Florida, Uruguay, se encuentra al borde de una transformación económica ambiciosa, impulsada por un proyecto estratégico que busca convertir al departamento en un polo industrial, logístico y tecnológico de relevancia regional. La iniciativa, presentada en el marco de Agro en Punta, cuenta con el respaldo de los gobiernos departamental y central, y ha captado el interés de inversores, incluyendo un primer grupo de origen brasileño. Se estima que el proyecto generará más de 700 empleos directos y 2.000 indirectos, marcando un hito en el desarrollo del departamento.
El proyecto se centra en la construcción de un polo industrial, un puerto seco y una zona de servicios logísticos, diseñados para potenciar la actividad productiva y atraer inversiones. Los impulsores del proyecto aseguran que se encuentran en una etapa de definición de acuerdos de entendimiento con los inversores, con la firma de estos acuerdos como próximo paso crucial. Posteriormente, se presentará formalmente el proyecto para su declaración como emprendimiento de interés industrial y se buscarán las autorizaciones necesarias, especialmente de la Administración Nacional de Puertos.
La apuesta de Florida por convertirse en un polo de desarrollo tecnológico y logístico no es aislada. Durante Agro en Punta, la intendencia de Florida presentó el caso de Tandil, Argentina, una ciudad de perfil intermedio que ha logrado posicionarse como un polo tecnológico, conocido como el Silicon Valley del interior bonaerense. Este ejemplo sirve como inspiración y modelo a seguir para Florida, demostrando que es posible el desarrollo tecnológico y económico en regiones con características similares.
El polo tecnológico de Tandil agrupa a más de 50 empresas y profesionales enfocados en la economía del conocimiento, creando un ecosistema innovador que prioriza la formación de talento, la radicación de emprendimientos y el impacto en la región. La ciudad argentina ha demostrado una fuerte apuesta por la formación y el capital humano, elementos que Florida considera clave para su propio desarrollo.
Alejandro Bonadeo, referente del polo tecnológico de Tandil, destacó las similitudes entre ambas ciudades, tanto en su tejido de asociaciones y actores sociales como en su matriz productiva enfocada en el agro. Según Bonadeo, el involucramiento del entramado social y productivo local es fundamental para el éxito del proyecto. No puede haber nada de lo que estamos hablando si no hay actores claves en la sociedad, personas, instituciones , afirmó, destacando a la población como socios estratégicos del desarrollo.
Bonadeo definió tanto a Florida como a Tandil como complejos agroindustriales, sistemas productivos que integran la producción agropecuaria con la industria, los servicios, la infraestructura y las instituciones, con el objetivo de transformar materias primas en bienes intermedios o finales, generando valor agregado y dinamizando el desarrollo territorial y económico. En este contexto, el polo logístico se presenta como un actor clave para la proyección de Florida al mundo.
Sin embargo, Bonadeo advirtió que la tecnología por sí sola no es suficiente. La tecnología se puede adquirir pero después hay un proceso de formación para que esa tecnología sea apropiada. Si no hay suficiente feedback desde el territorio hacia la investigación la innovación no se va a dar , afirmó. Subrayó la necesidad de una estrategia con visión global, en la que universidades y socios tecnológicos estén estrechamente vinculados al productor y al agregado de valor en origen.
El caso de Tandil, donde se logró agregar valor a la producción porcina, desarrollar una denominación de origen y articular la producción con el turismo y la gastronomía, sirve como ejemplo de cómo se pueden generar nuevas oportunidades de crecimiento. Bonadeo también señaló el potencial del frigorífico de Florida como una de las oportunidades con las que cuenta el departamento.
La estrategia de desarrollo de Florida se basa en la innovación y la articulación entre los diferentes sectores productivos. Se busca generar un ecosistema que promueva la investigación, el desarrollo y la transferencia de tecnología, con el objetivo de agregar valor a los productos locales y mejorar la competitividad del departamento. La formación de capital humano es otro pilar fundamental de la estrategia, con un enfoque en la articulación con instituciones educativas como la Universidad Tecnológica.
Las innovaciones junto con la definición de los lineamientos para el Desarrollo Territorial de Florida, son los nuevos desafíos para asegurar a todos los habitantes una mayor calidad de vida, con la certeza que cada proceso que involucre a la comunidad en su conjunto, trae nuevos paradigmas para la proyección en el tiempo de todos los sectores socioproductivos del territorio, concluyó Bonadeo.
El proyecto de Florida representa una oportunidad única para impulsar el desarrollo económico y social del departamento, generando empleo, atrayendo inversiones y promoviendo la innovación. La clave del éxito radicará en la capacidad de articular los diferentes actores involucrados, desde el gobierno y las empresas hasta las instituciones educativas y la comunidad local, en una estrategia de desarrollo integral y sostenible. La mirada puesta en el modelo de Tandil, y la apuesta por un complejo agroindustrial moderno y tecnificado, auguran un futuro prometedor para Florida.










