El crecimiento del 4,3% en las salidas internacionales de colombianos en 2025 revela una tendencia preocupante para el sector turístico nacional: destinos cercanos, dolarizados y con paquetes competitivos están compitiendo directamente con las playas y ciudades colombianas. Viajar fuera del país ya no es, necesariamente, más costoso que hacer turismo interno, y esta realidad está transformando los hábitos de los viajeros colombianos. En medio de una mayor conectividad aérea y la volatilidad del dólar, países del Caribe y América Latina están entrando en el radar del viajero no solo por la experiencia, sino por el precio.
Según datos de la Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo (Anato), las salidas de colombianos al exterior crecieron 4,3% en 2025, alcanzando los 5,8 millones de viajeros. Este aumento se concentra en destinos regionales que ofrecen una atractiva relación calidad-precio. Mientras que Estados Unidos y España siguen siendo los destinos más populares, los mayores crecimientos se han registrado en Brasil (49,8%), Panamá (21,8%), República Dominicana (16,5%) y Perú (21,6%).
El factor clave detrás de este comportamiento es, sin duda, el precio final del viaje. En muchos casos, cuando se suman tiquetes, hotel, alimentación y actividades, destinos internacionales como Jamaica, Panamá, Ecuador y Puerto Rico están resultando más competitivos que las plazas turísticas tradicionales de Colombia. Un análisis realizado durante la 45° Vitrina Turística de Anato reveló que un paquete turístico básico en Cartagena, que incluye solo alojamiento para 3 noches y 4 días en hoteles estándar, puede rondar los $1.957.841 por persona, sin incluir los tiquetes aéreos. En San Andrés, los planes de 4 días y 3 noches pueden encontrarse desde US$373 (aproximadamente $1,6 millones) en opciones básicas, aunque los precios suelen ser más altos cuando se incluyen vuelos y hotel.
Panamá se ha convertido en un destino especialmente atractivo para los colombianos, gracias a su cercanía, conectividad aérea y la diversidad de experiencias que ofrece. La ministra de Turismo de Panamá, Gloria de León, explicó que el país permite a los visitantes disfrutar de ciudad, compras, gastronomía y naturaleza en un solo viaje, lo que lo ha posicionado como una alternativa competitiva frente a los destinos tradicionales de Colombia. Entre enero y noviembre de 2025, la llegada de colombianos a Panamá creció más del 10% en comparación con el mismo período de 2024, lo que representa cerca de 29.000 visitantes adicionales. Los paquetes turísticos para el mercado colombiano pueden encontrarse desde US$500 con vuelo y alojamiento, mientras que las opciones más completas superan los US$1.000, dependiendo de la temporada. El gasto promedio en destino ronda los US$286 por visitante. Además, el gobierno panameño ha implementado medidas para incentivar el turismo, como un seguro médico gratuito para turistas y la campaña “Panamá te regala +500 en beneficios”, que ofrece descuentos a quienes reserven estadías de mínimo cuatro noches.
Ecuador también está ganando terreno en el mercado turístico colombiano. Colombia es el segundo bloque de visitantes más importante para Ecuador, después de Norteamérica. El viceministro de Turismo de Ecuador, Mateo Estrella, reconoce que, aunque actualmente viajan más ecuatorianos a Colombia que colombianos a Ecuador, el flujo está en aumento. El factor cambiario ha jugado un papel importante en esta tendencia, ya que la apreciación del peso frente al dólar ha hecho que viajar a Ecuador sea más competitivo. A pesar de la imposición de una tarifa arancelaria del 50% por parte del gobierno de Ecuador a Colombia, el viceministro asegura que el turismo no se ha visto afectado, ya que se considera un servicio y no está sujeto a los aranceles. Entre enero y septiembre de 2025, 159.134 colombianos viajaron a Ecuador.
Puerto Rico también se ha convertido en un destino emergente para los colombianos, impulsado por un momento cultural y turístico favorable. Eventos masivos, festivales y la creciente visibilidad internacional de artistas puertorriqueños, como Bad Bunny, han despertado el interés de los viajeros colombianos. Existen paquetes promocionales para eventos especiales, como el Congreso Mundial de la Salsa, con todo incluido por alrededor de US$629 por persona, que cubren hotelería, traslados, excursiones y entradas. Puerto Rico ofrece una amplia gama de opciones de alojamiento, desde hoteles económicos (US$150–200 por noche) hasta opciones de lujo (US$300–700 por noche), así como una atractiva oferta gastronómica, cultural e histórica que se adapta a diferentes presupuestos.
Jamaica, por su parte, apuesta por el modelo todo incluido, que ofrece previsibilidad en cuanto a alimentación, bebidas y entretenimiento. El ministro de Turismo de Jamaica, Edmund Bartlett, afirma que el país ya recibe más de cuatro millones de visitantes al año y ha superado los niveles prepandemia. Los paquetes con vuelo y hotel para el mercado colombiano pueden encontrarse entre 900 y 1.700 dólares por persona, dependiendo de la temporada y la categoría. Una semana en categoría media puede oscilar entre 1.200 y 1.900 dólares, mientras que los resorts todo incluido rondan entre 250 y 450 dólares por noche.
En contraste, el mercado turístico nacional muestra signos de estancamiento. Los vuelos nacionales registraron una caída del 1,39% en 2025, pasando de 33.327.000 pasajeros en 2024 a 32.864.282. Cartagena y San Andrés siguen siendo referentes del turismo nacional, pero su diferencial de precios ya no es tan amplio como antes. Cuando el viajero compara el valor total de la experiencia, incluyendo hotel, alimentación, actividades y transporte, varios destinos internacionales logran equilibrar o incluso mejorar la relación precio-beneficio.
Esta situación plantea un desafío para el sector turístico colombiano, que deberá buscar estrategias para mantener su competitividad frente a la creciente oferta de destinos internacionales a precios accesibles. La inversión en infraestructura, la mejora de la calidad de los servicios y la promoción de experiencias turísticas únicas son algunas de las medidas que podrían ayudar a revitalizar el turismo nacional y atraer a un mayor número de visitantes.


