El 2025 quedó atrás, pero el 2026 no pinta nada bien para los cubanos. Tras un año sumamente difícil marcado por la agudización de la crisis económica y energética, medidas gubernamentales fallidas y la presión de Estados Unidos, la isla se enfrenta a un nuevo escenario lleno de incertidumbre.
El ataque de Estados Unidos a Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro han complicado aún más la estratégica relación entre La Habana y Caracas, dos aliados históricos. Con las fuertes exigencias de la Administración Trump al Gobierno chavista post-Maduro, queda por ver cómo se reconfigurarán esos vínculos en la práctica.
Mientras tanto, la cotidianidad de los cubanos sigue marcada por desafíos constantes. Aunque con una reducción en las cifras oficiales, la epidemia de dengue y chikungunya continúa afectando a la población, al igual que los apagones, la inflación y la escasez de combustible. La "lucha por la supervivencia" sigue siendo la tónica del día a día en la isla.
Las imágenes del fotorreportero Otmaro Rodríguez retratan esta realidad cruda y sin romanticismos que enfrentan los cubanos en el inicio de 2026, un año que se perfila tan difícil y retador como el anterior.
A pesar de los esfuerzos y la resiliencia de la población, el cambio de año no ha traído precisamente buenas noticias para Cuba. La incertidumbre y las dificultades parecen marcar el rumbo de la mayor de las Antillas en este nuevo período.









