La guacamaya azul Lupita, conocida por acompañar a ciclistas y motociclistas en la vía La Bella Calarcá en Colombia, fue víctima de un violento ataque por parte de dos personas que intentaron capturarla. Durante el incidente, los agresores le arrancaron las dos plumas principales de la cola, causándole graves lesiones que afectan su equilibrio y capacidad de vuelo.
El hecho ocurrió el pasado 7 de enero de 2026 entre las 5:00 y 5:30 p.m., y ha generado gran preocupación en la comunidad local y en organizaciones de protección animal. Según la denuncia publicada en redes sociales por la cuenta Quindío Ciclismo, el objetivo de los atacantes era apropiarse del ave.
Lupita es un animal libre que ha interactuado de manera segura con deportistas y residentes durante los últimos dos años. Su presencia se ha vuelto un referente en la región, apareciendo en videos virales y publicaciones en redes sociales. Sin embargo, este incidente pone en riesgo su salud física y emocional, ya que los expertos advierten que el estrés severo puede causar problemas cardiovasculares, depresión, pérdida de apetito e incluso la muerte en guacamayas y otras aves silvestres.
La comunidad ha hecho un llamado urgente a respetar el hábitat natural de Lupita y mantener la distancia adecuada, evitando cualquier contacto que pueda generar estrés o poner en peligro su bienestar. Además, se ha solicitado la difusión del caso para garantizar la seguridad y protección de la guacamaya.
La Policía Ambiental y la Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ) han dado seguimiento al caso, verificando la condición de Lupita y asegurando que continúe en su entorno natural. La comunidad local también ha reforzado la vigilancia en la zona para prevenir futuros ataques o intentos de captura.
Lupita representa un ejemplo de convivencia entre seres humanos y fauna silvestre, y su historia resalta la importancia de la protección de especies libres y la necesidad de una cultura de respeto hacia la biodiversidad local. La comunidad continúa promoviendo la difusión de la información y la vigilancia activa, con el objetivo de asegurar que Lupita permanezca segura y que su entorno natural no sea alterado.












