Panamá impulsa su comercio internacional con un ambicioso programa de capacitación en reglas de origen, buscando transformar la complejidad técnica en una ventaja competitiva para sus empresas, especialmente las pequeñas y medianas empresas (PYMES). El Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) y la Autoridad Nacional de Aduanas (ANA) han lanzado la iniciativa Normas de Origen bajo Acuerdos Comerciales Internacionales Bilaterales y Regionales de Panamá , con el valioso apoyo técnico y financiero del Gobierno de Canadá, y ejecutada por la firma International Economics Consulting.
Esta iniciativa pionera en Panamá representa un esfuerzo significativo para mejorar la comprensión y aplicación de las reglas de origen, un aspecto crucial para acceder y mantener el acceso a los mercados de exportación. La correcta interpretación de estas reglas puede ser la diferencia entre el éxito y el fracaso en el comercio internacional, y el gobierno panameño reconoce la necesidad de fortalecer las capacidades de sus funcionarios y empresas en esta área.
Durante el acto inaugural, el secretario General del MICI, Tulio Ramírez Zapata, destacó que la capacitación permitirá mejorar la gestión institucional y respaldar a las empresas panameñas, especialmente a las Pymes, reduciendo tiempos y costos en frontera y facilitando el comercio internacional . Ramírez Zapata enfatizó la importancia de simplificar los procesos comerciales para las PYMES, que a menudo carecen de los recursos y la experiencia necesarios para navegar por las complejidades de las reglas de origen.
Por su parte, la subdirectora general de la Autoridad Nacional de Aduanas, Carmen Tapia, expresó su agradecimiento al gobierno canadiense por su respaldo y animó a los participantes a aprovechar al máximo la capacitación para perfeccionar sus habilidades y fortalecer los vínculos con los expertos en la materia. Tapia subrayó la importancia de la colaboración internacional para mejorar la eficiencia y la transparencia del comercio exterior.
Michael Wylie, director y consejero comercial de la Embajada de Canadá en Panamá, resaltó que el proyecto se alinea con una visión de cooperación orientada a resultados, donde el fortalecimiento de las capacidades institucionales es fundamental para que los acuerdos comerciales se traduzcan en oportunidades reales para las empresas. Wylie explicó que mejorar la previsibilidad y la coherencia en la aplicación de las normas comerciales contribuye a un entorno más confiable, que facilita el acceso a los mercados y consolida la relación comercial bilateral entre Panamá y Canadá.
El programa de capacitación se basa en tres pilares estratégicos clave. El primero es la formación técnica de alto nivel, que se impartirá a través de talleres intensivos sobre la interpretación y administración de las reglas de origen. Estos talleres incluirán ejercicios prácticos y comparaciones de varios Tratados de Libre Comercio (TLC) vigentes, lo que permitirá a los participantes comprender las diferencias y similitudes entre los diferentes acuerdos.
El segundo pilar es la sostenibilidad del conocimiento, que se logrará a través del programa Formador de Formadores . Este programa capacitará a nueve funcionarios de las instituciones participantes para que se conviertan en multiplicadores permanentes del conocimiento técnico dentro de sus organizaciones. Esto garantizará que la capacitación tenga un impacto duradero y que el conocimiento se comparta de manera efectiva en toda la administración aduanera y comercial del país.
El tercer pilar es la elaboración de una guía práctica de consulta, un manual accesible para funcionarios, exportadores y la academia que facilitará la aplicación uniforme de las reglas de origen. Esta guía servirá como un recurso valioso para futuras capacitaciones y ayudará a garantizar que todos los actores involucrados en el comercio exterior tengan una comprensión clara y consistente de las normas.
En la fase inicial del proyecto, se beneficiarán directamente 56 funcionarios del MICI y la ANA, incluyendo analistas industriales, aforadores aduaneros, especialistas en comercio exterior, negociadores comerciales y administradores de tratados. A mediano plazo, se espera que el proyecto tenga un impacto positivo en los exportadores y usuarios del sistema comercial panameño, garantizando un mejor manejo institucional de estos procesos, trámites más eficientes y, por ende, un mejor aprovechamiento de los TLC vigentes en el país.
El MICI también ha incorporado mecanismos de seguimiento y evaluación del aprendizaje para garantizar que los resultados de la capacitación se traduzcan en indicadores concretos de desempeño institucional y mejora continua. Esto permitirá al ministerio identificar áreas de fortalecimiento, ajustar los procesos internos y garantizar que la experiencia de los funcionarios capacitados se replique en toda la administración aduanera y comercial del país.
La capacitación, que tendrá una duración de tres días, cuenta con el respaldo del Gobierno de Canadá a través de Global Affairs Canada, la Embajada de Canadá en Panamá y Cowater International. Este apoyo financiero y técnico demuestra el compromiso de Canadá con el fortalecimiento del comercio internacional y el desarrollo económico de Panamá.
La iniciativa representa un paso importante para Panamá en su búsqueda de convertirse en un centro logístico y comercial de primer nivel en la región. Al mejorar la eficiencia y la transparencia de sus procesos comerciales, Panamá puede atraer más inversión extranjera, crear empleos y mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos. La capacitación en reglas de origen es una inversión estratégica que ayudará a Panamá a aprovechar al máximo sus acuerdos comerciales y a competir con éxito en el mercado global. El éxito de este programa podría servir de modelo para otros países de la región que buscan mejorar su capacidad para participar en el comercio internacional.












