacto de esta situación ya se está reflejando en el gasto de los hogares peruanos.
“Las consecuencias de la fuga y deflagración de gas registrada en el yacimiento de Camisea, en Cusco, ya se reflejan en el gasto de los hogares peruanos”, declaró Puente. El incidente ha generado incertidumbre en el mercado y ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad del país ante posibles interrupciones en el suministro de combustibles.
Ante este panorama, las autoridades recomiendan a los ciudadanos aprovechar las herramientas digitales disponibles para comparar precios antes de adquirir combustibles. Osinergmin ha puesto a disposición del público el aplicativo Facilito, que permite ubicar los establecimientos con los precios más bajos en cada distrito o zona, facilitando así la toma de decisiones informadas por parte de los consumidores. “El aplicativo Facilito permite ubicar el establecimiento con el precio más bajo y tomar una decisión informada al momento de comprar combustibles líquidos o balones de gas”, subrayó Bravo.
La intervención del Gobierno y la intensificación de los controles en los grifos son medidas necesarias para proteger a los consumidores y garantizar la estabilidad del mercado de combustibles en un momento crítico. Sin embargo, la solución definitiva a la crisis energética requiere de una estrategia integral que aborde las causas estructurales del problema, como la diversificación de las fuentes de energía, la inversión en infraestructura y la promoción de la eficiencia energética. La situación actual exige una respuesta coordinada entre el sector público y el privado para asegurar el abastecimiento de combustibles a precios justos y evitar que la crisis energética afecte el desarrollo económico y social del país. La transparencia en la información y la fiscalización constante son herramientas clave para combatir la especulación y proteger los derechos de los ciudadanos en este contexto desafiante.


