Fernando Aramburu, el aclamado autor de ‘Patria’, regresa a las librerías con ‘Maite’, una novela que se inscribe dentro de su serie ‘Gentes vascas’. Sin embargo, la presentación de la obra ha trascendido el ámbito literario para convertirse en una reflexión amarga sobre el panorama político internacional y la memoria histórica del País Vasco. Aramburu, en un encuentro con la prensa, no ha dudado en calificar el momento actual como “muy triste”, lamentando el resurgimiento de “los brutos, los que hacen uso de la fuerza”.
El escritor, nacido en San Sebastián en 1959, ha expresado su preocupación por la situación en Europa, a la que describe como “pobrecita”, vulnerable y dependiente en un contexto global marcado por la escalada de tensiones y conflictos. “Dónde está en boga tirar misiles, caigan donde caigan”, ha señalado Aramburu, evidenciando su inquietud ante la proliferación de acciones bélicas y la falta de una respuesta contundente por parte de la Unión Europea.
‘Maite’ se sitúa en julio de 1997, durante los cuatro días de angustia que marcaron el secuestro y posterior asesinato del edil del PP, Miguel Ángel Blanco. Aramburu ha aclarado que su novela no pretende ser una reconstrucción histórica del suceso, sino más bien una exploración de la condición humana en un contexto específico. “No soy historiador, ni reportero. Mi función es colocar la condición humana en esta época y saco un elenco de personajes que se mueve en ese momento y trazan un dibujo social”, ha explicado el autor.
La novela se centra en la vida de tres mujeres, cuyos maridos permanecen en un segundo plano, ya sea por ausencia física, distancia geográfica o, en uno de los casos, por la muerte. Aramburu subraya que ‘Maite’ es una historia íntima y subjetiva, que busca capturar las emociones y experiencias de personajes ordinarios en un momento extraordinario. No obstante, reconoce que el asesinato de Blanco no es un mero telón de fondo, sino que interfiere directamente en la vida de los protagonistas.
El autor ha constatado un sentir generalizado en la sociedad vasca de que “el terrorismo estuvo mal, pero ya pasó”, una actitud que atribuye al instinto humano de “pasar página” y acomodarse al presente. “La imagen de la sociedad vasca hoy es la de una sociedad tranquila que ha borrado la historia violenta de las fachadas”, ha afirmado Aramburu. Sin embargo, ha criticado la actitud de algunos partidos políticos, a los que ha calificado de “de poca altura”, por instrumentalizar el pasado para obtener réditos electorales.
Aramburu ha admitido que podría haber optado por escribir una novela de aventuras centrada en los terroristas, pero ha descartado esta posibilidad por considerarla demasiado complicada y con altas probabilidades de fracaso. “Eso sí lo podrá hacer un autor en el año 2070 porque no habrá testigos que desmientan lo que está escribiendo”, ha comentado el escritor, sugiriendo que la distancia temporal podría permitir una reconstrucción más objetiva de los hechos.
El autor ha confesado que vivió los días del secuestro de Blanco desde Alemania, su país de residencia, y que siguió la información a través de la radio, lo que le mantuvo en un estado de angustia y pesimismo. Aramburu ha expresado su deseo de que ‘Maite’ contribuya a mantener vivo el recuerdo de Miguel Ángel Blanco, especialmente entre las nuevas generaciones.
“Se han hecho encuestas entre jóvenes en España y en el País Vasco, y se ha constado que muchos chavales no tienen ni idea de quien era el concejal asesinado”, ha revelado Aramburu, lamentando la falta de conocimiento sobre un episodio crucial de la historia reciente. Admitir que dar a conocer a Miguel Ángel Blanco a las nuevas generaciones “sería un efecto secundario del libro”, no era su intención inicial, pero le agradaría.
Aramburu ha avanzado que seguirá desarrollando la serie ‘Gentes vascas’, pero ha advertido que no pretende repetir la misma fórmula en cada entrega. “No va a tocar siempre la misma melodía, ni va escribir más de un libro al año”, ha asegurado el autor. También ha reconocido que observa la realidad de su país natal “con dos ojos, no con uno”, una actitud que, a su pesar, “en enseguida se politiza”.
El escritor ha admitido que en España es difícil mantener un discurso ético y estético sin que este sea inmediatamente politizado, pero ha añadido que esta circunstancia también le resulta estimulante. “Me encanta tener antagonistas”, ha afirmado Aramburu, revelando su gusto por el debate y la confrontación de ideas.
En definitiva, ‘Maite’ se presenta como una novela que va más allá de la mera recreación de un suceso histórico para convertirse en una reflexión sobre la memoria, la identidad y la condición humana en un contexto marcado por la violencia y la incertidumbre. La obra de Aramburu invita a la reflexión sobre el pasado, pero también sobre el presente y el futuro de una sociedad que busca reconciliarse con su historia y construir un futuro más pacífico. La novela, sin duda, generará debate y controversia, pero también contribuirá a mantener vivo el recuerdo de Miguel Ángel Blanco y a promover una reflexión crítica sobre el terrorismo y sus consecuencias.

