El Movimiento Por Venezuela (MPV) denuncia la venta de gasolina de 97 octanos exclusivamente en dólares en efectivo, calificándola como una medida “arbitraria, abusiva y sin lógica económica”. Simón Calzadilla, secretario general nacional del MPV, cuestionó la falta de transparencia de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) en la implementación de esta nueva modalidad de venta, generando preocupación entre los ciudadanos y propietarios de estaciones de servicio.
La reciente introducción de la gasolina de 97 octanos en algunas estaciones de servicio del país ha desatado una ola de críticas y cuestionamientos. A diferencia de la práctica habitual, donde se ofrecían diferentes octanajes en una misma estación, ahora se exige el pago en dólares en efectivo para acceder a este combustible de mayor calidad. Esta situación ha generado un debate nacional sobre la pertinencia y legalidad de la medida, especialmente considerando el control de cambio vigente y la dificultad de acceso a divisas para la mayoría de los venezolanos.
Calzadilla expresó su sorpresa ante la decisión de Pdvsa de iniciar la venta de gasolina de 97 octanos sin informar adecuadamente a los usuarios. “¿Por qué no venden los dos octanajes en la misma estación de gasolina como se hizo siempre en Venezuela?”, se preguntó, señalando la discontinuidad con las prácticas anteriores. Además, criticó la imposición del pago en dólares, argumentando que viola la Constitución venezolana, ya que los ciudadanos perciben sus ingresos en bolívares y tienen un acceso limitado a la moneda extranjera.
“Si la moneda oficial del país es el bolívar y aquí hay un riguroso control de cambio, ¿cómo nos van a obligar a pagar en dólares?”, enfatizó Calzadilla, cuestionando la legalidad de la medida. La imposibilidad de pagar en bolívares representa una barrera significativa para muchos venezolanos, quienes se ven obligados a recurrir al mercado negro para obtener dólares, lo que implica un costo adicional y un riesgo considerable.
Otro aspecto que genera controversia es el precio de la gasolina de 97 octanos, que es el doble del precio de la gasolina de 95 octanos, a pesar de que la diferencia en el octanaje es de solo dos unidades. Calzadilla calificó esta diferencia de precio como “sin ninguna lógica económica”, argumentando que no se justifica un aumento tan significativo por una mejora marginal en la calidad del combustible.
El secretario general del MPV también criticó la falta de transparencia y rendición de cuentas en la administración de Pdvsa y en la administración pública en general. Señaló que no se ha realizado una reestructuración del “esquema administrativo oscuro, opaco, sin rendición de cuentas, sin contraloría, sin transparencia” que ha caracterizado a la empresa estatal durante años. Esta falta de transparencia dificulta la evaluación de la eficiencia y la legalidad de las decisiones tomadas por Pdvsa, generando desconfianza entre los ciudadanos.
Ante esta situación, Calzadilla hizo un llamado al Gobierno a detener la venta de gasolina en dólares y a iniciar un proceso de consulta y debate con todos los actores involucrados, incluyendo a los consumidores y a los propietarios de estaciones de servicio. “Paren esto, no sigan abusando del consumidor en un delicado tema para el venezolano como es lo de la gasolina”, solicitó.
El líder del MPV propuso que se establezca un precio del combustible que obedezca a la lógica del mercado y que se suministre de manera correcta y bien informada. Considera que es fundamental que las instituciones del país se sometan a cambios profundos y reestructuraciones para garantizar la transparencia y la eficiencia en la gestión de los recursos públicos.
“Es todo lo que tienen que hacer en este momento donde las instituciones necesitan cambios profundos, reestructuraciones, vamos a ponerle reflexión a esto, señores del Gobierno”, concluyó Calzadilla. La situación actual de la gasolina en Venezuela plantea interrogantes sobre la política energética del país y su impacto en la economía y en la calidad de vida de los ciudadanos. La falta de información clara y la imposición de medidas que dificultan el acceso al combustible generan incertidumbre y descontento en la población.
La venta de gasolina en dólares también podría tener un impacto negativo en los propietarios de estaciones de servicio, quienes se quejan de la disminución del flujo de clientes debido a la imposibilidad de muchos venezolanos de pagar en divisas. Las estaciones de servicio que solo venden gasolina de 97 octanos en dólares se encuentran prácticamente vacías, lo que pone en riesgo la viabilidad de estos negocios.
El Aragueño continuará siguiendo de cerca esta situación y brindará información actualizada sobre los acontecimientos relacionados con la venta de gasolina en Venezuela. La transparencia y la rendición de cuentas son fundamentales para garantizar que las decisiones tomadas por el Gobierno sean en beneficio de todos los venezolanos y no solo de unos pocos privilegiados. La crisis económica y la escasez de divisas exigen medidas responsables y equitativas que permitan garantizar el acceso a los bienes y servicios básicos para toda la población.

