ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • jueves, 23 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

El juicio contra Nicolás Maduro y Cilia Flores comenzará el 1 de junio de 2027

Un juez de Estados Unidos fijó la fecha del juicio contra Nicolás Maduro; enfrenta cargos de narcoterrorismo y podría recibir cadena perpetua.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

El juicio contra Nicolás Maduro y Cilia Flores comenzará el 1 de junio de 2027
Puntos clave

El juez Alvin Hellerstein fijó el 1 de junio de 2027 como la fecha de inicio del juicio contra Nicolás Maduro y Cilia Flores en Nueva York. Ambos enfrentan graves cargos de narcoterrorismo y tráfico de cocaína que podrían resultar en condenas de cadena perpetua. Los imputados fueron capturados en Caracas en enero de 2026 mediante una operación de fuerzas especiales estadounidenses ordenada por Donald Trump. Maduro compareció recientemente ante el tribunal vestido con uniforme carcelario beige, manteniendo su declaración de inocencia. La defensa intentará desestimar el caso argumentando inmunidad judicial por su calidad de jefe de Estado. Mientras el proceso avanza, Venezuela es gobernada por Delcy Rodríguez, quien ha establecido una nueva dinámica diplomática con el gobierno de Estados Unidos.

El juez federal Alvin Hellerstein, con sede en la ciudad de Nueva York, ha determinado oficialmente la fecha de inicio del proceso judicial contra el depuesto presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores. Según el anuncio realizado por el magistrado de Manhattan, el juicio comenzará el 1 de junio de 2027, marcando el inicio de una etapa legal decisiva para ambos imputados.

Tanto Maduro como Flores enfrentan graves acusaciones relacionadas con delitos de tráfico de drogas. Entre los cargos específicos se encuentran la conspiración para cometer narcoterrorismo y la conspiración para la importación de cocaína. Debido a la naturaleza y gravedad de estas imputaciones, la fiscalía ha señalado que las condenas podrían derivar en una pena de cadena perpetua para los acusados.

La comparecencia ante el tribunal estuvo marcada por la imagen de Nicolás Maduro, quien se presentó vestido con un uniforme carcelario de color beige. El exmandatario fue conducido hasta la sala del tribunal bajo la estricta custodia de agentes federales estadounidenses, con el fin de escuchar la decisión del juez Hellerstein sobre el calendario procesal.

Los hechos que llevaron a los imputados hasta el tribunal de Manhattan se remontan al 3 de enero de 2026. En esa fecha, Maduro y Flores fueron capturados en Caracas durante una redada nocturna ejecutada por fuerzas especiales de Estados Unidos. Dicha operación fue ordenada directamente por el presidente Donald Trump. Tras su detención en territorio venezolano, ambos fueron trasladados a Nueva York, donde se les imputaron cargos por haber utilizado sus cargos oficiales y el poder del Estado para facilitar el tráfico de cocaína. Ante estas acusaciones, tanto Maduro como Flores se declararon inocentes.

En cuanto a los próximos pasos legales, el juez Hellerstein ha fijado una reunión para el 17 de noviembre de 2026. En este encuentro se debatirán las primeras mociones presentadas por la defensa. Uno de los puntos centrales de esta estrategia legal es la solicitud de desestimación del caso, fundamentada en el argumento de que Nicolás Maduro debería gozar de inmunidad judicial, dada su calidad de jefe de un Estado soberano.

Paralelamente, un escrito presentado el pasado martes por la noche revela que existe un acuerdo entre los fiscales y los defensores para permitir una segunda etapa de impugnaciones. Se ha establecido que Maduro podrá presentar una segunda ronda de mociones antes del 11 de enero de 2027. Este plazo está condicionado a que la fiscalía haga entrega de cualquier prueba clasificada que sea necesaria para que la defensa pueda revisarla y preparar sus argumentos.

El contexto político de este proceso es complejo. Nicolás Maduro gobernó Venezuela desde el año 2013 hasta el momento de su captura en enero de 2026. A lo largo de su mandato, mantuvo una relación profundamente antagónica con Washington. Maduro acusó repetidamente a Estados Unidos de intentar orquestar su derrocamiento con el objetivo final de controlar las reservas petroleras de Venezuela, país miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Tras la detención del exmandatario, la conducción de Venezuela quedó en manos de su exvicepresidenta, Delcy Rodríguez. Bajo el mando de Rodríguez, el país ha establecido una nueva dinámica de relación con el gobierno del presidente Donald Trump.

Por su parte, el gobierno de Estados Unidos ha mantenido una postura severa hacia el depuesto líder. Washington lo califica como un dictador corrupto y lo señala como el principal responsable del colapso económico que ha afectado a Venezuela. Asimismo, el gobierno estadounidense sostiene que Maduro manipuló los procesos electorales de 2018 y 2024. Esta postura ha sido consistente desde 2019, año en que Washington dejó de reconocer a Nicolás Maduro como el presidente legítimo de la nación suramericana.

Cobertura en Video